Capítulo 5

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Samuel.

Sonreí sintiéndome como estúpido enamorado al ver la foto de Brenda.

Le prometí regresar a Perú por ella pero con la condición de que no contara nada de lo que ha pasado entre nosotros. Comúnmente cada que cuento algo resulta no salir como esperaba.

Pulsé por tercera vez el audio que mandó Brenda.

"Te veo el lunes, Smith. No sabes cuánto te extraño"

Guardé rápido el celular y salí de mi habitación para ir a la de Natalia que afortunadamente está pegada a la mía.

—¡Natalia! —Le grité emocionado.

Ya le he contado sobre Brenda y ella me apoya en todo, prometió estar para mí si algo sale mal.

—Adelante —Dijo tranquilamente.

Entré  para abrazarla y le dí un beso en la mejilla pero después me dí cuenta de que estaba en una videollamada.

—¡Hola! —las saludé con la misma emoción que llevaba.

Las tres personas se quedaron boquiabierta al verme.
¿Acaso he cambiado mucho?

Ví que José le dió toquesitos a su hija en el hombro y no sé si Katheryn se estaba acomodando las pestañas o sacándose una basurita del ojo.

Ya no quise hacer caso y me dejé llevar por la emoción. Agarré el rostro de Natalia para besarlo en repetidas ocaciones. La quise soltar pero me gustó escuchar su risa.

Cuando terminé de besarla estreché su cabeza en mi pecho y le dí otro beso en la frente

—¿Qué te pasa? —Preguntó sin separarse de mí.

—Brenda... No me ha olvidado

Me soltó y se levantó para dar brinquitos.

—Espera —Abrió más los ojos antes de agarrar su laptop—. Se cortó la videollamada.

—Perdón —Dije al ver que estaba desconectada y la enchufé de nuevo—. No me fijé.

—Ya no tiene pila, voy a dejar cargarla y al rato vuelvo a llamarles —Me miró nuevamente sonriendo—. ¿Qué ha pasado con Brenda?

—Nos vamos a ver éste lunes que vayamos a Perú...

—¡Qué emoción! —Me agarró por los hombros—. ¡Samuel está enamorado!

Me reí antes de abrazarla.

—Claro que no.

—Pero te gusta y de ahí surge el amor.

—No hablemos de amor aún, soy jóven para sentirlo.

—Serás exagerado —Me dió un puñetazo en el hombro y se fué a acostar en la cama

—¿Piensas buscarlo ahora que vayamos a Perú? —Le pregunté sentándome  y ella colocó su cabeza sobre mi regazo.

—Acuérdate que te dije que papá Hiroshi me dijo que Matías se besó con varias... Y... —Se le entre cortó la voz—. Siento que lo odio pero al mismo tiempo lo amo, quiero buscarlo pero no quiero salir de nuevo lastimada...

—No lo busques, en cuanto lleguemos a Perú veremos la manera de que nos vea y así sepa que estás ahí, si te busca entonces es porque está arrepentido.

—¿Y si no?

—Pues que sigue de inmaduro sin poder olvidar el pasado

—No sé, Sam... No le importó verme arrodillada y me mintió diciéndome que nunca antes había estado con otra chica.

A Tu LadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora