-Hermano. - me sacudía Aegon.
-Dejame dormir.-Abrí los ojos a penas y escabulli mi cara en el cuello de Luke que dormia aún plácidamente.
-He tomado mi decisión. - Asentí. - Regreso pronto.
-Cuidate. - Susurre tomando del brazo a mi hermano.
-Los Dioses iran conmigo. - Me Sonrió.-Tu eres quien debe cuidarse y cuidarlos.
-Lo haré. - asenti.
Pov... Aegon.
Me encamine por el palacio y sali del lugar en busca de mi dragón.
-Sunfire. - La salude montandolo. - Es hora que nos vayamos. - corrió y despego, el aire frío me golpeó en el cuerpo. - Es un hermoso día para morir.
Sunfire me solto un gruñido y me rei, ella no me dejaría morir si eso estaba en su poder.
Dragón Stone no tardo mucho en aparecer a lo lejos. - Sunfire bajare aquí, caminare, no quiero alertar a nadie por ti.
Sunfire descendió y el tramo faltante hasta los guardias lo camine. - Guardias quiero una audiencia con la princesa Rhaenyra, Tengo un mensaje del principe Aemond, vengo como vocero nada más.-Quería dejar claro que no buscaba problemas.
Espere unos minutos el aire helado, hoy era particularmente un día con mal clima. - Sigame. - Seguí al guardia a un lugar de reuniones.
-Princesas Rhaenyra, Rhaenys, principes Daemon, Jacaerys y Jofrye.-Salude. - Nyra hermana quiero hablar contigo.
-El guardia dijo que tenías un mesaje, da tu mensaje y vete. - Jacaerys me miraba molesto mientras me decía eso.
-Te pido hermana mia que sea en privado. - Ella asintió y todos obedecieron, incluso Jacaerys que me miraba como si deseara mi cabeza en bandeja de oro.
-Dime entonces. - Yo le explique el plan de Aemond a Rhaenyra y ella escucho con atención din interrumpirme.-El me dara el trono.-Me dijo emocionada al final de mi relato.
-Lo hara, pero primero debes cooperar Rhaenyra.
-Creo que tenemos un trato hermano. - Me dio la mano. - Dile a Aemond que estoy de acuerdo con el y estaré alli para aquella coronación.
-Me alegro por ello, y te traigo noticias de tu hijo, el está a salvo al igual que Daeryan, Aemond los cuidara.
-Lo se, yo actue mal. - Asentí.
-No es tu culpa hermana, la guerra nos ha hecho daño a todos y todos hemos actuado mal en este tiempo.
-Quedate hoy aquí a descansar y vete mañana. - Me sonrío.
-Me apetece descansar, voy por Sunfire, se quedo más arriba, no quería alertar a la guardia. - Rhaenyra me abrazo y sonrei.
Cuando salí del lugar, Jacaerys estaba parado fuera de aquel salon con su oreja en la puerta. - Jace.
-Tío. - Me dijo alejándose rápido antes de que Rhaenyra lo pillara como yo lo había pillado.
-¿Quieres venir?. - Lo invite y me siguió en silencio.
-¿Esto que le dijiste a mamá no es solo una trampa tuya verdad?. - Sus ojos me acusaba.
-No, no es una trampa, Jacaerys.
-Que frío. - Se estremeció y vi lo nada abrigado que estaba, puse mi capa en sus hombros y el fuimos por sunfire, la mande a la cueva de Nyra a pasar la noche y regresamos al palacio, ninguno de los dos hablabamos en realodad, más que las quejas de Jace por el frío.
-Gracias. - Dijo devolviéndo mi capa.
-De nada.-Le reste importancia y mi hermana apareció por el pasillo.
-Hermano mande a preparar un baño de vapor, puedes calentarte, igual tu Jacaerys, se que acompañaste a mi hermano. - Me ofreció Rhaenyra.
-No me vendría mal. - Camine junto a Rhaenyra y me mostro la gran habitación de Vapor, que al parecer conectaba con las habitaciones.
-La cuarta puerta es la tuya. - Asentí y al entrar fui a la habitación a dejar mi ropa y volví solo con una toalla.
Estaba relajado hasta que escuche la puerta y vi a Jacaerys. - Pense que no entrarías.
-Mi madre me obligó, no tengo frío.-Me rei de el por su mala mentira.
Jacaerys estaba cubierto igual que yo la parte de abajo, sin embargo intentaba cubrir su torso con los brazos.-No hay nada en tu cuerpo que no haya visto antes Jacaerys, bo te parece raro que quoeras curbirte. - Remede su movimiento de manos.
-Aegon. - Me regaño.
-Es que mueves tus brazos como si te sintieras incomodo.
-Me siento incomodo. - Me levante y me acerque.
-Incomodo por que. - El se levantó a la defensiva y me dio la espalda. - Jace, yo quiero hablar contigo.
-Yo no contigo. - Puse mi mano en su espalda.
-Jace.
-Aegon.
Acaricié sus brazos hasta recargar su espalda en mi pecho y rosar con mis labios su fria orejita. - Por favor.
-Aeg.. Aegon, no hagas eso.-Intento alejarse pero no le deje atrape su cuello bajo mis labios.
-Aun te sigue gustando esto. - Su cuerpo jadeo ante mi susurro. - Hablemos Jacaerys.
-No. - Susurro.
-Bien, entonces me ire. - Me aleje de el.
-De qué quieres hablar. - Susurro aún de espaldas, me volví a acercar.
-De nosotros, quiero que hablemos de nosotros.
-Nunca hubo un nosotros, Aegon. - Lo sabía, sabía que jamas habíamos definido absolutamente nada, cuando eramos más jovenes solo jugabamos y luego conversamos por cartas hasta que dejamos de hacerlo.
-Ya, entonces quiero que exista un nosotros.-Abracé su cintura encontrando una cicatriz en su abdomen.-Está es nueva, cuando te la hiciste.
-Hace unos dos años, corria con Jof y me tropecé sobre unos cristales y uno entro allí y bueno es por eso. - Acaricié presionando un poco y volví mis besos a su cuello.
-Aegon ya. - Me alejo.-No quiero estos juegos, ya no somos niños Aegon.
-Entonces ya no juguemos, tomemos ésto como adultos.
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El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
