Dedicado a : @JaxxJn 💞
Emily
Creía que nunca conocería lo que es el amor de una familia y lo conocí, gracias a Mary y Sofía. Quienes nos han dado todo el cariño y amor, sin pedir nada a cambio a dos huérfanos que no tenían nada que ofrecerles como lo somos Matt y yo.
Vivir en el Orfanato te hace pensar las cosas de manera muy diferente, más que nada a valorar lo bueno que llega a tu vida, que en nuestro caso, son muy pocas. Convivir con niños que van y vienen, escuchar el llanto de aquellos niños que habían tenido la oportunidad o desdicha de vivir con sus padres, era desgarrador. El llamado de esos niños a sus padres, sobre todo a sus madres, entre medio del llanto, hacía que los demás recordarán a los mismos, quienes se unían a un llamado el cual nunca fue contestado; aunque también estaban los niños como yo, que no tenían recuerdo alguno de ellos, ya que sus recuerdos siempre han sido dentro del Orfanato.
En esos momentos no sabía si estar agradecida de no tener recuerdos de ellos o simplemente darme cuenta y aceptar, que fui tan insignificante en sus vidas como para quedarse conmigo.
El temor mío, como el de muchos dentro de ese lugar, era convertirnos en alguien como quienes nos abandonaron.
«No me lo perdonaría»
Dejo de pensar en mi triste vida y algo más invade mis pensamientos, mejor dicho, alguien. La llegada de Aiden a mi vida fue tan imprevista, nunca pensé tener a alguien que despierte emociones tan nuevas y desconocidas para mí, como lo hace él.
Desde hace aproximadamente un mes atrás, he pasado con Aiden mucho tiempo. Exactamente después de nuestro encuentro en el parque, el cual fue tan repentino, nunca pensé toparme con Aiden en un lugar apartado de todo y haciendo ejercicio.
Muy raro.
Compartir ese momento con él fue increíble, a pesar de estar nerviosa estando a su lado. Matt, quien no lo soportaba, ahora cuenta las horas, minutos, segundos, para volver a verlo. Me da tanto miedo que mi pequeño salga lastimado si en algún momento, Aiden decide alejarse, lo destrozaría. Y él ya ha sufrido lo suficiente como para sufrir más.
《Dios tiene sus preferidos y definitivamente no somos nosotros》
Él no sabe absolutamente nada de nuestro pasado, es algo que le hice prometer a Matt, no decir nada sobre nosotros, sólo lo sabe Mary y su hija.
Me aterra la idea de que nos alejen, ya que no compartimos la misma sangre y lo que nos une es de dónde venimos, el apellido que nos dieron en el lugar y sobre todo, el amor que sentimos el uno por el otro.
Pero lastimosamente para la justicia y para muchos, no es suficiente. No voy a poner en juego el que puedan separarnos y que él regrese al mismo lugar de donde salimos.
—¿Qué hora es Sofí?—la voz de Matt se volvió a escuchar.
—Súmale dos minutos más a la respuesta que te di, hace... dos minutos atrás.— respondió cansada por la pregunta constante.
—Serían las... 19:08—dijo haciendo lo que le dijo ella— se está tardando mucho, nunca llega tarde.— se quejó.
—Matt—lo nombró calmada— ¡Sólo han pasado ocho minutos! no seas intenso. — explotó
—¡Pero son minutos que no podré jugar con él!— respondió enojado.
Es un exagerado.
El motor de un auto hizo que Matt se levantara de mi lado apresurado y saliera a toda carrera hacia la puerta.
Un día de estos se va a partir algo.
—¡Detente! ¡Puedes caerte cabezota!— soltó Sofía y sentí sus pasos seguir los de él.
—¡Aiden!—aunque ya sabía de quién se trataba, eso no evitaba que mi corazón latiera desbocado a la mención de su nombre.
—¡Hey enano!—respondió.
Desde que habían congeniado en el parque de manera sorprendente, Matt cada que viene se le lanza a los brazos—Sofí me lo dijo— me alegra que se lleven bien.
Pero tengo miedo que Matt vea en Aiden algo que él no es, su padre.
—Hola Sofía— saludó a mi amiga.— ¿Dónde está, Mary?
—Hola, invasor de casas—molesta y él suelta un gruñido—Está en la cocina, y aunque no lo preguntes directamente, Mily está en el sillón.
—¿Por qué tardaste tanto?— la voz del intenso se vuelve a escuchar.
—Cosas del trabajo, pero estoy aquí y eso importa ¿No?—no se escuchó a Matt, así que supongo que asintió con la cabeza.
—Sigan avanzando, no se queden en la puerta.
Matt dice que va a buscar algo y se va.
—Hola Brünette— un cuerpo se acercó a mí, Aiden, quien depositó un beso en mi mejilla.
—Hola.—le sonreí, se sentó a mi lado y pasó un brazo alrededor de mis hombros— ¿Cansado del trabajo?
—Un poco, pero ahora que te veo no lo creo—me apega hacia él— Te extrañé.—Me cierne más a él y deposita un beso en mi frente.
《Me encanta que haga eso》
Sonreí y rodeé su torso con mis brazos, abrazándolo fuerte.
《Sus abdominales se pueden sentir a través de la ropa, son muy duros》
Ahora que Matt no se interpone cada que él quiere hablarme o abrazarme, lo hace más a menudo, y yo no me opongo a que lo haga, aunque de vez en cuando se ven interrumpidos cuando a Matt le entran los ataques de celos y se sienta en medio de los dos.
—Matt estaba como loco porque no llegabas—apoyo mi cabeza en su pecho—¿Qué le has hecho? Antes no te soportaba.
Su pecho vibró a causa de su risa.
《Sonrisa que muero por ver》
—Soy alguien genial, y eso es un punto a mi favor. Además, no sólo él me adora, Mary lo hace, Sofía también aunque no lo quiera aceptar, y que no quede duda de que tú estás más que loca por mí, ¿me equivoco?— Me separo de su torso y me giro hacia él con ~espero~ cara de indignada.
—No quieras quitarme a Matt, es mío.—apoyé mi espalda en el sofá— Mary y Sofí, tal vez sean sólo amables contigo, no asegures que las tienes en la Palma de tu mano.
—No diré lo contrario para que no te resientas, ¿Qué hay de ti? ¿Estás loca por mí?
—¡Por supuesto que no!
¡Por supuesto que sí!
Mi conciencia y yo, dimos respuestas diferentes.
—Aiden, ¿Juegas conmigo?—Matt interrumpió nuestra pequeña... pelea.
—Eso no se pregunta, está claro que sí.
—Pues eso tendrá que ser después de que cenemos—la voz de Mary se escucha—Buenas noches, Aiden, disculpa que no haya salido a saludar antes, estaba concentrada preparando la cena.
—Buenas noches, Mary. No tiene que pedir disculpas por nada.— habló Cándido.
—Pasemos al comedor, no quiero que la cena se enfríe.
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Mr. Müller ©
ChickLitEmily Williams, alrededor de un año de edad fue abandonada en las puertas de un Orfanato en Londres, fue encontrada envuelta en una sábana dentro de una canasta, en malas condiciones con un golpe en su cabeza y una nota diciendo: Emily... Lo siento...
