Somos Tres Capítulo 1

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Un día... ¿Normal?

—Querido Dios, gracias porque me permitiste un día más de vida a mí y a mi abuela. Que seas tú tomando dominio y control en el día de hoy, como siempre. ¡Amén!

—¡Rous! Se te va a hacer tarde para ir a la universidad. Esther te está esperando, ya baja —gritaba mi abuela.

Vivo con mi abuela Amanda, aunque todos la conocen por Nana. Vivo con ella desde casi los cuatro años. Mis padres murieron en un accidente de tránsito. Yo iba en el auto también, pero solo yo pude salir viva de ahí. Cuando Nana me contó esa historia, pensé: ¿será que Dios tiene un propósito conmigo? En un accidente así, solo yo pude sobrevivir. En el choque impactamos contra una patana. El golpe fue tan grande que, además de mis padres, murieron más personas, ya que también chocaron por el impacto.

—¡Sí! Ya voy —grité mientras terminaba de orar y recogía mis cosas.

—Abuela, no sé a qué hora venga, porque tenemos que terminar de transferirnos y tenemos que orientarnos.

—Está bien, regresa temprano. ¿No tienen que ir a un ensayo hoy de la iglesia? —me preguntó mi abuela.

—Nana, hoy todos tenemos el día ocupado con este nuevo semestre, así que lo dejamos para la próxima semana.

—Bueno, está bien. Entonces ya váyanse, o si no, se les va a hacer tarde.

—Okey, Nana. Adiós, bendición abuela —le dije a mi abuela mientras salía con Esther.

—Rous, ¿cómo crees que va a ser estudiar aquí, después de que nos cambiamos de universidad tan de repente? —me preguntó Esther.

—No lo sé, pero todo estará bien con la ayuda de Dios —le respondí mientras íbamos camino a la universidad.

En la universidad

Y por fin llegamos a la universidad. Era muy linda y grande, mejor de lo que me imaginaba. Mientras Esther y yo caminábamos para familiarizarnos con el lugar, me encontré con una vieja amiga de la infancia.

—¡Ohhh, Rous! ¿Eres tú? ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo has estado? —me dijo Clara mientras venía corriendo hacia mí y me daba un fuerte abrazo.

—¿Esther? ¿Eres tú? ¡Casi no te reconozco! Has cambiado muchísimo desde la última vez que nos vimos. ¿Hace cuánto no nos vemos? ¿Tres o cuatro años?

—Jajaja, Clara, ¡cuánto tiempo! ¿Cómo has estado? No puedo creer que después de tanto tiempo nos encontremos aquí. ¿Quién diría que nuestro reencuentro sería en la misma universidad? Nos acabamos de transferir. ¿Qué carrera estás estudiando?

—Sí, tienes razón. Estoy estudiando diseño de interiores. ¿Y ustedes dos?

—Yo estoy estudiando diseño gráfico, y Rous medicina —respondió Esther.

Todo iba bien, pero sentí algo raro... Siento que me están perforando con la mirada. ¿Qué es esto que siento? Mientras las chicas se ponían al día, yo miraba a todos lados para ver si podía ver quién era que me estaba mirando. Hasta que cruzamos miradas... ¿Qué es esto? ¿Acaso sentí que mi corazón dio un brinquito?

Lo vi. Estaba rodeado de un grupo de gente —supongo que son sus amigos—, pero él era muy guapo. Sentía como sus ojos azul oscuro me miraban tan profundo como el bello azul del mar. Era muy alto, su condición física era muy buena —tal vez era miembro del club de deportes—, tenía una cabellera muy saludable y con un brillo que lo hacía ver aún más lindo, pensaba mientras nos mirábamos fijamente. Pero... ¿por qué me está mirando con una expresión tan fría como... el hielo?

Me sentía inquieta, así que no tuve opción y le pregunté a Clara sobre él.

—Clara, ¿quién es él? —le pregunté con intriga, pero disimuladamente.

—Él... se podría decir que es el chico popular de aquí.

—¿En serio? —pregunté un poco dudosa.

—¡Sí! Así como lo ves, es muy inteligente. Además, ha estado en el puesto número uno en el tablón de notas generales de la universidad durante tres años seguidos.

Wooo... con toda razón. Además de su belleza, al parecer es muy inteligente. Pero, ¿por qué me sigue mirando así? Creí que mi día sería normal y corriente... Eh... ¿acaso está caminando hacia mí? ¡No! ¿Por qué? ¡Dios mío, llévame contigo ahora!

—Tú —dijo mientras se acercaba hacia mí.

—Yo-o... ¿qué pasa conmigo? —respondí con una expresión forzada y nerviosa, a la cual ya estaba acostumbrada.

—¿Eres la chica nueva? —me preguntó con un tono de voz tosco y frío.

Lo único que pude pensar fue: de qué vale ser popular y guapo, con una personalidad como esa...

—Sí, soy yo. Un gusto, soy Rou—

—¿Por qué lo haces? —me preguntó mientras me interrumpía.

—¿Qué?

—Me has hecho sentir un poco incómodo. Deja de estar fingiendo. ¿Por qué ríes forzadamente cuando no quieres? Por favor, sé tú misma —me dijo, y se fue.

—¿Qué? ¿Qué fue eso? ¿¡Está loco!?

Pero la verdad... es que tiene razón. ¿Cómo se dio cuenta? ¿Quién es este tipo?

Continuará

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