Que había hecho, por que había reaccionado así, mi otro yo merecía regresar a su vida.
Vi mi vientre y luego a Aemond que estaba ahora cocinando algo para la cena.
Cerré los ojos trayendolo de nuevo.
-TARADO. - Me grito. - Acabo de desmayarme con Kai en los brazos, ya deja de jugar.
-Espera espera Luke. - Sujete sus brazos. - Disculpame por lo de hace rato, yo te agradezco el tomar la cura, pero yo hice algo en tu realidad.
-¿Cagaste mi relación con Aemond?. - Me dijo molesto y yo negué.-Mira se que temos vidas distintas pero ya es hora que regreses si.
-Si lo se. - sujete sus manos intentando que mi hechizo nos permitiera intercambiar pero no lo conseguí.
-¿Qué haces?. - Me pregunto. - Por que no volvemos como antes.
-Carajo es que tengo algo que decir. - Suspiré. - Estoy atado a tu realidad. - Mi magia estaba atada al niño que estaba creando en mi interior.
-¿A que carajo te refieres con atado a mi realidad?. - Me pregunto. - Mira no es que me moleste, me gusta tu realidad, pero me gusta la mía también, además tu vida está muy pacífica y tu no sabes nada de la guerra, que haras con la de mi mundo si Aemond decide regresar a Kinglanding.
-Lo se. - Suspiré.-Lo que me ata a tu realidad es un bebé. - Susurre.
-Un que. - Me miro atónito. - Escuche bien lo que dijiste. - Se quedo mirándome. - ¿Dijiste un bebé?. - Alzó la voz. - Tu practicaste tu hechizo en mi cuerpo, eres un idiota abusivo y si lo pierdes, en este caso si lo pierdo, si me muero por tu puta culpa.-Me empujó.
-No te molestes. - Le rogué.-Yo necesitaba esto.
-No me digas. - Dijo desesperado.-Necesitabas compenzar tu perdida embarazandome, yo al menos te conseguí uno que no podía morir. - se exaspero refiriéndose a Kai. - TONTO. - Ahora soluciona ésto, tienes hasta que nazca y en serio espero que no lo pierdas y no lastimes mi cuerpo, y tu te regresas a tu mundo y no quiero volver a verte en mi vida. - Me señalo. - Tonto.
-Y si no regresamos a nuestros mundos. - Me miro mal.
-Se suponía que el maduro eras tú, quiero mi vida de vuelta me escuchas ya jugamos lo suficiente a cambiar de cuerpos y cojernos parejas ajenas. - Se sento rendido. -¿Cómo convenciste a Aemond del embarazo? ¿Por que el si lo sabe verdad?. - Me señalo.
-Lo sabe el está contento con el bebé.
-Eres un brujo manipulador. - Me señaló. - Ya regresame, Aemond debe estar preocupado y yo tengo que ver si no lastime a Kai por tu puta culpa.-Y antes de irme no es que no confíe en los gustos de nombres tuyos o de Aemond pero quiero que si es niña la llames Aerys y si es niño Daenyr. - Lo Señalé. - Es mi hijo a la final.
-Bien, por que Aerys o Daenyr. - Le Cuestione.
-Por que Aerys deriba de Aemond y Daenyr solo es un buen nombre para un niño. - Contesto. - Y estás de intruso en mi cuerpo así que has eso por mi.
Dijo antes de desaparecer.
Yo regrese a estar en el sofa esperando la comida. - Te quedaste dormido un rato. - Me acarició Aemond.
-Si, sabes soñe con un nombre, Aerys si es niña y Daenyr si es niño. - Aemond Sonrió. - Te gusta.
-El principe Daennyr o la princesa Aerys, me encantan son buenos nombres para nuestro hijo o hija. - Acarició mi vientre.
Aun faltaba algún tiempo para que naciera solo esperaba que todo saliera bien.
........
Cuando regrese Aemond me sujetaba. - Mi amor te volviste a desmayar. - Busque a Kai con la mirada quien tenía raspada la mejilla.
-Cariño. - Abrace al bebé. - Eso lo hice yo al caerme.
-Tranquilo Luke, Kai no se golpeó tanto. - Me beso en la mejilla.
-Yo estoy bien. - Suspiré levantándome del suelo donde estaba. - Aemond quiero volver a nuestra casa, ya no más Dragónstone, ni kingskanding para mi. - Mi madre y Aemond se odiaban, Jacaerys era un alma en pena y yo no quería que Kai creciera en un mundo donde todo a su alrededor parece tan estricto y negro.
Una vez pasamos por el pasillo Aemond miro atento a cómo Aegon se sentaba en la representación del trono en DragónStone. - Aemond no te arrepientes.
-Ni un solo día de mi vida, me arrepentiria.-Seguimos caminando. - Tu dime cuando quieres volver y regresaremos a casa.
-Quiero llevar a Jacaerys con nosotros si el quiere.-Aemond hizo una mueca chistosa.
-A el si puedo mandarlo al cobertizo. - Me rei.
-Aemond. - Le reclame.
ESTÁS LEYENDO
El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
