Segundo día de terapia

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La marca Gabriel Agreste había sido un éxito y su estrategia había dejado impactado a Esmee que no se le había ocurrido esa forma para convencer a la chica.
- ¿Cómo fue que se le ocurrió esa idea? - Ella quería saber cómo había impulsado a la chica.
- No soy psicólogo, pero si hay algo que conozco de las personas y gracias a eso tengo trabajo es el ego y el autoestima algo que trabaje con ella en ese evento y parece que funcionó bastante bien aunque ahora vista igual que siempre - Dijo orgulloso de sí mismo.
Ambos se encontraban en su oficina hablando de cualquier cosa disfrutando de una copa de Champagne antes de volver a iniciar la sesión de terapia tocando esta vez el punto débil del señor Agreste: Emilie Agreste.
= Inició de Segunda Sesión de Terapia =
- ¿Cómo conoció a la señora Agreste? - Ella quería saber sus sentimientos sobre ese tema tan delicado.
El señor Agreste parecía meditar un poco mientras bebía tranquilamente.
=Flashback=
INTERNADO MIXTO EN INGLATERRA
Gabriel Agreste se encontraba frente a su único amigo André Bourgeois jugando ajedrez mientras intentaba descubrir que le pasaba ya que casi siempre terminaban empatados o le terminaba ganando.
Aunque no lo pareciera él de verdad lo apreciaba y eso André lo sabía por eso seguían siendo amigos a pesar de que todos comentaban lo extraño de su amistad.
- ¿Qué te ocurre? - Le preguntó a su amigo.
- En mi clase de arte conocí a una chica sobrina de la directora de la escuela. Se llama Alice Watson y también se encuentra en arte con nosotros. Creo que me he enamorado - Le dijo sonriendo.
Si había algo de lo que no tenía experiencia Gabriel Agreste era en el amor y las relaciones personales empezando con su familia que preferían tenerlo lejos que en su propio país y en sus vacaciones no les importaba que él fuera a casa de su amigo a París que a Berlín. Su amigo parecía feliz por lo que solamente le quedó felicitarlo y decirle que lo apoyaba para llevarse el tablero de ajedrez a su habitación y salir al jardín para tomar aire fresco.
Nunca antes se había sentido más sólo en toda su vida hasta ahora. Su amigo saldría con la chica y no podrían estar tanto tiempo como antes por lo que tendría que buscar que hacer ya que nunca tenía una novia formal y en estos momentos se había impuesto no estar con ninguna chica durante un tiempo.
Estuvo concentrado en sus pensamientos mucho tiempo que no se dio cuenta la dirección a la que iba encontrándose con una niña de aproximadamente unos doce años llorando en un rincón. Normalmente él habría seguido su camino, pero está vez algo le decía que tenía que ir a ayudarla.
Se sentó a su lado y la observó sin saber que decirle. Fue bueno para él que ella fuera la que empezará la conversación porque no tenía idea de cómo hacerlo.
- ¿Por qué se encuentra a mi lado? No me conoce - Le dijo la niña rubia.
Al mirarse a los ojos por primera vez pensó que era la niña más hermosa que había visto en su vida.
- Quería consolar a la niña más bonita del internado - Aquello la hizo sonreír.
- Mis padres me acaban de dejar en un internado por primera vez. A mi hermana no le afecta, pero a mi sí. Me siento patética - Le dijo apartando la mirada.
Él conocía el sentimiento de no sentirse querido en su casa por lo que conocía las palabras indicadas para hacerla sentir mejor haciéndola sonreír. Y en ese preciso instante se sintió el chico más afortunado de todos al haber logrado hacerla sonreír.
= Fin del Flashback=
- Es el encuentro más interesante que he escuchado. Para no estar enamorado todavía ese fue el primer sentimiento parecido que experimento - Le preguntó Esmee queriendo saber más.
- Sí. Lamentablemente no estuvimos mucho tiempo juntos porque para la preparatoria en lugar de Londres mis padres consideraron que les daría más prestigio decir que iba al Le Rosey que a Londres como habían hecho mis hermanos antes que yo así que estuvimos juntos poco tiempo. No soy bueno haciendo amigos así que fue bueno que André fuera conmigo. Aunque no lo parezca lo aprecio mucho - Admitió sus sentimientos sin mirarla a los ojos.
- ¿Cree que pueda describir el momento de despedida que tuvo con su esposa? - Preguntó dudosa.
-Si puedo - Le dijo luego de meditarlo unos momentos.
= Flashback=
Gabriel Agreste nunca había cuestionado las decisiones de sus padres con respecto a su educación, pero jamás había creído que ellos quisieran cambiarlo de Inglaterra hasta Suiza para que hiciera su escuela preparatoria antes de que tuviera que ir a la universidad.
La buena noticia es que André también iría ahí y una amiga de ambos llamada Tomoe Tsurugi también lo haría lo único malo es que Audrey Benson una chica con la que no se llevaban mal ni bien también se marchaba a Suiza mientras que su mejor amiga Emilie De Vanily se quedaba en Inglaterra y había pocas probabilidades de que volviera a Londres en poco tiempo.
MOMENTO DE DESPEDIDA.
-¿Quiero que te quedes? - Le dijo una pequeña Emilie de casi trece años.
- Lo lamento Emmie. Ya estoy inscrito y sería una locura estar aquí cuando ya no estaré en el sistema de la escuela. Me es imposible- Trató de sonar normal.
Emilie era una de las pocas personas que tenía un buen concepto de él y que lo extrañaría además de saber que querría una despedida lo más corta posible para no ponerse sentimental.
Ya no quedaba nada por hacer lo único que hizo fue abrazarlo, decirle que lo quería y que siempre serían buenos amigos aparte de prometerse mutuamente mantener el contacto y que si se daba la oportunidad de que fuera al Le Rosey lo haría.
Fue bastante bueno irse lo más rápido posible porque Gabriel odiaba llorar en público y sentía que las lágrimas lo traicinarian.
Esa ocasión fue la única énfasis la cual volvió a casa para llevarse cosas extra que necesitaría en la escuela nueva antes de volver el próximo año escolar con sus amigos.
= Fin del Flashback=
- Debió ser un momento bastante duró - Comentó Esmee.
- Lo fue y aún más la convivencia con mi familia luego de mucho tiempo fuera. Fue lo más incómodo que he vivido en mi vida - Hablo con expresión martirizada luego de recordar el momento.
-Me lo podría comentar - Tenía que admitir que era bastante interesante toda la historia.
- En nuestra próxima sesión de terapia - Le dijo con aire de suficiencia.
Esmee se dio cuenta que el tiempo se había acabado y era el momento de volver a trabajar.
No hacía falta decir que ahora esperaba con impaciencia la próxima sesión para poder saber cómo terminaba toda la historia de amor de su jefe con su esposa y sus motivaciones para hacer todo lo que hizo.

Amor en París Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora