....................... Daeryan.....................
El olor a libros y tinta eran de mis favoritos y sin lugar a duda el sonido del arpa de mi acompañante me hacía inspirarme en mis estudios y llevarlos con más tranquilidad y eficiencia.
Tenía la pluma en mi mano y escribía lo que sería el nuevo libro de hechizos que me pertenecía.
-Hijo. - Levante la mirada encontrando la mirada amorosa del padre que me había engendrado hace ya varios años.
-Pa. - Me levanté y reverencie.
-Aemon. - El se levanto e imitó mi acción.
Aemon y yo teníamos nuestra historia, cuando yo tenía cinco años el apenas tenia días de nacido y cuando intentaron matarme también intentaron matarlo a el y un cuchillo terminó en su garganta, no lo mato pero lo dejo sin habla, sumido en el silencio aprendió otras cosas, como entonar instrumentos, escribir y por sobre todas las cosas con los años mi protegido, despues mi mejor amigo y hoy en la actualidad teníamos una relación más íntima.
-Tú padre quiere hablar contigo en la sala del trono. - Me informó.
-Pero estoy ocupado. - Renegué. - ¿Sabe la razón por la cual me mando a llamar?.
-Desconozco la razón Daeryan, pero te aconsejo y te apresures.
-¿Por qué está tan serio?, si puedo preguntar.
-No estoy serio, tu padre está de mal humor así que ve con el y por los Dioses, Daeryan no lo enojes y lo vuelvas más insoportable. - Levanto los brazos y se fue.
Levanté la ceja. - ¿Y ahora que hice?.
Aemon me señaló la puerta y en las señas que habíamos inventado me dijo, "Ve donde tu padre, no seas necio".
-Ahora yo soy necio. - Me rei.
"Un poco".-Me rei y lo hice sonreir.
-Bueno, ya te la verás conmigo en la noche jovencito. - Lo despeine.
"Sucio".-Me rei y antes de salir lo mire.
-Lo dices como si no te gustara. - Se dio la vuelta indignado y yo estalle en carcajadas, corrí y lo abrace por su espalda. - Amor de mi vida, joven de mi juventud. - El se dio la vuelta y me miro raro.
"Cursi". - Le sonrei antes de salor corriendo de la biblioteca.
Camine y antes de entrar a la sala del trono tome una bocanada de aire.
-Me mandaste a llamar,
Rey de los Ándalos, los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señor de los Siete Reinos y Protector del Reino, bla bla bla.. . - Mi padre me miraba con su tipica mueca.
-Si vas a decir todo eso de manera burlona, mejor que no salga de tu boca, Daeryan.-Me señaló. - Es algo serio lo que necesito discutir contigo.
-Muy bien, muy bien, que es lo que desea mi padre, de este su perfecto y nada humilde servidor. - Me gustaba irritarlo.
-Encontré ésto en la biblioteca del pueblo. - Se levantó del trono y se acercó a mi.-¿Cuantas veces te pedí prudencia Daeryan?.
-Prudencia con mi magia, padre son hechizos simples, cosas insignificantes que cualquiera puede hacer, ademas quien pudo haberlo leído, la gente no cree en la magia.-Sujete el libro de sus manos.
-Yo leería un libro qué tiene el nombre del futuro rey en la autoria, Los Infalibles hechizos de Daeryan Targaryen. - Leyó.
-Padre nadie busca magia, lo digo en serio. - La cara de fastidio de mi padre me daba gracia, me rei un poco.
ESTÁS LEYENDO
El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
