CAPÍTULO DIEZ

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ARABELLA

La música pausó, todos y todo a nuestro alrededor desapareció, esa clase de payasadas que jamás creí conocer en este preciso instante parecían cobrar un cierto grado de sentido, sus manos me sostenían de la cadera pero su respiración estaba tan agitada como la mía, mis labios debían ser un desastre y mi capacidad de razonar estaba profundamente nublada, logré inhalar para tratar de controlar mi arritmia respiratoria pero no bastó porque nuevamente tenía sus labios sobre los míos, esta vez era un toque más brusco y pasional nada comparado a lo anterior, me jaloneo levemente de la cintura y me pego más a su pecho, ambos estábamos tan inmersos en conocer esta nueva faceta que obviamente no bastó.

A trompicones salimos de la pista, la pasión brotaba y la adrenalina nos envolvían, soltó mis labios por un segundo al ser algo necesario, cruzamos por la entrada trasera de la casa tratamos de subir a la segunda planta pero la escalera estaba llena de personas que ninguno nos dejaba pasar, a mitad del pasillo volteó bruscamente y volvió a adueñarse de mi boca, sus besos se volvieron más profundos e histéricos algo más necesario que accidental, regresamos por donde habíamos entrado, todos seguían bebiendo y disfrutando nadie nos prestaba atención, frenó su paso, me observo de reojo y la misma idea cruzo por mi mente, una carpa estaba justo delante de nosotros, era mucho más amplia que la nuestra y aunque no era precisamente lo que idealizaba para un momento así el calor corriendo y expandiéndose dentro de mí pedía a gritos ser saciado, repentinamente volvió a detenerse frente a ella antes de abrir, pasó su mano por mi mejilla causando un escalofrío en todo mi cuerpo.

— No haremos esto, si tú no quieres .... — su voz era más ronca de lo normal pero impactó profundamente en mi ser, cara a cara me atreví a verlo, mi mente me gritaba por que no era lo correcto pero mi corazón me suplicaba por hacer lo incorrecto

— Quiero hacerlo — pronunciar esas palabras sería una condena de la cual podría arrepentirme después

No tardó en procesarlo, me beso apasionadamente sellando lo que ambos habíamos pactado, abrió la carpa y nos perdimos en su interior, sus labios carnosos buscaban un espacio entre todo mi cuerpo al cual chupar, lamber y succionar, toda mi anatomía se contaría con cada beso, tan húmedos, pasionales y encendidos, la ropa empezaba a estar de más, los abrigos y las camisetas de ambos quedaron regados en algún punto del piso, el frío era lo menos importante, mi pelo aún estaba húmedo pero cuando rozó mi espalda, un arqueo de escalofríos me hizo temblar.

— Me encargaré de que ese frío desaparezca — habló en un tono más rudo y autoritario cerca de mi oído

Caímos sobre algo blando, no podía ser una cama pero si un colchón inflable, desabroche su cinturón, quito mi sostén, se deleitó con mis pezones erectos, al principio era lento y pausado parecía estar reconociendo mi anatomía y grabándola en su mente cambió a rudeza y brusquedad, bajo por el valle de mis senos lamiendo y succionando hasta detenerse en mi abdomen y desabrochar mi pantalón, era el mismo cielo recibir tanto placer, la excitación me comía viva pero no quería correrme sin no tenerlo dentro de mí completamente.

— Pídemelo — susurró entre jadeos antes de sacar totalmente mi pantalón y detenerse a jugar con mi ropa interior y con mi autocontrol

— Solo hazlo — pedí entre jadeos

Me beso apasionadamente, con sus manos hábiles quito el resto de prendas que pudieran estorbarnos y nuestros cuerpos estaban a centímetros de unirse completamente, se acomodó entre mis piernas, la primera estocada fue dura y mi centro se tuvo que acoplar a su tamaño, el vaivén en el que todo mi cuerpo calló no hay palabras que pudieran explicarlo, sus movimientos lentos pero duros eran una combinación explosiva que me robaba todo mi fuerza y autocontrol, mis uñas se clavaron en su espalda rasguñándolo cuando subió la intensidad, estaba saciada pero necesitada de más, el calor era como fuego quemándome por dentro, todo esto era nuevo, inesperado y me asustaba.

VICTORIA Y HONOR (COMPLETA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora