Sofía
Siempre he admirado la belleza en sus diferentes formas y estados. Me encanta hacerlo, y el no ser una persona tan sociable aunque demuestre lo contrario, me da tiempo de sobra. Puedo hablar con muchas personas pero no recuerdo haber considerado a alguien un amigo. Las personas solo te buscan cuando necesitan algo de ti, pero cuando tu las necesitas no están.
«Una completa mierda»
Eso me quedó claro cuando mi padre murió. Aún era una adolescente todavía cuando se fue de nuestro lado. Desde entonces siempre hemos sido mi madre y yo, una familia muy pequeña pero llena de mucho amor. Quedamos devastadas con su partida no lo voy a negar, pero, ¿quién no lo estaría? Fue un esposo y padre ejemplar, pero nos consolamos con los buenos recuerdos junto a él. Mi madre no se volvió a casar o a tener una relación en el transcurso de los años.
Me dijo que él había sido y era el amor de su vida, y no creía encontrar a alguien que le haga sentir lo mismo que él, ni siquiera un poco.
David Jones, nuestro ángel que nos cuida desde el cielo.
Desearía poder abrazarlo una vez más, no solo en mis sueños.
¿En el amor? Tampoco soy muy buena, si es difícil hacer verdaderos amigos, imagínense encontrar a alguien con quien pasar momentos bonitos y difíciles de tu vida. Pones tu corazón en juego y las probabilidades de que se rompa son muy altas.
Sin contar que para el chico que siempre me ha gustado no soy más que una vecina que saluda de vez en cuando. «Creo que mi futuro será vivir rodeada de mil gatos y perros, sin saber lo que se siente amar y ser correspondido»
Y no hablo del amor de tus padres o de tu familia en general. Hablo de alguien especial.
Ya comienzo a resignarme.
— Hola Sofí — dejo de mirar al piso como una retrasada y me giro a ver quien me saludó.
Es Jeremiah.
El hermano pequeño del vecino que me gusta. «Josh». Ambos comparten un hermoso cabello rizado pelirrojo, con unos encantadores ojos color marrón. ¿Así o más lindos?
Te recuerdo que Max era pelirrojo y un asesino serial.
«Cállate que solo es ficción, Max no es real. Lamentablemente»
¡¿Estás loca?! ¿Acaso quieres a otro asesino más en el mundo?
— Hola Jeremiah. ¿Listo para ir a la escuela? — le digo cuando lo veo con una mochila pequeña en su espalda.
Camino un poco hasta posarme cerca de los arbustos que separan nuestras casas y dejo de hablar como una loca con mi conciencia.
Hace una mueca y rueda los ojos.
— Estoy listo pero no quiero ir — hace un puchero — ¿Me puedo esconder en tu casa?, así Josh no me encuentra y no me lleva la escuela.
Sonrío al escucharlo porque me recuerda a mí cuando tenía su edad.
Odio estar encerrada, por eso decidí no ir a la Universidad y con mi madre decidimos formar: Flowers Paradise.
Soy mi propio jefe y aunque al inicio no fue nada fácil, ahora marcha bien.
— Deja de molestarla que se nos hace tarde para que llegues a la escuela a tiempo — mi sonrisa se borra de golpe y entro en pánico — Buenos días.
No esperaba que él saliera de la nada y lo tuviera a metros de mí. Me quedo perdida en su profunda y grave voz que tardo en reaccionar.
— Oh...mmm, buenos días — le doy una mirada rápida a todo su cuerpo, lleva ropa deportiva de color enebro.
ESTÁS LEYENDO
Mr. Müller ©
ChickLitEmily Williams, alrededor de un año de edad fue abandonada en las puertas de un Orfanato en Londres, fue encontrada envuelta en una sábana dentro de una canasta, en malas condiciones con un golpe en su cabeza y una nota diciendo: Emily... Lo siento...
