Había pasado algún tiempo en el cuerpo de mi otro yo.
Aemond y yo nos habíamos acostado unas cuantas veces y pronto habíamos empezado a ganar oro con los productos y terminamos de acomodar la casa.
Acariciaba las mismas flores. - Luke quiero saber por que estas tan melancólico con esas flores, últimamente y siempre las cortas y siempre brotan de nuevo.
-Sabes Aemond, yo se un hechizo con estas flores.-Se sento a mi lado.
-¿Un hechizo?, y lo has intentado. - Negué.
-No, además dudo que te agradaría.
-¿De que se trata?. - Me abrazo y me beso el cuello.
-En hechizo para embarazar sin importar el género de quien la consuma. - Aemond se sorprendió.
-Un embarazo, podrías quedarte embarazado. - Me miro impresionado.
-Si, o algo así, no se si resultaría. - Suspiré.
-Y si lo intentamos. - Me rei.
-No me dices siempre que regresaremos a Kingslanding y todo eso.
-Solo piénsalo un poco Luke, un hijo de tu bando y los verdes, un hijo que termine la guerra. - Negue vehemente.
-No,eso jamás, yo no usaría un hijo para evitar una guerra, yo no arriesgaría nuestra sangre por un trono.
-Y si decidimos no irnos y tener una familia, lo intentarías.
-No lo se Aemond, ¿Y si no funciona?. - El me acarició la mano Lentamente.
-Y si funciona. - Pense en mi otro yo y en el daño que hacer eso podía causarle.
-Lo pensaré.-Le dije a Aemond y intenté comunicarme varios días con mi otro yo sin éxito y al final decidí intentarlo, busque las flores, los demás ingredientes y me lo bebí un día que Aemond salió a trabajar. - Cuando regresó comimos y decidí hablar con el. - Lo hice.
-¿Qué hiciste?. - Preguntó.
-El hechizo, lo bebí en la mañana. - Aemond parecía emocionado.
-Y como funcuina. - Le Sonreí.
-Como todo embarazo, con Sexo. - Le guiñe el ojo.
-Debemos practicar entonces. - Me beso lentamente y tuvimos varias noches de sexo seguida en esa semana.
Dos semanas después mi cuerpo se sentía cansado, tenía sueño, Conozco muy bien los síntomas de un embarazo y estos concordaban a la perfección.
Estaba seguro cuando el asco empezó y me sentía feliz y preocupado. - Aemond lo logramos. - Le dije cuando estaba seguro del embarazo.
-¿Tendremos un bebé?. - Asentí.
-Tendremos un bebé. - Era tan feliz y confiaba en que la vida me permitiría lograrlo en esta realidad al menos.
Sabía que a mi otro yo no le molestaría o al menos eso esperaba.
Aemond se había vuelto en extremo delicado y me concentia en todo, era bastante diferente a mi Aemond y eso me gustava, me gustaba sus mimos y caricias.
Me gustaba lo mucho que complacía mis antojos sin quejas o alguna mala cara, por más raro o impertinente que sonara.
Me encanta este mundo, me sentia cómodo y por momentos me olvidaba qur no era mi hogar ni mi vida.
💯💯
Espero les esté gustando he estado algo ocupada pero al fin desde malana estoy libre así que tendrán caps más largos, gracias por su paciencia y por apoyarme.
Diganme si algo bo les gusta.
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El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
