Donde Lily Evans no puede ni ver a Sirius Black sin tener que hacer los ojos hacia atrás pero que con el tiempo terminó siendo a la única persona que quería ver y a la única que teniendo enfrente hacía su corazón latir como nunca antes.
Donde Sirius...
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- Sirius. Sirius fue con quién pasé la noche. - es lo que quise decirle a Marlene.
- ¿qué? - era como esperaba que fuese su reacción.
- y creo que lo amo. - es lo que quizás si quería decirle a Marlene pero principalmente a mi misma para poder aceptarlo y también decírselo a el.
Pero nada de esas cosas dije, solo las pensé y me odio por ello. Por mentirle a mi mejor y por haber herido a Sirius. Pero es que jamás ha sido fácil para mí el decirme como me siento.
- ¿podemos ya no estar peleadas? - me senté en la orilla de la cama de Marlene. - lamento mucho no poder decírtelo pero es mas que nada porque esa persona aun no esta lista para decirlo.
- ¿a quién?
- a los demás. - y a decir verdad, yo tampoco. Y me gusta mucho que esto que tenemos sea nuestro y solamente nuestro. - mira, incluso...
- ya se que es lo que pasa. - la miré con asombro, no estaba segura de que era lo que me iba a decir. - Snape te mataría si se entera ¿cierto?
- si. - eso también es verdad.
- y por eso nadie puede saberlo... - Marlene se queda analizando las cosas. - okay, es una persona problemática. Seguramente de Slytherin por algo no estabas ni siquiera en la torre.
- ¿me odias por no decírtelo?
- no, jamás podría odiarte. - hace una mueca. - no quita el que me duela pero... lo entiendo. Y respeto tu privacidad y tu relación.
- gracias. - sonreí. - en serio muchas gracias, Marlene. Honestamente, me calma mucho que seas tu la única persona que sepa que estoy viendo a alguien. - tomé de su mano. - eres mi mejor amiga.
- lo sé. - se ríe. - ¿al menos es lindo?
- bastante. - sonreí. - fue mi primer beso y... no, antes de que lo vuelvas a preguntar, no me he acostado con el.
- ¡qué haces perdiendo el tiempo! - me agita los brazos. - o... ¿te estás esperando para James? me imagino que hasta que terminé con Camille pero...
- ¡no! no, no, no. - negué varias veces con la cabeza. - no, por James yo no siento nada.
- no te creo.
- puede que si pero ya no de esa manera. Te lo juro que yo... la verdad es que lo veo como un amigo. - sonreí. - es un gran avance.
- si, al menos ya no lo odias. - se ríe. - entonces quieres mucho a este chico.
- con todo mi corazón. - ella me sonríe con ternura y me alegra de que este feliz por mi y por lo nuestro. - algún día te contaré.
- espero ese día con ansias. - se recuesta de nuevo y pasa sus manos por detrás de su cabeza. - hasta entonces, voy a quedarme con la duda y odio eso.