Capítulo 63.-La Guerra.

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A la mañana siguiente me aliste, Luke se cambio y vistio. - Vamos a hacer que esto se termine pronto. - Le abracé.

-Si, Luke. - Asentí.-Vamos a terminar la guerra hoy.

Cuabdo salí hacia la sala de coronación salí con Luke y nos encontramos con los demas. - Un lindo día para pelear. - La voz alegre de Daeryan me quito un poco los nervios, tenía un traje en negro y el cabello medio sujetó en varías trenzas en la una mitad.

-Desde aquí iremos solo los dos. - Aegon habló y yo bese a Luke una vez más. - Los vemos dentro.

-Te amo.-Le dije a Luke.

-Y yo a ti. - Me susurro.

Me aleje con Aegon y al llegar donde mi madre y pararme los nervios me invadieron de vuelta. - Madre. - Salude.

-Hijo, que gran día. - Me abrazó.

El salón se llenó automáticamente, o quizás estaba tan nervioso que el tiempo avanzó tan rápido.

El Juez que se paro a mi lado para la ceremonia hablaba mucho y lo único qué escuche a parte de mi corazón bombeando en mi cabeza fue cuando dijo. - Aemod Targaryen, juras cuidar los siete reinos y mantener su orden.

-Yo lo juro. - Fije viendo a Aegon y a todos, mi madre veía atenta a Rhaenyra que simulaba mantenerse en calma.

Me incliné y la corona fue puesta en mi cabeza. - Ahora pasaremos a los juramentos. - Muchos juraron su lealtad a mi y allí venía mi último movimiento, había cambiado un poco el orden de los juramentos y había incluido uno más. - El juramento de la casa Velaryon. - Mi madre se vio alterada pero luke que tenía en la capa cubierto a Daeryan se acercó.

-Lo tengo controlado. - Le dije en un susurro a mi madre y ella me miro con orgullo, cómo si hubiera hecho una gran obra.

Toda la gente presente se sorprendió. - Yo Lucerys Velaryon de la casa Velaryon y Targaryen, hijo de la princesa Rhaenyra Targaryen y el príncipe Leino Velaryon, le juro a usted Rey Aemod mi total lealtad y la de mi casa. - Se levantó y me miro, el tenía la señal para actuar, vi una lagrima en sus ojos y le brinde una sonrisa pequeñita para calmarlo. - QUE VIVA EL NUEVO REINADO. - Grito.

-QUE VIVA LA REINA RHAENYRA. - Gritaron mis guardias y pronto sujetaron a mi madre y a mi abuelo.

-QUE VIVA LA REINA. - Me quité la corona.

Mi corazón bombeando al mil por hora cuando desfunde mi espada para atacar la entrada de los guardias de mi madre que a toda costa intentarían liberarla.

Todo se volvió lento, el sonido de espadas siendo blandidas en el aire, mis oidos siendo invadidos por los gritos de los nobles corriendo.

Mis ojos enfocaron en los guardias que colocaban a salvo a Lucerys y a mi hijo sacandolos del lugar.

La velocidad regreso cuando una espada quiso atacarme y yo me cubrí.

Habían muchos guerreros de mi madre y muchos nuestros, pronto el olor a sangre se hizo presente y el suelo de la sala del trobo se volvió de un rojizo casi negro.

Con la respiración agitada caía cuerpo tras cuerpo a mis espaldas, mis ojos observaron a Daeryan que mataba y desaparecía espadas.

-SON MUCHOS. - Grito Daemon y pronto estuvimos espalda con espalda. - Cual es tu otro plan.

-ACERCARME AL TRONO. - Le grite a Daeryan y el asintió eliminando espadas en el aire y Damon se quedo solo.

-Madre ya detente. - Todos luchaban, cada uno de ellos deseaba que Rhaenyra fuera la reina y yo solo deseaba irme con mi familia. - Por favor. - Le apunte con la espada y me gane lamirada de todos y los verdes caminaban amenazante hasta el trono.

-LO QUE SEA QUE VAYAS A HACER HAZLO. - Grito Daeryan. - NO PUEDO CON TODAS. - El desarmaba a los guardias que aprecian concentrarse en ahora atacarme a mi.

-MAMÁ. - Le grite.

Ella se empezó a reir. - Tendras que ser un hombre y matarme, ¿PODRAS MATAR A TU MADRE?. - Me dijo.

