No había mucha novedad en su vida... Casi siempre todo era igual.
Aunque no tenía derecho a lamentarse... Ella tenía una buena vida.
Tenía un padre que la amaba, su madre la había amado y buenas amigas... En cuanto a su primera relación sentimental si se podría llamar así no fue la más idónea, pero a diferencia de muchas otras parejas habían quedado en buenos términos, no eran amigos ni enemigos.
Antes se había sentido sola al ser la única sin una pareja sentimental al comienzo del año, pero al final del año la única que estaba teniendo novio de su grupo de amigas era Chloe.
Y ninguna de ellas sentía envidia por la situación... Su amiga era muy feliz y merecía serlo a pesar de los nuevos acontecimientos que estaban en su familia. Su madre estaba fuera del país y su hermana que se encontraba embarazada estaba en casa de Marinette y pronto se iría a Nueva York.
El alcalde había intentado que Zoe volviera al hotel, pero no lo logró y tampoco tenía los suficientes medios para hacerlo. Zoe no era su hija y él no tenía la custodia por lo que no podía hacer demasiado. Lo único que pudo hacer fue asegurarse de que todo estuviera bien y dejarle claro que la discusión no había sido culpa suya.
Con esos problemas resueltos todos empezaron a marcharse para disfrutar de sus vacaciones antes del último año.
Chloe se marchaba con la familia de su novio a Mónaco por lo que no podría disfrutar de su compañía, Lila se había marchado con su madre a España para las "vacaciones", pero en realidad su madre tenía asuntos que atender ahí e Isabelle se había ido con su padre a Cournalles para poder disfrutar de Gran Bretaña. Ella podía haberla acompañado felizmente si no fuera porque su padre había enfermado y ella se quedó a cuidarlo.
No había sido nada tan grave, pero en su conciencia ella no se habría perdonado a sí misma sí estuviera divirtiéndose y su padre en casa.
Sabrina no se lo hubiera perdonado jamás si algo malo hubiese pasado.
Sus vacaciones en casa no habían sido tan malas cómo cualquiera pensaría al encontrarse sin amigas.
Había dado paseos por los lugares turísticos de París, admirado todo lo que tenían, practicado su inglés por si volvían a Nueva York, visto series y películas, hablado con su padre sobre algunos casos que había resuelto en el trabajo.
Él caso que más le había interesado era el de Tian que se había pasado toda la noche en prisión en compañía de todas sus amigas al haber estado en un motel causando alboroto. Los periódicos habían disfrutado de la noticia sobre todo Nadja Chamack que no había tenido un escándalo tan bueno desde el rompimiento de Adrien y Marinette.
Gracias a la charla de su padre se había enterado de los detalles aparte de lo que les había contado Lila. Era un mujeriego y al parecer no iba a cambiar nunca algo que le causó gracia sobre todo cuando su padre le hizo jurar que no se acercaría nunca a ese chico algo lo cual accedió.
Los padres siempre creen que sus hijas son las más bellas y seguramente su padre pensaría que iba a intentar propasarse con ella. Solamente le quedaba escuchar y callar para no herir los sentimientos de su padre ni los suyos propios.
Ella no era una belleza a comparación de sus amigas y esa era la razón por la que nunca debería su padre preocuparse de que alguien intentará algo con ella.
No entendía la razón. Su madre había sido una belleza cuando era joven y muchos hombres la intentaron cortejar mientras que ella no poseía algún especie de atractivo que indicará que alguien se enamoraría de ella a primera vista... Tampoco era una hábil bailarina, cantante o una persona con carisma que hiciera que todos la escucharán aparte de sus amigos y tampoco poseía un carácter fuerte ni firme.
Era una cobarde que no sabía lo que quería y quizá por esa razón ella había cambiado su área de tecnología a general para estar cerca de sus amigas y evitar a Max que se encontraría ahí... Definitivamente era una cobarde.
Estaba cansada de su situación, de ver películas románticas e imaginar siempre que ella era la protagonista que tendría una bella historia de amor y que alguien vería algo en ella que la hiciera cambiar... No podía seguir viviendo así.
Quería sentirse hermosa, quería sentirse segura de sí misma y ser una chica decidida que tendría seguridad en lo que haría en el futuro algo que por desgracia no era... Simplemente ya no quería seguir viviendo así cómo ahora cómo si estuviera esperando algo que cambiará su vida.
Ella necesitaba cambiar su vida para mejor.
Él único momento de su vida en él cual había sentido que era hermosa aunque no fuera la más bella de todas era cuando había sido la modelo principal en el desfile de modas de Gabriel Agreste en Italia.... No tenía idea de porqué había vuelto a su apariencia normal luego de eso... Quizá se debiera al hecho de que aún no aceptaba del todo su cambio a diferencia de ahora.
Lo único que tenía bastante claro es que ella necesitaba cambiar y no seguir esperando lo que fuera que ella seguía esperando.
Su mayor anhelo ahora era sentirse bella y enamorarse de alguien que sintiera lo mismo que ella... Esa persona debería pensar que ella era la chica más bella a pesar de que ella sabría perfectamente que eso era mentira.
Esperaba poder tener el amor que se habían tenido sus padres y una familia.
Tenía que admitir que aunque no se notará ella era una romántica que le gustaba imaginarse historias de ella enamorándose de alguien y casándose, formar una familia y pasar el resto de la vida juntos... Lo único malo de esa ilusión es que el chico ideal no aparecía y al ritmo al que iba propablemente se quedaría soltera cuidando gatos mientras sus amigas se casaban al sobrarles pretendientes... Y eso no le gustaba.
Eso no iba a ocurrir.... Ella cumpliría todos sus propósitos y sería feliz, pero primero tendría que sentirse bien consigo misma.
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Amor en París
Fiksi PenggemarEn esta historia se van a contar las historias de amor de los personajes más importantes de la serie de Miraculous las aventuras de Ladybug y Chat Noir. La mayoría de los personajes son propiedad de Thomas Astruc, pero algunos son de mi invención. S...
