Baje a la aldea con Aemond el siguiente día y conversaba animado con mi amiga.
-Suoe el problema con Aemond.-Hice una mueca.
-Lo malo de vivir en un lugar donde todo el mundo cuenta toda. - Me sonrío.
-No se cono lo aguantas, jamas me garado. - Suspiré.
-Yo lo amo. - Y esa era la verdad, yo lo amaba. - Es el amor de mi vida, sin el no soy nadie en ésta vida.
-Ya te engaño una vez y tú sigues confiando en el.
-Estas segura de que me engaño, Eryn juega sucio todo el tiempo amiga. - Me burle. - No me afecta la verdad.
-El amor te ciega. - Se me burlo.
-No es eso, pero prefiero creer que el me ama igual. - Suspiré.
-Mi amor. - Llego a abrazarme. - Vamos.
-Chao. - Me despedí.
-Cuídate. - Me abrazo.
Camine de la mano de Aemond. - ¿Quieres que cargue a Kai? - Cuestionó.
-No, está dormido en mi espalda. - Suspiré y lo sujete para ponerlo en frente y destaparlo mientras me subia a Vhagar. - Mi bebé. - Susurre besando su mejilla.
-Sujetalo bien. - Asentí.
Llegando a casa me bajé del Dragón y empecé a caminar a casa con Kai recién despierto. - Cono dormiste. - Le pregunté.
-Mi amor. - La voz de Aemond hizo que dejara de caminar.
-Dime. - Le mire.
-¿Estas bien?, sigues molesto. - Negué.
-No estoy molesto, no me pasa nada no te preocupes. - Dejé al bebé en la cama llegando a casa por que aún estaba con sueño.
-Lucerys. - Me hablo Aemond. - Mi amor.-Me abrazó.
-Tengo que acomodar las cosas sueltame. - Acaricié su brazo.
-Aún estas molesto verdad. - Senti sus labios en mi cuello.
-No me beses. - Me aleje. - No quiero besos.
-Luke no hice nada con el. - Una lagrima me engaño saliendo por mis ojos.
-Quizas ahora no, ¿Pero antes?. - Susurre. - Voy a descansar, ya me pondré mejor no te preocupes.
Fui a acostrame en el sillón de la casa y cerre los ojos respirando ondo, unos segundos más tarde una luz blanca pareció desesperarme y abrí los ojos asustado pero me encontré con el dolor de brazo.
-Entonces así es como viajo aquí. - Me sente, Aemond no estaba, me levanté ybme vi al espejo, aquí era más pequeño, mi cuerpo era más pequeño en este mundo, era raro verme así.
Me quite lentamente la ropa, inspeccionando mi cuerpo, era un niño hasta para mis ojos, extrañaba mi cuerpo más adulto, me acaricié el pecho y baje mi mano a mi entrepierna, no sabía que se sentía en ese cueroo que era más inexperto.
-Mmh. - Susurre, si se sentía diferente por que mi cuerpo era más sensible, no estaba acostumbrado a que lo toparan.
Seguí con lo mio ahora acostado. - Mmhh.. Ae.. - Me mordi el labio, nadie más me habia tocado, solo sabía pensar en el. - mm..-Hacia que mi mano cambiara de ritmo. - Mmm..-Suspiraba despacito.
-Luke.-La voz de Aemond sono aspera, ronca, no pare a pesar de que estaba ahí, no sentia vergüenza frente a el quizas por lo mucho que estaba acostumbrado a que su otra versión me viera.
-Ahhh... Aemond. - Le contesté mirandolo pero no era a el a quien en realodas llamaba.
-¿Qué crees que haces?. - Me susurro.
-Creo que estas muy familiarizado con la materia. - Le guiñe el ojo y me levante, me limpié y me puse mi ropa.
-Se lo que es. - Susurro.
-Entonces que te asusta. - Me burle y el se me acercó sujetandome. - ¿Qué pasa tío? ¿Quieres besarme a caso?. - Aemond acercó su cara pero solo me beso la mejilla, un acto muy de mi Aemond.
-No,¿Cómo estas bastardo?. - Me rei.
-Muy bien mi rey. - El me miro sorprendido y si yo algo había aprendido con mi Aemond es a manejarlo.
-Que mierda dices. - Me reto.
-Ya me canse de estar aquí hablando, voy a dormir, tengo cosas mejores que hacer. - Me acoste y no tarde en dormirme.
Cuando desperte vi a Aemond y Kai jugar.
-Hola mi amor. - Me levante y bese su mejilla.
-Estas un poco raro. - Me dijo. - Ya no estas molesto.
-No, te amo. - susurre.
-Seguro.
-TE AMO. - Le bese. - Cero resentimiento.
A la final yo tenía dos de el si quería.
ESTÁS LEYENDO
El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
