Al diseño original
Cuando entramos juntos a la iglesia, Williams fue directo a tocar con los músicos. Yo, mientras caminaba hacia las demás chicas, empecé a reprender ese espíritu de inseguridad y pude sentir cómo el Señor estaba conmigo. Ya casi era nuestra oportunidad para adorar a Dios en espíritu y en verdad. Todas las danzarinas estábamos en posición para iniciar.
Comenzó primero la introducción con el piano. Mientras entrábamos, le pedí al Señor que guiara todos mis pasos, que fuera Él quien estuviera conmigo:
—Señor, te pido en estos momentos que seas Tú dirigiendo cada paso, cada movimiento. Hazme sentir que estás aquí conmigo y no solo conmigo, sino con todas las demás. Llena este lugar con tu Santo Espíritu.
Inmediatamente todas iniciamos a danzar. Mientras las adoradoras cantaban "Los brazos de Papá", pude sentir cómo el Señor había respondido mis peticiones. Se estaba sintiendo Su presencia de una manera tan especial, que no sentía que era yo quien danzaba. Sentía esa unción dentro de mí que me dio autoridad, algo que nunca imaginé tener.
Mientras una de las adoradoras se quebrantaba, otra comenzó a profetizar bajo la unción de Dios. Fue algo inexplicable, porque verdaderamente era una adoración genuina, una danza en espíritu y en verdad.
Mientras más danzábamos, pude ver cómo el Espíritu Santo tocó a una de nosotras. Yo también me quebranté de una manera que no sé cómo explicar, mientras escuchaba esta parte:
No me quiero ir, de tus brazos Dios,
Porque solo tú tienes palabras para mí.
No me quiero ir, de tus brazos Dios,
Porque solo tú tienes palabras para mí.
En el altar te conocí y en el altar me quedo,
Nada me moverá,
Pues mi lugar favorito son los brazos de Papá.
Esa era exactamente la sensación que tenía. No me quería ir, porque en el altar fue donde conocí a mi Abba Padre. Solo ahí puedo estar, donde sé que Él no me juzgará ni criticará. Ahí puedo encontrar esa paz que tanto necesitaba. Mi dolor, mi depresión, mis inseguridades, mis miedos, el rechazo... todo se lo entrego a Él. Aunque parezca difícil, solo Él puede hacerlo porque solo Él puede quitarlos.
Mateo 11:28
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Y eso fue lo que el Señor me hizo sentir: que todas esas cosas Él las iba a restaurar. Él nos está formando a su manera para hacernos quienes debimos ser desde el principio, el diseño original.
Mientras estaba postrada en el suelo en medio de ese quebranto, de mis labios solo salía todo lo que mi corazón sentía: agradecimiento hacia Dios. Solo eso salía de mi interior, adoración. Yo le decía al Señor:
—¡Bendito eres Jehová! Rey de reyes y Señor de señores. Te entrego mi corazón, te entrego mi adoración, te entrego mi vida, te entrego mis planes. Todo lo que tengo te lo doy, Dios amado —exclamaba postrada a gran voz.
En ese lugar se sentía una presencia llena del Espíritu Santo, porque todos estábamos unidos en una misma voz y un mismo espíritu.
De repente, mis pies se levantaron y comenzaron a dirigirse hacia una joven nueva creyente con la que nunca había hablado. No sabía qué pasaba, solo dejé que el Espíritu Santo me guiara. Cuando me acerqué a ella, de mis labios salieron palabras inexplicables, pues no sabía qué estaba diciendo ni por qué.
Ella comenzó a llorar mientras le decía:
—Veo tu dolor. Veo las heridas de tu corazón. Estoy viendo tu proceso, ese proceso que estás pasando con tus padres, lo estoy viendo, te dice el Señor. Todo ese dolor en las madrugadas, lo noto. Cada lágrima la veo, y estoy permitiendo todo ese proceso en tu vida porque contigo haré grandes cosas que ni te imaginas. Aguanta un poco más, te dice el Señor, viniste hoy en busca de una palabra y el Señor te escuchó.
Continuará
ESTÁS LEYENDO
Somos tres
Fiksi RemajaHola, soy Rous Smitt. Toda mi vida he sido "cristiana". Participo en los cultos de jóvenes, en las actividades de la iglesia... siempre sonriente, siempre activa. Pero detrás de esa sonrisa hay un vacío que me consume. Un peso que escondo cada noche...
