Nota: Responder la pregunta al final del capítulo.
Aiden
Siento unas leves caricias en mi mano, lo que me hace abrir los ojos lentamente, aún somnoliento veo a mi costado y tengo a una Emily despierta.
«Es ella quien pasea uno de sus dedos sobre el dorso de mi mano, están unidas»
— Amore — murmuro con la voz rasposa por haber estado dormido.
Cuando levanto mi cabeza por completo siento un tirón en mi cuello. Duele, maldición.
— Lamento si te desperté — habla ella. Con cuidado de no hacer algún movimiento brusco y lastimarla, me siento sobre la cama a su lado.
«Se suponía que yo debía velar su sueño y no quedarme dormido»
— ¡Qué tonto soy! — salgo de mi trance de idiotez y con delicadeza pego mis labios a los suyos — . Me quedé dormido...lo lamento.
Es lo único que sale de mi boca, ¿cuánto tiene despierta? ¿Le dolerá algo? ¿Me habrá llamado para que la ayude en algo? ¡No lo sé!
— Tranquilo, Aiden — me regala una sonrisa — . Lo importante es que estás aquí conmigo, y el que hayas descansado, en parte me hace estar más tranquila. Yo estoy muy bien.
Mis ojos se apartan de la venda que cubre sus ojos hermosos y bajan a sus labios.
— ¿Tienes despierta bastante tiempo? ¿Te duele algo? ¿Quieres que llame a alguien? ¿Quieres agua? — hago pregunta tras pregunta — ¡Soy un mal novio!
El apretón que le da a mi mano me hace salir de mis pensamientos.
— Estoy bien — repite — Y no llevo mucho tiempo despierta, tal vez han pasado solo 15 minutos — su voz es suave — . Y estaría dispuesta a pelear con quien sea que se atreva a decir que tiene al mejor novio, ese título es tuyo. Yo, Emily Williams, tengo al mejor novio.
Mi respiración agitada se va calmando y su respuesta me saca una sonrisa.
«Debería ser yo quien esté diciendo cosas bonitas y no al contrario»
— Haré que pronto la palabra novio sea reemplazada por otra mucho más bonita, Emily — dejo un beso en el dorso de su mano — . Quizás un cambio de apellido también.
— ...Aiden — detengo sus palabras con un beso. Con ella suelo decir lo que pienso y me termino delatando solo.
— No sabes lo inquieto y nervioso que estaba mientras estabas en la cirugía... Tuve mucho miedo. Miedo a no poder verte jamás... — admito, cambiando el tema — . No podría soportar el no tenerte más en mi vida, brünette, el no ser el dueño de esas sonrisas que tanto amo — admito.
Ella acomoda mejor su espalda sobre la cama de hospital y la ayudo a que no haga movimientos bruscos. No queremos que las cosas salgan mal antes de tiempo.
Alejo esos pensamientos y me quedo embobado mirando sus labios al hablar.
— Ahora estoy aquí y solo deseo que me abraces y me des muchos besos — con su mano libre palmea un costado de la cama — . Te dije que guardaras las palabras bonitas para cuando volviera a tu lado, así que te escucho... ¿Qué tiene para decirme señor Müller?
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Mr. Müller ©
ChickLitEmily Williams, alrededor de un año de edad fue abandonada en las puertas de un Orfanato en Londres, fue encontrada envuelta en una sábana dentro de una canasta, en malas condiciones con un golpe en su cabeza y una nota diciendo: Emily... Lo siento...
