Capítulo 39

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No había sabido nada de mi otro yo durante bastantes semanas, estaba sentado junto a Vhagar mientras me comía varias naranjas pegado a su lomo y mientras veía al pequeño Dragón de mi pertenencia morderle las escamas y a Aemond cultivando las naranjas que yo gustoso me comia.

Estaba por quedarme dormido y sentí un leve movimiento en mi vientre. - oh.. - Dije emocionado llevando mi mano al lugar. - Hola. - Hable. - Me escuchas. - El movimiento se repitió, no era algo doloroso, era algo delicado pero me emocionaba.-Aemond, Aemond. - Le grite y el corrió.

-¿Qué pasa algun problema?. - Dijo desesperado.

-Dame. - Tome de su mano y me descubrí el vientre poniendo su mano en mi pequeño y abultado vientre. - Siente. - Le dije y el movimiento suave se repetía varias veces y Aemond me miraba con una sonrisa.

-Se mueve, si se mueve. - Me abrazó.

-Si. - Me rei contento. - Se mueve.

-¿No te duele?. - Negué.

-No es sumamente delicado. - Acaricié sud mejillas y le sonrei. - Te amo.

-Te amo. - Me beso.

........

-Mo. - Gritaba Kai saltando en mis piernas mientras lo vestía.

-Dime Kai. - Le aparte el cabello de sus ojos. - Hoy es la boda de tio Aegon te ves muy bien, muy guapo. - Le mencione colocandole la pequeña corona que Aemond habia mandado a hacer para el.

- papá. - Preguntó Kai.

-Esta terminando de ducharse. - Le dije acomodando la camisita.

-Ya salí. - Me vino a abrazar y me removi un poco para que me soltara mientras hacía las cosas.

-Vístete. - Le dije, apresurandolo, el morado de su ojo casi se había extinguido, era solo una marquita roja.

-Deja de estar enojado. - Suspiró.

-No estoy enojado. - El no había podido dar con Eryn y yo estaba empezando a desesperarme con la cura de la enfermedad de mi otro yo. - Solo no me abraces cuando hago cosas.

-Claro. - Sabía que el se sentía mal con mi actitud pero me era inevitable, yo quería esa cura. -Voy a seguir buscando. - Asentí.

-Lo se, no es por eso. - El me miro frustrado y cuando Kai estuvo listo lo sente en la cama. - Estas hermoso mi pequeño príncipe. - Bese su mejilla. - Eres igual de guapo que tu padre. - Aemond me Sonrió a medias, nuestra relación si se había visto afectada por la frustración de no encontrar al amante que envenena gente.

-Pincipe. - Se señaló Kai. - Yo.

-Obviamente. - Habló Aemond. - El principe Kai.

Tocaron la puerta.-¿Quién?.

-Jacaerys. - Abrí la puerta y allí estaba mi hermano con su mejor traje de gala pero con rostro de funeral.

-Te ves fatal.-Le dije y me miro mal. - Aun tengo que vestirme, que te parece si llevas a Kai al patio y te distraes.

-Bueno. - Suspiró.

Le lleve a Kai y Jacaerys lo cargo y se fueron en dirección al patio, lo hubiera dejado entrar si Aemond no estuviera desnudo todavía.-Quería volver a ponerme el traje blanco que hiciste. - Se quejo. - Por que tengo que ponerme el que tu madre mando a hacer.

-Por que si. - Le dije.

-Luke, por favor me mata tu actitud. - Me tomo de la mano. - Por los dioses amor de mi vida ya perdoname, yo lo lamento en serio, nada de esto era mi intención.

El final de la guerra.- En edicion.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora