La calma de la caminata de los dos indicaba lo contrario. Se movían con precisión en la oscuridad de los infinitos pasillos del sótano de la ciudad, sin más prisa que la de alguien recién despierto y estirándose para tomar el sol. Dio un gruñido inconsciente de si la escucharon.
—No importa que tanto corras por estos pasillos niña —Comentó Ethan al detenerse en una bifurcación —Es difícil guiarse y es por eso por lo que vamos lento. Corres hacia delante sin apenas poner atención a tu alrededor. Tuviste suerte de haberte encontrado con nosotros antes que con cualquier otra cosa.
—Estaría bien, se usar Saeya y me se defender —Espetó ella sin haberse quitado lo irritada «No aceptare ahora haber perdido contra él, antes apretaría tanto un corsé en mis costillas que me las rompiera»
—Te falta experiencia, mucha. Estoy seguro Sereph estará preocupado porque andes por ahí sola o te habrá dado por muerta. Me siento apenado por él ahora —Dijo Ethan con un exagerado movimiento de manos como si fuese a desmayarse —Es demasiado noble para tener que cuidar de una cabezota como tú.
—Tu hermana tendrá canas de tener que ver por alguien tan... tan... brusco con las mujeres, si, tendrá que soportarte incluso cuando se case. —Espeto Adelayn.
En una gran carcajada Ethan la miró de reojo y volvió la cabeza hacia delante.
—Solo lo soy con las estiradas como tu —Dijo Ethan acallando su risa.
Con ganas de abofetearlo, Adelayn halo de su pantalón y refunfuño por unos pasos antes de que el propio Eoin la tomase del brazo con una extraña sonrisa.
—Señorita no es bueno se deje llevar tanto por el enojo, nos ayudarán después de todo. —Indicó Eoin en su mejor intento de remediar su humor.
Con el mocoso en ese estado se reprimió en su mente como una insensata.
Provocaciones como esa no debían tener efecto en ella, es cierto que era débil y en parte eso la hacía irritarse consigo misma, pero sobre todo era el extraño ambiente que tenían estos dos ante el lugar donde se hallaban. Un cuervo y un viento tormenta tomaban este lugar como un paseo por la playa, eso le hacía mucha más molestia por sobre todo.
Dejo esa ola mojara sus pies por un largo rato en que logró retomar la calma del Saeya. Hasta que de súbito Ethan se detuvo.
—Hay dos de los grandes más adelante —Anunció Ethan en tono bajó.
—¿Necesitas ayuda? —Preguntó Kyle un paso detrás de él.
—¿Qué hay más adelante? ¿Debemos pelear? —Dijo Adelayn al tomar su lanza con ambas manos. Podría tener miedo, pero seguía dispuesta a ponerse delante junto con ellos si había algo que enfrentar.
—Estaré bien Kyle —Aclaró Ethan —y no es necesario que tomes tu arma.
—Pero...
—Mantente atenta, te mostraré lo que significa lanzar una moneda al aire —Interrumpió Ethan al agitar sus manos —Aunque prefiero decir que es como barajar las cartas...
Frente a ella lo vio dar un leve salto y con la guardia de alguien que pelea a puñetazo limpio movió los pies de adelante hacia atrás, vertiginosos, cada vez más rápido, hasta que Adelayn pudo ver chispas salir de sus piernas y cubriéndolo por segundos iluminando el espacio donde se hallaba. Ethan barajó con los pies unas cartas imaginarias en el suelo y desapareció.
—Quédense detrás mío y no les sucederá nada. —Advirtió Kyle al desenvainar su espada en lo que Adelayn advirtió era un Saeya tan espeso como la nieve en que caminaron y de un claro verde apenas visible.
