Capítulo 55.

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-Hermano. - me sacudía Aegon.

-Dejame dormir.-Abrí los ojos a penas y escabulli mi cara en el cuello de Luke que dormia aún plácidamente.

-He tomado mi decisión. - Asentí. - Regreso pronto.

-Cuidate. - Susurre tomando del brazo a mi hermano.

-Los Dioses iran conmigo. - Me Sonrió.-Tu eres quien debe cuidarse y cuidarlos.

-Lo haré. - asenti.

Pov... Aegon.

Me encamine por el palacio y sali del lugar en busca de mi dragón.

-Sunfire. - La salude montandolo. - Es hora que nos vayamos. - corrió y despego, el aire frío me golpeó en el cuerpo. - Es un hermoso día para morir.

Sunfire me solto un gruñido y me rei, ella no me dejaría morir si eso estaba en su poder.

Dragón Stone no tardo mucho en aparecer a lo lejos. - Sunfire bajare aquí, caminare, no quiero alertar a nadie por ti.

Sunfire descendió y el tramo faltante hasta los guardias lo camine. - Guardias quiero una audiencia con la princesa Rhaenyra, Tengo un mensaje del principe Aemond, vengo como vocero nada más.-Quería dejar claro que no buscaba problemas.

Espere unos minutos el aire helado, hoy era particularmente un día con mal clima. - Sigame. - Seguí al guardia a un lugar de reuniones.

-Princesas Rhaenyra, Rhaenys, principes Daemon, Jacaerys y Jofrye.-Salude. - Nyra hermana quiero hablar contigo.

-El guardia dijo que tenías un mesaje, da tu mensaje y vete. - Jacaerys me miraba molesto mientras me decía eso.

-Te pido hermana mia que sea en privado. - Ella asintió y todos obedecieron, incluso Jacaerys que me miraba como si deseara mi cabeza en bandeja de oro.

-Dime entonces. - Yo le explique el plan de Aemond a Rhaenyra y ella escucho con atención din interrumpirme.-El me dara el trono.-Me dijo emocionada al final de mi relato.

-Lo hara, pero primero debes cooperar Rhaenyra.

-Creo que tenemos un trato hermano. - Me dio la mano. - Dile a Aemond que estoy de acuerdo con el y estaré alli para aquella coronación.

-Me alegro por ello, y te traigo noticias de tu hijo, el está a salvo al igual que Daeryan, Aemond los cuidara.

-Lo se, yo actue mal. - Asentí.

-No es tu culpa hermana, la guerra nos ha hecho daño a todos y todos hemos actuado mal en este tiempo.

-Quedate hoy aquí a descansar y vete mañana. - Me sonrío.

-Me apetece descansar, voy por Sunfire, se quedo más arriba, no quería alertar a la guardia. - Rhaenyra me abrazo y sonrei.

Cuando salí del lugar, Jacaerys estaba parado fuera de aquel salon con su oreja en la puerta. - Jace.

-Tío. - Me dijo alejándose rápido antes de que Rhaenyra lo pillara como yo lo había pillado.

-¿Quieres venir?. - Lo invite y me siguió en silencio.

-¿Esto que le dijiste a mamá no es solo una trampa tuya verdad?. - Sus ojos me acusaba.

-No, no es una trampa, Jacaerys.

-Que frío. - Se estremeció y vi lo nada abrigado que estaba, puse mi capa en sus hombros y el fuimos por sunfire, la mande a la cueva de Nyra a pasar la noche y regresamos al palacio, ninguno de los dos hablabamos en realodad, más que las quejas de Jace por el frío.

-Gracias. - Dijo devolviéndo mi capa.

-De nada.-Le reste importancia y mi hermana apareció por el pasillo.

-Hermano mande a preparar un baño de vapor, puedes calentarte, igual tu Jacaerys, se que acompañaste a mi hermano. - Me ofreció Rhaenyra.

-No me vendría mal. - Camine junto a Rhaenyra y me mostro la gran habitación de Vapor, que al parecer conectaba con las habitaciones.

-La cuarta puerta es la tuya. - Asentí y al entrar fui a la habitación a dejar mi ropa y volví solo con una toalla.

Estaba relajado hasta que escuche la puerta y vi a Jacaerys. - Pense que no entrarías.

-Mi madre me obligó, no tengo frío.-Me rei de el por su mala mentira.

Jacaerys estaba cubierto igual que yo la parte de abajo, sin embargo intentaba cubrir su torso con los brazos.-No hay nada en tu cuerpo que no haya visto antes Jacaerys, bo te parece raro que quoeras curbirte. - Remede su movimiento de manos.

-Aegon. - Me regaño.

-Es que mueves tus brazos como si te sintieras incomodo.

-Me siento incomodo. - Me levante y me acerque.

-Incomodo por que. - El se levantó a la defensiva y me dio la espalda. - Jace, yo quiero hablar contigo.

-Yo no contigo. - Puse mi mano en su espalda.

-Jace.

-Aegon.

Acaricié sus brazos hasta recargar su espalda en mi pecho y rosar con mis labios su fria orejita. - Por favor.

-Aeg.. Aegon, no hagas eso.-Intento alejarse pero no le deje atrape su cuello bajo mis labios.

-Aun te sigue gustando esto. - Su cuerpo jadeo ante mi susurro. - Hablemos Jacaerys.

-No. - Susurro.

-Bien, entonces me ire. - Me aleje de el.

-De qué quieres hablar. - Susurro aún de espaldas, me volví a acercar.

-De nosotros, quiero que hablemos de nosotros.

-Nunca hubo un nosotros, Aegon. - Lo sabía, sabía que jamas habíamos definido absolutamente nada, cuando eramos más jovenes solo jugabamos y luego conversamos por cartas hasta que dejamos de hacerlo.

-Ya, entonces quiero que exista un nosotros.-Abracé su cintura encontrando una cicatriz en su abdomen.-Está es nueva, cuando te la hiciste.

-Hace unos dos años, corria con Jof y me tropecé sobre unos cristales y uno entro allí y bueno es por eso. - Acaricié presionando un poco y volví mis besos a su cuello.

-Aegon ya. - Me alejo.-No quiero estos juegos, ya no somos niños Aegon.

-Entonces ya no juguemos, tomemos ésto como adultos.

El final de la guerra.- En edicion.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora