Emily
Limpiaba con una gran sonrisa en mi cara la cubierta del invernadero para que se filtre la luz del sol sin ningún problema. Hacia esta tarea sola, ya que Sofía estaba en Flowers Paradise, yo me ofrecí a hacerlo, no había objeciones para ello, me conocía el lugar muy bien, incluso, podía andar por aquí sin mi bastón, como en toda la casa.
Mary al final verificaba que todo esté en orden.
Muerdo mis labios y una sonrisa se escapa de ellos.
Recordar lo que sentí ayer cuando Aiden me besaba allí abajo me hizo juntar las piernas con fuerza, la temperatura del lugar subió. Vaya, sentir sus manos sobre mi cuerpo fue una sensación nueva para mí por obvias razones, pero que son muy placenteras. Nuestros torsos rozándose en cada movimiento, mis pezones duros contra su torso... los besos.
Tomar su...masculinidad entre mis manos, grande, gruesa, caliente y dura. Sentir como deslizaba todo aquello entre mis pliegues...
Trago saliva y ladeo la cabeza alejando esos pensamientos lujuriosos.
Qué te gustaría repetir.
Les conté como me había ido en la cena a los tres policías aquí en casa: Matt, Sofía y Mary. Obviando lo que sucedió después de ello. No soy pendeja.
Por alguna extraña razón sentía que no estaba bien lo que hicimos, pero no me arrepiento. No lo hago.
Me siento en alguna superficie y me agarro el cabello en un moño, estoy sudando y el clima aquí en Inglaterra no es calurosa que digamos.
Tanteo a mis costados y verifico que lo que tengo en mis manos sea el agua que traje y bebo.
Lía, la hermana de Aiden llega a mis pensamientos, es muy divertida. No esperaba que estuviese presente en la cena, su hermano me había dicho que estudia en Francia. Supongo que es cosa de ricos viajar cuando se te dé la gana.
De seguro esa suerte más de uno la quisiera.
Sofía se emocionó en demasía al contarle la invitación que nos hizo ella para ir a un club. Yo también lo hice, quiero vivir, vivir como alguien normal sin importar qué.
Los pasos de alguien ingresando me ponen alerta y me levanto de mi sitio.
-Mily, la abuela dice que ya es hora de almorzar, que vayas adentro.-es Matt.
Así es, Matt le dice abuela a Mary. Se le salió llamarla de esa manera un día mientras cenábamos los cuatro, cuando lo hizo me quedé rígida en mi puesto; ese tipo de palabras no existían en el diccionario de un huérfano, Mary y Sofía nos acogieron en su casa pero no estaba segura de que les guste esa palabra, especialmente a Mary.
Pero fue todo lo contrario, se puso muy feliz e incluso, dijo que yo podría llamarla así.
No lo he hecho.
-Claro, vamos a almorzar-doy unos cuantos pasos- ¿Vienes conmigo a la floristería?-pregunto
-¡Si! Sí quiero-se emociona
-Está bien, luego de almorzar nos vamos-aviso- Por cierto, te me pones más guapo que nunca, alguien te tiene una sorpresa.
-¿Qué? ¿Una sorpresa? ¿Quién?-me estruja del brazo curioso.-Dime
-Es una sorpresa, no te puedo decir.-declaro, y me encamino fuera del invernadero.
-¿Se puede comer?-habla a mi lado- Digo, la sorpresa, es para no comer mucho...después...
-Matt, relájate-escucho como abre la puerta para mí e ingresamos a la casa- si me sigues haciendo preguntas no habrá sorpresa para ti, ¿quedó claro?
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Mr. Müller ©
ChickLitEmily Williams, alrededor de un año de edad fue abandonada en las puertas de un Orfanato en Londres, fue encontrada envuelta en una sábana dentro de una canasta, en malas condiciones con un golpe en su cabeza y una nota diciendo: Emily... Lo siento...