Un fugaz destello tras otro apareció en la penumbra, indicaban el movimiento de Ethan y a cada destello un gutural chillido hacía eco en los pasillos. Concentrada en poder ver algo más que solo luces intentó dar un paso y en el instante en que tocó el suelo delante de ella los lobos comenzaron a gruñir furiosos y pudo ver la brumosa figura de una enorme bestia lanuda, como una cabra a la que le salieron ramas, su angulosa silueta se distorsionó hasta adquirir una rauda velocidad en su dirección.
Kyle cortó el aire delante suyo y como una fina nota salida de la más bella flauta, el aire que cortó siguió hasta la brumosa figura. Poco después otro gutural gemido llenó la oscuridad.
Sintió se quedaba sin aire y era porque estaba aguantando la respiración. Cuando Adelayn volvió a tomar una bocanada los pasos de Ethan volvieron a escucharse en el pasillo. Eoin yacía aferrado a su blusa más que asustado emocionado por lo que acababa de suceder, si bien no esperaba el mocoso hubiese visto algo más que ella, por lo menos esta asegura era la primera vez en que alguno de los dos presenciaba a dos peleadores de ese calibre. «¿Será que Luciel pelea como ellos? Siempre parecía contenerse sin importar que»
—Nada, ni una sola cadena, ni una sola llave —Dijo Ethan al llegar cerca de Kyle.
Los dos hombres la ignoraban entre asentimientos y señales con la cabeza, con los labios apenas moviéndose como para producir sonido alguno. Ella dio un paso más cerca de ambos y por la expresión de Ethan se detuvo de completarlo. No quería aceptar su impotencia ante la situación por más que la comprendiera y para abrirse paso debía seguir yendo hacia delante tanto como le fuera posible, no importa cuánto le advirtiesen.
Si buscaban una llave o algo como ellos comentaban, no importaba cuantas criaturas se enfrentarán llegarán a un punto muerto, ellos no podían hablar. «Si tan solo hubiera alguien más» Pensó ocurriéndosele una opción que de no ser por estos dos jamás tomaría.
—Puede que no sepa qué es lo que buscan y si lo intuyo bien llevan un buen tiempo buscando por todo el lugar —Comentó Adelayn para obtener la atención de los dos y con el espacio para escucharla continuo —No puedo aportar mucho más que a mi compañero Ga'rkin como parte de la búsqueda de lo que tengan...
—Ah, solo eso... —Resopló Ethan interrumpiéndola con un amargo tono de cansancio.
—Si le parece escucharme —Masculló Adelayn evitando alzar demasiado la voz. —Además de eso de ser posible creo existe en este pasillo algo que podría guiarlos. Cuando nos separamos de nuestro grupo escuchamos voces, en particular un canto de una mujer venir de los pasillos, por lo que Eoin comentó estaba cantando en algún idioma antiguo o por lo menos poco conocido. Puede que incluso perdido —Cuando notó que el chiquillo estaba a punto de abrir la boca lo detuvo solo con la palma de la mano —Dijo haberlo escuchado antes ser usado en estos mismos bosques. La opción de buscar de un lugar a otro no parece estar resultándoles, y si es posible llegar a comunicarse con quien sea que cante en este laberinto podríamos por lo menos preguntar sobre eso, me hallo muy segura que aun si se tratase de un Shaeyvah mayor ustedes podrían encargarse con apenas algún problema.
Con una mueca de desagrado Ethan dio la cara a Kyle que meditaba la idea.
—Seguiremos tu idea —Anunció al cabo de un largo silencio Kyle —Si tienen una idea de la melodía será mucho más sencillo.
—¡Yo! ¡yo! —Dijo Eoin de inmediato.
Ya no había por qué detenerlo, exponer su ideaera lo único que quería y habiéndolo logrado Eoin tenía todo el derecho deparlotear tanto como lo dejasen.
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Nacido del Deseo
FantasyLuciel D'chain ha dedicado su vida a convertirse en un pacificador, héroes de la iglesia que protegen de lo sobrenatural. El día de la ceremonia de graduación es separado de sus amigos, viéndose envuelto en una misión que implica recoger y escoltar...
