Cuando Silvia mató a Ryan, también se produjo el inicio de otra confrontación distinta a la de Caesar y Emma: Gunnar contra Jayden.
El canadiense presenció con sus ojos la muerte de su compañero, pero a diferencia del otro miembro, él no se atrevió a bajar la guardia ni descontrolarse.
—¡¡No!! ¡¡¿Qué has hecho, perra?!! —El gritó de Emma se escuchó.
—Uno menos —dijo Gunnar sin ver nada porque estaba de espaldas. Aun así, no hizo falta—. Permíteme adivinar, le clavó la catana en el ojo.
La última frase provocó una reacción de leve sorpresa en Jayden. Era la primera vez que una adivinanza lo desconcertaba tanto. Las palabras tenían varias connotaciones y una de ellas trataba de la confianza hacia los miembros de su grupo.
—No puedo creer que la muerte de Ryan fuera así. Supongo que debo vengarlo. No creas que sucederá lo mismo aquí —Afirmó. El canadiense, por cosas del destino, era un luchador de dos espadas al igual que Gunnar—. Ya lo verás.
Las despertó de su cintura y terminó los preparativos.
“Tengo que terminar lo antes posible. Ya estamos en una desventaja numérica. La situación ha empeorado bastante”, dedujo.
Gunnar evaluó su postura y no realizó ninguna. Simplemente se mantuvo con las espadas en las manos.
Jayden observó dicha conducta, pero no podía hacer nada. “¡Aquí voy!”.
El extranjero movió con habilidad las espadas. No era diferente a un artista ejerciendo su labor con la mejor inspiración de su vida. En serio era muy bueno.
La avalancha de cortantes embestidas cayeron en Gunnar, que lo enfrentó directamente.
Las espadas chocaron y soltaron una serie de chispas en cada encuentro. Eran tan rápidos ambos que sus manos se veían borrosas. Una vista deslumbrante.
Silvia, que actualmente yacía sentada junto al cadáver, robando el Origen cuantificado, desvió su atención para darle prioridad a aquellas maravillosas habilidades.
—Oh… Ese tipo es bueno —Se impresionó al saber que alguien podía igualar a Gunnar a esas alturas, sin embargo, negó con la cabeza y sonrió—. Qué desafortunado.
Esas observaciones reveladoras no mintieron ni un poco, porque donde estaba la ardiente pelea, surgió el primer golpe directo.
Fue Gunnar que, después de una vuelta, tuvo la audacia de conectar un golpe desde el lado de la empuñadura, directo al pecho.
El efecto de la acción tuvo sus repercusiones, ya que Jayden vomitó una bocanada de sangre y perdió el ritmo de la pelea. No obstante, Gunnar extrañamente no aprovechó la oportunidad, sino que lo dejó recular. El contrincante no paraba de expulsar sangre.
—Sabes, tengo una buena oferta para ti —El dueño de las Gemelas propuso un trato.
El dolorido canadiense trataba de aguantar el dolor y recomponerse. “Es increíble. Soy el más fuerte de mi equipo y aquí estoy, golpeado y vivo porque así lo quiso el chico frente a mí”.
Enfocó la vista y atendió lo dicho por Gunnar. —Te escucho.
—Puesto que eres el único con vida, necesito sacarme un par de información. Estos últimos días, mi equipo y yo hemos estado carentes de conocimientos importantes relacionados con todo esto. Vas a despejar nuestras dudas y así prometeré que morirás sin tanto dolor.
—¿Único con vida?
Ese pequeño fragmento del discurso lo sacó de la concentración puesta en Gunnar. Había quitado cualquier distracción durante la pelea y se había perdido todas las noticias externas.
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LA ÚLTIMA DEFENSA DE LA CREACIÓN
Science Fiction[LIBRO 1 TERMINADO] [EN PROCESO DE EDICIÓN] ¿Qué pasaría si el mundo tal y como lo conoces se destruye frente a ti? ¿Te imaginas con la capacidad de destruir un automóvil de un solo golpe? ¿De poder recordar cada uno de los momentos de tu vida? Añ...