Ondine jamás olvidaría el día que se enamoró de Kim... Ella amaba nadar, pero no se sentía segura de estar en una alberca con varias personas que podían observarla mientras fallaba.
En cuanto vio a Kim supo que había algo diferente en él y su seguridad en sí mismo la inspiró a poder entrar ahí y disfrutar sin importar lo que los demás pensaran.
No tenía idea de si lo estaba haciendo bien o mal, pero lo estaba pasando muy bien... Quizá había llamado su atención al nadar ya fuera bien o mal por lo que siguió haciendolo hasta que choco con algo logrando hacerlo sonreír.
Cualquier chica se hubiera ofendido y levantado... Ondine por el contrario se levantó y se rio junto con él. Lejos de ofenderse se había sentido feliz de haber llamado su atención aunque fuera de una manera vergonzosa que no olvidaría nunca.
Ese momento sirvió para conocerse un poco más descubriendo a un chico amable, divertido, deportista y que sentía una tranquilidad por la vida que ella solamente sentía cuando estaba nadando.
Él soñaba con ser un corredor famoso de fama mundial mientras que ella estaba pensando alguna vez poder nadar de manera profesional alguna vez.
No fue la única ocasión en la que se encontraron haciendo una rutina el tener que estar juntos nadando convirtiéndose en grandes amigos y en el caso de Ondine su mejor amigo en el mundo. Y con los años el sentimiento evolucionó hasta convertirse en amor.
Sin embargo Kim no se enamoró de ella y empezó a salir con varias chicas en relaciones sólo de una noche para luego no volver a saber nada de ellas o tener algo serio.
Le había dolido mucho no ser la chica elegida, pero tenía la esperanza de ser la chica definitiva en su vida cuando se diera cuenta de que ella podía ser algo más que una amiga.
Ella soportaba la situación muy bien al ser solamente un secreto a voces y no algo de lo que hablaran hasta que llegó a su vida Beth.
Beatrice Leclerc era una pesadilla en todo el sentido para Ondine. Si se comparaban simplemente no había comparación al verse con un cuerpo mucho más desarrollado, ser mucho más bella y a los ojos de todos los hombres mucho más interesante.
Recordó que había sido muy feliz cuando habían terminado por así decirlo la relación que mantenían y ella esperaba que esa fuera su oportunidad.
Ella había ensayo mucho ese momento esperando ser correspondida o quizá que le diera la oportunidad de demostrarle que también podía de enamorse de ella sí se daba la oportunidad. Era lamentable que nada hubiera salido cómo esperaba.
Estaban jugando el juego de coger la pulsera en el agua que habían inventado juntos en el cual esperaba explicarse lo mejor posible hasta que decidió irse a ver una película con su grupo y ver a una chica que le gustaba a pesar de haberle rechazado.
Aquello le dolió mucho porque al parecer él no había entendido sus sentimientos o estaba completamente seguro de que no la querría nunca de manera romántica que había decidido no contestarle en ese momento para hacerla sentir mal. No importaba el motivo porque ella de todos modos fue akumatizada.
Luego de unos días Kim la había invitado al cine y le había dejado en claro de manera indirecta que ellos solamente eran muy buenos amigos y que no quería que cambiará.
Al principio había dolido ese rechazo indirecto y más cuando escucho a Kim decir que empezó a salir con la chica con la que siempre competía algo que le pareció extraño porque nunca había demostrado interés en ella de manera romántica.
Él no parecía feliz y esperaba que pronto terminarán para así tenerle sólo para ella.
Fue bastante malo escuchar que Beth había vuelto a la ciudad de París por lo que un posible reencuentro entre los ex amantes podía encender las llamas de la pasión sí es que no estaban apagadas. Sus temores se vieron confirmados cuando su amigo que pensaba que lo había superado le confesó que estaba teniendo una aventura con Beth.
Eso le terminó de confirmar que la chica disfrutaba de acostarse con los chicos y no por estar enamorada o sentir algo por ellos.
Ella aún era virgen o lo había sido hasta unos días antes. Estaba muy arrepentida por ello ya que ella esperaba su primera vez con ilusión y que fuera Kim. Siempre culparia por siempre a Beth por todo aquello.
Lo que había ocurrido es que ella se había encontrado despechada por el hecho de que nuevamente ambos estaban juntos, pero esta vez en una relación formal que sabía que no duraría ni un mes y para cuando terminarán ella estaría para Kim y serían muy felices juntos en el momento en que se diera cuenta de ella de forma romántica.
Él tema es que ella había ido a beber para calmar sus penas algo que nunca había hecho y cuando ya se sentía algo mareada alcanzó a ver a tres personas llegar al bar y que parecían clientes algo habituales ya que los habían recibido con mayor cortesía que a ella que era la primera vez. El rubio y la pelirroja se fueron a un lado y el moreno había ido con ella.
Ondine no podía entender nada así que le explicó su historia y el chico había sido tan empatico y se sentía tan mal que aceptó sus besos, caricias y luego habían pasado a algo mucho más.
No recordaba muchos detalles de todo, pero había sido demasiado pasional, animal y no algo tierno y encima no había sido con quien ella había querido así que cómo él chico estaba dormido ella aprovecho para irse evitando enfrentarlo y tomar precauciones para no quedar embarazada.
Definitivamente se odiaba, pero odiaba aún más a Beth por hacer que su vida fuera tan diferente a lo planeado y se sintiera tan mal... Pero Kim sería suyo y ella seguiría de hombre a hombre. En eso si estaba segura y ese chico pasaría a ser algo del ayer.
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Amor en París
FanfictionEn esta historia se van a contar las historias de amor de los personajes más importantes de la serie de Miraculous las aventuras de Ladybug y Chat Noir. La mayoría de los personajes son propiedad de Thomas Astruc, pero algunos son de mi invención. S...