Yo vi a Daeryan que tropezó en la grada y vi volar unas flechas en los pechos de quienes iban a atacarlo dandole el tiempo de levantarse.

El dueño de las flechas era este chico que lo había acompañado que ahora había subido a du lado y apuntaba y acertaba en la mitad del pecho de algunos guardias.

-ENTONCES VAS A MATARNOS.-Grito mi abuelo y yo movi la espada y degolle su cuello, la sangre salto a mi cara, el sabor metálico de cono salpico entro a mi boca.

-SUCIO ASESINO. - Grito mi madre y me temvlaba la mano. - EL TE CUIDO, TE EDUCO, TE ENSEÑÓ.

-MATALA YA. - Grito Daemon mientras empezaba a intentar matar los verdes que les llegaban a ellos. - NO LO PIENSES.

-QUE MAL CONSEJO. - Grito Daeryan. - OYE TU PIENSA EN LUKE, PIENSA EN TU HIJO. - Yo me miraba las manos. - MIRAME CARAJO, NO SEAS COBARDES, PIENSA EN EL FUTURO.

-Matala tú entonces. - Susurre, sin embargo movi la espada y la meti en su pecho y la vi a los ojos, los guardias la soltaron, sus ojos me miraron. - Eres un asesino de tu propia madre. - Me dijo y logre ver a sus ojos quedarse sin el brillo de la vida.

-LA GUERRA SE ACABO, ESTO SE ACABO. - Dije, los guardias soltaron sus armas y se alejaron, algunos huyeron, los guardias de nosotros que seguían vivos mataron unos más y lo tire mi cuerpo a llorar.

-Oye. - Daeryan me hablaba. - Ve con tu familia, te recuperarás de esta, eres mi padre. - Me susurro. - Estoy muy orgulloso de ser tu hijo. - Sentí un beso en la mejilla y cuabdo al fin me pude levantar tambaleando el y Aemon su amigo no estaban.

-Se fueron. - Señalo Aegon quien se sujetaba el sagrado del brazo.

-Hiciste lo correcto hermano. - Me quiso consolar Rhaenyra y me aleje de ella.

-Ya tienes tu trono no quiero volver a verte por ahora, curate eso. - Le dije a Aegon. - Te quiero hermano. - Camine pesadamente y camine con nauseas por los pasillos, fui hasta donde estaba seguro Lucerys.

-Amor. - Dijo al verme, no tenía al bebé en sus brazos así que yo cai en ellos vomitando. - ¿Amor?. - Mi boca aún tenía ese sabor a sangre.

-Yo los mate. - Dije abrazandolo sin inportarme ensuciar a Luke de sangre y vómito, pero a pesar del desastre que seguro era, Lucerys me abrazaba.

-Shh... - Susurro. - Estas conmigo, conmigo y nuestro hijo, todo estará bien, estarás bien. - Masajeo mi espalda.

-No quería matarlos. - Llore o al menos en ese momento fui consciente de mis lagrimas.

-Eres muy valiente. - Esa voz no era de Luke, era de Daemon. - No llores muchacho, una ves muerto el huesped matas la enfermedad, era lo que se tenía que hacer.

-Tío eso no lo hara sentirse mejor. - Pido me dejes el cuidado de mi esposo a mi. - Le dijo Lucerys y luego no escuche la voz de Daemon, más.-Vamos a lavarte. - Asentí y me levante, a pesar de estar cambiado seguia oliendo ese metálico.

Jacaerys, Aegon ya curado de su herida, Rhaenys y Rhaenyra vinieron a verme individualmente a darme anino y decirme que era lo correcto, yo no quería hablar a menos que fuera Luke. - Quiero irme de aquí. - Le dije abrazadolo.

-Mañana. - Asentí.

Me sentía tan mal, me acoste junto a Luke y el bebé, y antes de quedarme dormido Luke me dio una pócima y al menos por un momento me sentí menos culpable antes de caer dormido.

POV... Lucerys.

Ver a un hombre tan valiente como Aemond así me preocupaba, yo le di un medicamento para dormir y pudo quedarse dormido.

Jacaerys me contó que Aemond mato a su abuelo y madre y eso era lo que había afectado su estado, solo esperaba verlo recuperarse.

El final de la guerra.- En edicion.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora