-Lucerys. - Sentí una mano en mi mejilla, abrí los ojos y quite de un golpe la mano de Aemond de mi cara.
-¿Que piensas que haces?. - Le Cuestione algo molesto.
-Solo quería despertarte, sueles no despertar. - Era cierto pero ya me daba menos miedo venir a este lugar, sin embargo no iba a dejar acercarse tanto.-¿Cómo te sientes bastardo?.
Me rei. - Bastante bien, ahora dejame dormir. - Lo ignore.
La luz blanca volvió a aparecer. - Tramposo. - Escuché un susurro.
Abrí los ojos y estaba en casa, ¿Tramposo?, había escuchado eso, que era, Aemond estaba dormido así que el no fue, tenía dormido en su pecho a Kai.
Me levante y tome a Kai y lo acoste en su cama. - Necesito a tú papá un rato. - Le susurre, el siguió durmiendo.
-Aemond. - Acaricié su nariz y bese su mejilla.
-Mm..-Susurró abriendo los ojos, esos ojos hermosos que me volvian loco. - ¿Estás bien?. - Busco con sus manos a Kai.
-Lo puse en su cama, ven. - Hice que se levantará y el me siguió fuera del cuarto.
-¿Qué sucede?. - Susurró.
Me acerque y lo abracé haciendo que me cargará. - Te necesito. - Le susurre.
-Oh...-Me bajo de sus brazos. - Y por que salimos del cuarto.
-Por que Kai está ahí. - Dije obvio.
Aemond me miro y dio una mirada a todo el lugar. - Ven. - Se sento en la silla de la mesa y me sento de frente a el con las piernas abiertas a los lados y empezó a besarme. - Tengo que construirle un cuarto entonces. - El me besaba y a la par quitaba mi camison, cuando estuvimos sin nada y estaba sobre su entrepierna me miro.-Estas caliente y mojado tomo un poco de líquido de mi falo y sentí su dedo en mi unas cuantas veces hasta que me soltó lentamente. - Sabes como usar la silla. - Me Susurró.
-¿Cómo?. - Suspiré.
-Pon tus manos en el filo del espaldar. - Lo solte y sujete la cabecera de la silla. - Sube. - Eleve mi cuerpo lentamente pise las tablitas de los lados, Aemond dirigió mi cuerpo y me hizo volver a bajar sentía su ereccion entrando en mi en una posición más pequeña que la que normalmente ocupamos, han habido pocas veces en donde yo he ido arriba de el. - Siéntate más. - Me susurro, me dolia un poco.
-Me duele un poquito. - Lo bese y Aemond me sujeto y levanto su pelvis logrando meterlo sin molestia.
-¿Mejor? . - Asentí, estaba sentado sobre el. - Muévete cuando quieras. - Me susurro.
Cuando empecé a subir y bajar no había sentido jamás algo parecido, sentía que todo el cuerpo me explotaria de la mezcla de el pequeño dolorsito y el placer.
-Ah.. Ahh.. Ah.. - Gemia mientras subia y bajaba controlando el ritmo, Aemond solo me sujetaba.
-Mmhg.. - Lo hice gemir, el normalmente no gemia muy alto, repetí el mismo movimiento y lo escuché repetir el sonido. - Luke.-Susurro sujetandome y acelerando mis movimientos. - Luke. - Eso me hacía gemir al misno tiempo que el.
Cuando terminamos me ayudo a levantarme despacio y luego me beso, el limpió y nos fuimos a la cama, me acosté agotado. - Debes despertarte deseoso más a menudo. - Me susurro mientras me abrazaba
No sabía por que me desperte así pero lo había disfrutado, como siempre.
Al siguiente día empezamos a empacar. - Mañana a que hora saldremos Lucerys. - Me pregunto.
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El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
