Aceptación

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Zoe era la novia oficial de Nathaniel luego de la ruptura que había tenido con Marc después de admitirlo que no quería decepcionar a sus padres.
Ella no podía quejarse de nada en su relación. Su novio la trataba con cariño y con respeto, pero no podía dejar de preguntarse a sí misma sí seguía enamorado de Marc. Esa era su única preocupación.
Al mes de salir juntos Zoe decidió que era el momento de que la familia Kurtberg conociera a toda su familia para que la relación fuera más formal para todos. Además había que aprovechar que su madre estaba menos insoportable que antes y Chloe no estaba tan deprimida como antes.
Se había dado cuenta que su hermana estaba triste sólo que no le había interesado mucho sin contar con que ella tenía muchas amigas que la apoyaban en momentos difíciles.
Llegó el tan esperado día de la cena y ella esperaba que todo saliera bien.
Todos estaban comiendo en el hotel disfrutando de la vista. Su madre los consideraba insignificantes, pero ella siempre pensaba que todos eran poca cosa así que no importaba.
Estuvieron un rato charlando hasta que afuera se vio al hijo del Duque de Orleans con su hermana y por la dirección a la que iban parecía que iban a una tienda de compras o lo más probable es que el chico acompañará a su hermana de compras. ¿Cuánta devoción debía tenerle para acompañarla a comprar por horas?
Estaba a punto de hacer un comentario sobre que conocía esos chicos cuando su mirada se puso en el rostro de Chloe.
Estaba totalmente irreconocible para ella.
Chloe miraba afuera en dirección al apuesto chico que estaba de espaldas, pero en su mirada podía ver que había anhelo, dolor, tristeza y una emoción que antes no había visto y que ahora comprendía.... Amor. Su hermana estaba enamorada de ese chico. Ella había visto la forma en la que su hermana miraba a Adrien y la forma en la que miraba a ese chico y simplemente no había comparación.
Normalmente Zoe pensaba que su hermana era egoísta y trataba de pensar que ella era diferente, pero se daba cuenta de que era igual a ella al retener a Nathaniel a su lado cuando estaba tan enamorado de Marc y sólo estaba con ella para enorgullecer a sus padres. La mirada que Nathaniel le daba a ella no se comparaba a las que le dedica a ella cuando estaban juntos... Tenía que dejar de ser egoísta y dejar ser feliz a su novio aunque no fuera con ella y que sus padres aceptarán a su hijo tal y cómo porque para ella Nathaniel era perfecto.
- Zoe Amber Lee te estoy hablando - Dijo su madre con desdén.
Era un milagro que su madre recordará su primer nombre excepto el segundo que era Audrey como ella y cómo Chloe. Lo único que compartían además de los ojos azules y el pelo rubio.
- Lo siento mucho a todos... No puedo seguir en ésta comida... Simplemente no puedo seguir en ésta relación y tú tampoco puedes Nathaniel - Termina de decir decidida.
Miró a todos los presentes que estaban completamente sorprendidos por aquel rompimiento menos Chloe que seguía mirando a la misma dirección en la cual ambos hermanos ya no se encontraban y Nathaniel que la miró curioso y luego bastante agradecido.
Parecía que él también había comprendido que ellos habían llegado bastante lejos en esa relación sin futuro y que era el momento de ser valiente y que aceptará ser cómo era.
- Familia Bourgeois... Madre... Padre... Lo siento mucho, pero mi relación con la señorita Lee no va a poder llegar más lejos porque yo no la amo de la misma manera que ella me ama y de verdad siento haberme aprovechado de sus sentimientos y amistad para poder ayudarme a pesar del dolor que le cause internamente. Te deseo encontrar al hombre adecuado para ti porque te lo mereces... - Habló Nathaniel mirándola a los ojos.
Ella pudo ver en sus ojos el arrepentimiento y que iba a admitir por fin sus sentimientos por Marc.
-¿De quién estas enamorado? - Su madre parece curiosa.
- Estoy enamorado de Marc - Su voz fue alta y clara.
Al aceptar aquello frente a todas esas personas hizo que hubiera muchas emociones en el comedor. Era bueno que solamente estuvieran comiendo ellos porque sino hubieran sido el espectáculo de todos los comensales.
Sus padres no eran personas tan abiertas aparte de haber visto sus dibujos de Ladybug y Marinette de vez en cuando por lo que estaban convencidos de que su hijo era completamente heterosexual así que está revelación fue un valde de agua fría.
- ESO NO PUEDE SER VERDAD - Su padre estaba rojo de furia.
Estaba tan furioso que no le importó armar un espectáculo frente a los Bourgeois.
- Lo es... Lo siento padres, pero yo quiero ser pintor... Odio las oficinas y no veo estando en ellas haciendo proyectos o lo que sea que ustedes hagan por el resto de mi vida... Siento no ser el hijo que hubieran deseado, pero amo a Marc y voy a estar con él sin pensar en lo que digan los demás... Ya no pienso fingir ante nadie ni ante ustedes para complacerlo - Explica Nathaniel intentando contener su ira.
- Empacas tus cosas y te largas de la casa hasta que reflexiones acerca de las cosas que estás haciendo... Sólo muy pocos logran ser artistas reconocidos y algunos lo fueron después de morir... Si no logras ser reconocido morirás de hambre - Su padre habló en un intentó desesperado por convencerlo de que cambiará de opinión.
- Mis disculpas familia Bourgeois y si me disculpan iré a empacar mis cosas de mi casa.... Lamento que hayan presenciado todo esto - Dijo con sinceridad.
Cuando vio los rostros de toda la familia pudo ver el desinterés de la señora Bourgeois, las lágrimas de felicidad en el rostro de Zoe, el rostro con interés de Chloe por la situación y el rostro del señor Bourgeois le fue difícil de precisar, pero se marchó de ahí a su hogar para empacar sus cosas.
Mientras empacaba su madre le pedía que se retractara de todo lo que había dicho y que ella convenceria a su padre de que le perdonará por las cosas que dijo. Él quería a su madre, pero simplemente no podía más así que le dio un beso en la frente cómo despedida mientras ella lloraba y el luchaba por no voltear atrás.
Ya no voltearia atrás.
Cuando Nathaniel llegó a casa de Marc no esperaba una cálida bienvenida o que lo recibieran nuevamente. Solamente quería dejarle en claro que ya había admitido sus sentimientos por él y que no volvería a negarlo nunca más en su vida.
No esperaba que al hablar con Marc y contarle que ahora ya no tenía hogar lo dejarán quedarse con ellos el tiempo que hiciera falta.
Esa noche durmió con su novio en sus brazos sintiéndose el chico más feliz del mundo a pesar de tener que pasar por varias cosas al fin después de aceptarse a sí mismo comenzaba a ser  más feliz de lo que era hace un tiempo.

Amor en París Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora