CAPÍTULO 17

39K 2.6K 249
                                        

♡ Deja tu voto y comentario ♡

Emily

Tengo novio.

¡Tengo Novio!

Todavía no puedo creer que me haya pedido que sea su novia y que yo haya dicho que sí.

Pensaba que luego de decirle la verdad sobre nosotros el ya no querría seguir compartiendo su tiempo con nosotros. Pero no fue así, aunque quiera negarlo muy en el fondo me hubiese dolido que quisiera hacerlo.

—No me lo puedo creer... todo este tiempo hemos estado hablando con un millonario—suelta Sofía— ¡Que estúpida que soy! ¿Cómo no me pude dar cuenta? ¡Es un jodido Müller!

Para ser honesta yo nunca antes había escuchado ese apellido, es decir, en el Orfanato no se hablaba de empresarios o cosas así.

Y si ella no lo había notado, yo menos.

—Cálmate ¿sí?—le pido— no es para tanto.

—¿Qué no es para tanto? ¿Te estás escuchando, Emily?

Suelto un suspiro y recuesto mi espalda sobre la cama.

Dudo unos segundos antes de volver a hablar y lo digo —Aiden me pidió que sea su novia—digo como si nada pero no hay respuesta de parte de ella—¿Sofía?

—Me va a dar algo— dice en un susurro— No puedo respirar.

Me levanto lo más rápido que puedo de la cama y a tientas me acerco a ella.

—¿Qué tienes?—pregunto una vez que estoy cerca— ¡Sofía!

—Tienes novio y...—me dice sin poder creerlo— ¡Ese novio es Aiden Müller!—chilla emocionada.

Me comenzaba a arrepentir de haberle contado.

No es cierto, morías por contárselo.

—¿No quieres un micrófono para que los demás puedan escucharte?—digo sarcástica

—Yo no tengo problema en hacerlo, no me retes Williams. ¿Se besaron? ¿Qué tal besa?

—Sí, nos besamos.

—¿Qué más?

—Nada más, no seas chismosa.

— ¿Te gustó?—insiste— ¿No fue un beso asqueroso cómo antes?

Mis mejillas arden al recordar aquel beso. «Muchos besos»

— Me gustó—afirmo— Y no fue asqueroso.

Gracias a Dios.

Aiden sabe lo que hace.

Nos acostamos las dos sobre mi cama y ella toma mi mano.

—Es tan lindo lo que te está pasando, Mily.—empieza— El que Aiden no haya sido un imbécil y se haya quedado, demuestra lo mucho que le gustas e importas. Mereces que te sucedan muchas cosas buenas—le da un apretón a mi mano—¿Qué shampoo usas? — Frunzo mi ceño con su pregunta.

—¿Qué?—digo confundida—¿Qué tiene que ver eso?

—Es para usar el mismo—responde obvia— Me puede llegar un chico guapo, millonario y que me quiera. Como a ti.

Suelto una carcajada al escuchar sus locuras.

—¿De dónde sacas tantas locuras, Sofía?—digo con una sonrisa— ¿Ya no te gusta Josh?

—¿Cuándo he dicho que me gusta?

—Sofía

—Aún me gusta, no creo que deje de hacerlo.

—¿Por qué no le dices que te gusta?

—No estamos hablando de mí, no quieras cambiar de tema. ¿Qué más te dijo sobre él?

No insisto en el tema.

— No mucho, sólo que su papá era alemán y fundó su propia empresa aquí en Inglaterra.—respondo recordando lo que me dijo.

—No me cuentas mucho, Mily—se aleja de mi lado— Voy a buscarlo en Google.

No le digo nada porque también quiero saber que encuentra.

—Mmmm...

—¿Qué?

—Nada, no me carga su biografía. Este Internet es un asco—se queja.

—¡Listo!—vuelve a hablar.

—Aiden Müller. Joven multimillonario de sangre alemana e italiana, dueño de Müller Inc., hijo de Arnold Müller, fundador de la compañía que lleva su apellido. Su madre es la reconocida chef italiana, Alessandra Martinelli, dueña de la cadena de restaurantes, Martinelli's—hace pausa— Menudos suegros que tienes, Emily.

—Continúa—pido

— Tiene una hermana menor— Lía, recuerdo su nombre— Lía Müller—suelta un silbido— es una belleza, a tus suegros no les bastó tener a un Dios Griego que hicieron a una Diosa.

Una sonrisa se forma en mis labios.

—Una vez habló de su hermana conmigo—añado

—Si su madre es una grandiosa Chef, ¿Qué hace comiendo en nuestra casa, Mily? — Me encojo de hombros a modo de respuesta.

—Tú, esa es la respuesta.—continúa—Artículos de sus logros alcanzados— tarda unos segundos en volver a hablar— Amy Harrison.

Le pongo mayor atención a la mención de ese nombre. ¿Quién es?

—Me dio sueño—suelta un bostezo— me voy a dormir, hasta mañana.

Sospechoso, muy sospechoso.

—¿Me estás jodiendo, cierto?— pregunto

—Tengo sueño, me voy.

—¿Quién es ella?—hago la pregunta.—Y no te hagas la tonta.

— No sé.

—No me mientas, dime.—exijo.

— Aquí dice que es una ex novia de Aiden.

Por alguna razón esa respuesta no me gusta. Y lo que causa en mí, menos.

Ella es su pasado y tú su presente. No hay de qué preocuparse.

—Sigue.

— Mantuvo una relación de casi dos años con Aiden. Es dueña de Harrison Cía., una de las más importantes del país y otros.

Siento que es alguien perfecta para él.

—¿Dice hace cuánto terminaron o por qué?

Sé que es algo que no me incumbe saber pero no puedo evitar sentir curiosidad.

—No, y ya es suficiente.—me dice— Lo de ella y él, ya es pasado. Tú eres su novia ahora, no ella. No lo olvides, Emily.

Seguimos hablando, dejando el tema de la ex de Aiden a un lado.

—Casi se me olvida.—cambia de tema recordando algo—Lo de podar el jardín es un hecho.

—¿Qué jardín?

— ESE JARDÍN— remarca— Ya no eres una chica soltera, puedes tener acción en cualquier momento.

—¡Recién somos novios!—digo una vez que entiendo.

— Con mayor razón, si sucede algo ya estarás lista desde el primer momento. Mujer precavida vale por dos.—siento mis mejillas arder al escuchar sus palabras.

Sofía se despide y se marcha a su habitación.

Una vez yo estoy lista me voy a la cama a descansar.

Mr. Müller ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora