Esmee Claire

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Gabriel Agreste se había levantado temprano para poder ordenar unas cosas antes de pudiera desayunar con su hijo y entrevistar a las candidatas para asistente.
Su vida ahora le parecía más satisfactoria que antes. Era cansado y agotador encargarse de todo ahora que Nathalie ya no estaba. Era admirable que hiciera todo su trabajo más aparte atender a Adrien y apoyarle siendo Mayura cada vez que lo necesitaba. Esa mujer que había dado todo sin esperar nada a cambio merecía estar en el cielo mientras que él esperaba que su infierno no fuera tan malo.
Encargarse de Adrien, de diseñar y hacer algunas actividades que hacía Nathalie mientras que otras lo hacían reemplazos lo dejaban aún más cansado que cuando se encargaba de manejar su doble vida como diseñador y supervillano.
En el desayuno con su hijo a pesar de él cansancio que tenía prestó atención a su relato de cómo había solucionado las cosas con Kagami y esperaba tener comunicación con ella en un futuro no tan lejano. Escucho atentamente su historia y le dijo lo feliz que estaba de que hubiera solucionado todo y se sintiera en paz algo que el diseñador definitivamente envidiaba.
Su hijo se levantó para irse a la escuela cuando de pronto con más confianza le habló a su padre.
-Papá he notado que estas bastante cansado. Sé que Nathalie es irreemplazable porque era como de la familia, pero es tiempo de que contrates a alguien para que te ayude con el trabajo- Dijo el chico preocupado por su padre.
En otro tiempo hubiera temido decirle a su padre lo que pensaba. Ahora ya no temía decirle a su padre lo que pensaba y más si se trataba de su salud.
-Lo sé hijo. No me sentía preparado para contratar a alguien más. Sólo que ya es tiempo de hacerlo porque necesitó una nueva asistente. Hoy haré entrevistas de trabajo así que cuando llegues de la escuela voy a tener a personas  entrevistando o quizá te reciba la nueva asistente que contrate- Terminó de decirle su padre.
-Está bien padre. Nos vemos en la tarde- Dijo saliendo de la mansión y despidiéndose de su padre.
=En la oficina=
Gabriel se encontraba cansado y aburrido por no encontrar lo que buscaba. Sentía que estaba perdiendo tiempo cuando podría estar diseñando para la próxima colección.
Tenía unos minutos libres antes de entrevistar a las últimos candidatas. Por el momento ninguna persona le convencía. Hubiera sido más fácil encargarle a alguien que le contratará una asistente porque quizá estaba siendo bastante exigente al querer encontrar a alguien que se le pareciera a su antigua asistente, que fuera un apoyo incondicional, que no lo juzgará en caso de que descubriera su secreto además de no temer enfrentarlo cuando hacía algo incorrecto.
La única distracción que podía hacer en estos momentos es la de realizar un dibujo que no tuviera nada que ver con su trabajo.
Luego de entrevistar a la última candidata. Se sentó en su silla bastante frustrado por no haber encontrado a la persona ideal.
Ninguna le parecía suficiente, algunas no tenían la experiencia necesaria, otras no se podían ajustar a los horarios que tenía ni tampoco podrían vivir en la mansión como lo había hecho Nathalie. Se había quedado sin opciones y la última que había rechazo lo había intentado seducir para poder conseguir el puesto al notar que no había convencido al diseñador de ser su asistente.
Tendría que intentarlo mañana y continuar trabajando como lo estaba haciendo aunque se sintiera bastante cansado.
Alguien tocaba la puerta y pensando que sería su hijo le dijo que entrará mientras terminaba su dibujo para terminar de desestrezarse por el día tan complicado que estaba teniendo. Cuál fue su sorpresa al darse cuenta que no era su hijo quién estaba frente a él sino a una hermosa mujer de unos veinticinco años por lo menos, con el pelo rubio platinado con ligeras ondas suelto llegandole un poco más abajo de los hombros, sus ojos color grises, piel clara, de una estatura un poco más arriba de la media y siendo delgada como si fuera una modelo. Lo que más le sorprendió fue que vistiera de una manera sobria sin dejar de estar elegante.
-Lo siento, pero por el momento no he contratado modelos será para la próxima semana y espero tener una asistente que me ayude para ese momento- Dijo algo el diseñador algo apenado.
-Por eso he venido. Mi nombre es Esmee Claire y soy una de las candidatas para ser su nueva asistente personal- Dijo sonriendo halagada por haberla confundido con una modelo.
En ese momento su expresión pasó de estar apenado por ella a ponerse serío por la mala primera impresión que le había provocado al llegar tarde.
La chica no se sintió incomodada y lo miró a los ojos para contestarle algo que lo puso incómodo al recordarle a su esposa cuando estaba en desacuerdo con él
-Lamento haber llegado tarde y créame que hubiera querido llegar a tiempo y dar la mejor impresión del mundo para quedarme con el puesto, pero tuve un asunto personal que atender y estoy segura que usted siendo padre hubiera puesto de prioridad a su hijo dejando a sus candidatos esperar el tiempo necesario o dejando a alguien que lo haga por usted- La chica lo dijo seria mirándolo a los ojos.
Esta chica lo había dejado sin palabras y le estaba dando una buena impresión sólo que no se lo dejaría saber por el momento hasta entrevistarla.
-Siéntese por favor. Va a ser una entrevista rápida porque tengo mucho trabajo pendiente- Dijo Gabriel apurado.
-Estoy de acuerdo yo también necesito ir a terminar unos asuntos pendientes- Esa chica era bastante decidida.
-Hableme de usted de manera rápida-Dijo Gabriel mientras miraba su curriculum.
-Nací y estudie aquí en Francia, durante mis años de colegio tuve los mejores promedios por lo que recibí reconocimientos. En mis tiempos libres aprendí computación, inglés, español, portugués e italiano. Asistí a la universidad de Universite d'Angers para estudiar psicología- Lo dijo claro y rápido queriendo acabar rápido.
Sí antes no le parecía adecuada por recordarle a su esposa ahora que decía su curriculum le parecía menos porque no tenía nada que ver lo que estudió con lo que él hacía.
- Aquí dice que solamente terminó cuatro semestres de la carrera y luego se retiró- Dijo el diseñador.
-Tuve problemas personales que me impidieron terminar mi carrera- Dijo mirándolo de frente.
-Porque se considera que podría ser mi asistente si estudio algo que no tiene que ver con mi trabajo- Tenía que admitir que quería saber la respuesta.
- Tengo conocimientos en computación, habló bastantes idiomas, he leído acerca de su empresa, tengo la capacidad para hacerlo y también mis conocimientos pueden aportar algo. Puedo demostrarle que si aprendí lo necesario diciéndole la personalidad de la persona que hizo el dibujo que se encuentra en su escritorio- No podía creer que la chica lo estába desafiando.
Tenía que admitir que le parecía interesante su propuesta y quería saber cuanto podía descifrar de él sin saber de quién se trata.
Al decirle que lo intentará la chica comenzó.
-La persona que hizo esto tiene bastante talento podría decirse que prodigio. Puede tratarse de un pintor o un famoso diseñador de modas que quería desestrezarse por todos los candidatos que tuvo que atender el día de hoy. El paisaje del desierto indirectamente no fue hecho al azar. Esta persona a pesar de que se encuentra rodeada de personas se encuentra sólo, es solitario, algo frío pero no malo, también siente como si el infierno fuera solamente la condena para él. Algo con lo que no concuerdo señor Agreste, no creo que merezca el infierno sea lo que sea que hizo- Era un chica realmente inteligente, perspicaz y astuta.
-He de admitir que es una chica bastante inteligente y que me ha impactado. El único problema es que no tiene experiencia en ser asistente- Lamentaba decirle eso a la única de todos los candidatos que le había impresionado.
-Deme una semana de prueba sin paga y sino logró convencerlo puede hecharme. Le parece, además tiene demasiado trabajo y necesita que alguien le ayude- Ella siempre conseguía lo que quería.
El diseñador lo pensó durante unos momentos y al final terminó aceptando su propuesta.
Ahora el único problema de la chica sería convencer al famoso diseñador que ella era la mujer que necesitaba en su vida.

Amor en París Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora