CAPÍTULO 40 PARTE I

31.9K 1.5K 560
                                        

Aiden

Masajeo mis sienes con la yema de mis dedos. «Qué puto dolor de cabeza tengo»

— ¿A todos les llegó el correo con la información? — escondo mi cabeza entre mis brazos, y me apoyo sobre el escritorio.

Estoy muy cansado.

— Me comuniqué con la secretaria de todos los socios y me confirmaron que sí — dejo escapar una larga exhalación — . El vuelo está programado para mañana a las 07:30 am para llegar a tiempo a la reunión.

Era un nuevo año y las cosas en la empresa iban mal. Bueno, iban mal en un proyecto y país en específico. «Italia».

Sí, las festividades navideñas y año nuevo habían acabado y ahora tenía el trabajo asfixiándome.

— ¿Nate ya le hizo llegar el nuevo proyecto que estaba haciendo? — los tres tendríamos que viajar mañana para presentar una solución al problema, ya se estaba trabajando en eso.

Tuvimos que empezar casi de cero con esto y fueron días muy ocupados para poder avanzar, y tener todo listo para la nueva fecha pactada.

— Aún no, Señor. El señor Fischer está realizando los últimos detalles a lo que proveedores se refiere — me acomodo en mi silla para poder verla.

— Bien. ¿Los demás proyectos van acorde a lo planificado? — se acomoda los lentes de abuela para responder.

No entiendo qué le ve Nate, es guapa. No hay duda de eso, pero...bueno, le gusta a mi amigo y eso es todo. Si llegan a concretar algo espero y él no sea un idiota porque no solo es ella. Tiene una hija y no merece que tomen a su madre como un pasatiempo. Ninguna mujer que no quiera o busque lo mismo, porque ambos pueden jugar el mismo juego.

«Pero a Nate en verdad le gusta»

— Todo va perfecto — dejo de verla raro cuando me habla.

Creo que exageré un poco cuando dije que las cosas iban mal en Müller Inc. solo es un proyecto que está a nada de irse a la basura. ¿Perderíamos?, obviamente. Pero nada significativo para la empresa. Pero no me gusta perder. A nadie le gusta hacerlo, mucho más si eres un Müller.

No a mí.

— De acuerdo, señorita. Puede retirarse — le pido.

Con un asentimiento de cabeza se despide de mi y se marcha de mi oficina y hago mi cabeza hacia atrás en la silla.

Ya han pasado dos semanas desde que Emily aceptó la operación.

«Hubieron problemas»

Los resultados de las tomografías presentaron ciertas anomalías que al médico que realizará la operación, no le gustó. Es por eso que se aplazó un mes más, y para que se acabe ese plazo falta menos de dos semanas. También le enviaron a subir de peso y a que siga una dieta que le recetaron, ella debe subir su nivel de hemoglobina. «Su anemia dificultaba  las cosas también». A pesar de que si había subido un poco de peso y a mejorado, no es suficiente.

Con cara de que mataré al primero que me pregunte algo salgo de mi oficina y recorro los pisos de mi compañía en completo silencio.

No estoy de humor de nada ahora mismo, y mis empleados lo saben, es por ello que nadie voltea a verme cuando paso como el diablo por sus puestos de trabajo. Me canso de perder el tiempo mientras la pastilla que me tomé en mi oficina para el dolor hace efecto.

Cuando estoy por subirme al ascensor e ir a la oficina de Nate alguien me llama.

— ¡Aiden! — evito rodar los ojos y darle un puñetazo a lo primero que vea.

Mr. Müller ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora