Somos Tres Capítulo 13

642 55 2
                                        

No perteneces a ese lugar

No puedo creer lo que estaba a punto de hacer. Esta no era yo. ¿Por qué hago esto? —me preguntaba a mí misma—. ¡Esto está mal! No quiero hacer esto. Siento que algo me lleva por sí sola, sin control. Realmente, no quiero hacerlo. Es como si mis manos se movieran por sí solas.

Cuando tomé ese sorbo, realmente sabía mal. Era un sabor amargo, no sé cómo explicarlo realmente.

¿Qué tal está? —preguntó Dereck con una sonrisa de oreja a oreja.

—No me gusta, esto... sabe amargo.

—Sé una muy buena forma para que sea de tu gusto. ¿Quieres saber cómo?—dijo con un tono de voz bajo y seductor.

Suspira Está bien —dije dudando.

Okey, respira hondo y cierra los ojos.

Esto es en serio. Está totalmente loco. —pensaba mientras respiraba despacio y cerraba mis ojos.

Perspectiva de Dereck:

Jajajaja! ¿por qué lo piensa tanto para dar un simple sorbo? Se ve muy tierna. Es cierto, a ella no le gusta. Jaja, mira tan solo su expresión de asco, eso me deleita. Ella es una chica un poco diferente. Normalmente soy muy popular entre las chicas, no más que Williams, pero tengo mis encantos. Bueno, es la hora. Clara ya debe estar a punto de llegar. Yo ganaré esta apuesta. Pero... ¿por qué mientras ella tiene los ojos cerrados se veía realmente hermosa? Veía cómo el viento hacía mover todo su pelo, que la hacía ver aún más hermosa. Ella tenía los ojos cerrados mientras yo la observaba. Cualquiera que nos mirara lo malinterpretaría. ¿Pero qué es esto que siento tan de repente?

Y ahí vi a Clara llegar con los demás chicos, observándonos desde lejos. Cuando la vi, recordé por qué estaba aquí. Realmente quiero ganar esta apuesta. Lo siento mucho, Rous, pero tengo que ganarle a tu querida amiga.

—¿Qué haces? El sabor amargo no se ha ido. ¡Me mentiste! —le dije mientras él me miraba con una expresión de sorpresa.

E-es solo...

¡Ja! Ya sabía yo que era mentira. ¡La nariz te va a crecer más grande que a Pino... —interrumpe

Y ahí fue cuando me di cuenta. Unas manos que estaban frías, en medio de la noche, tocaban mis mejillas, y de repente me llevaron hacia él mientras me daba un beso.

Con Clara observando:

—¿Qué? Chicos, ¿ustedes están viendo lo mismo que yo? Él realmente ganó. ¡La está besando! ¿Pueden creerlo?

Katerin: —¡Woo! Mira eso, realmente se están besando.

—¡Tengo que tomar una foto de esto!

Isabela:— Es cierto, lo voy a grabar también.

Y así fue como Clara, la persona que creía mi amiga, hizo todo eso y luego se fueron.

Con Dereck y Rous:

¿Qué? ¿Pero qué es esto? ¡Está loco! ¿Quién se cree este idiota?
No dudé dos veces y lo empujé. Cayó a la piscina.

—¿Por qué hiciste eso?
¿Estás loco?
¿¡Quién te crees que eres!?

—le gritaba enojada. Y para colmo, la lata de cerveza que tenía en la mano me ensució todo el vestido.
Perfecto, ahora huelo a puro alcohol y a borracha.

Rous, lo siento, en serio. Fue por el momento. Me dejé llevar. —trataba de explicar Dereck mientras salía de la piscina.

No fue mi intención, en serio —dijo, poniéndose de pie frente a mí, mientras llevaba toda su cabellera mojada hacia atrás.

—¡Eres un idiota, Dereck! No quiero que me vuelvas a hablar en tu vida.—le dije tocando mis labios completamente molesta, sintiéndome repugnante y con impotencia.

—Espera, la verdad es que me gustas muchísimo, ¿ya sabes? No me pude controlar, es que eres muy lind—Lo interrumpí dándole un cachetazo y empujándolo de nuevo a la piscina.

Y cuando me doy vuelta y camino hacia la puerta, ahí estaba... ¿Williams?
Me estaba mirando, decepcionado.
Esa expresión... ¿Por qué? ¿Hace cuánto que estaba ahí? ¿Acaso vio... eso? No, no puede ser.
Nos quedamos mirando el uno al otro, y cuando iba a dar un paso para ir hacia Williams, se me acercó, me tomó del brazo y dijo:

¡Vamos! Tú no perteneces a este lugar.

Al parecer Williams tiene su carro. Bueno, supongo que es normal ya que es mayor de edad. Pero había una incomodidad...
¿Qué es esto? Ahora ninguno de los dos dice nada. Se siente la tensión. Además, quiero saber cuánto tiempo estuvo ahí parado.

¿Pero por qué de repente se estaciona? Aún no hemos llegado. ¿Por qué estamos en un parque?

Rous, vamos. Tenemos que hablar. Además, nos están esperando.

¿Esperando? ¿Quién? —pregunté intrigada.

Solo vamos.

Mientras seguía los pasos de Williams, que caminaba despacio para seguir mi ritmo, vi cómo alguien a lo lejos venía corriendo hacia mí y gritando mi nombre.
Esa es la voz de... ¿Esther?!

Continuará...

Somos tresDonde viven las historias. Descúbrelo ahora