Tras tres semanas y media de estar aquí había aprendido que mi momento favorito del día era ver el atardecer despues de un día soleado y también cuando Aemond llegaba a casa temprano.
La puerta se abrió lentamente está ves, y ya sabía que era Aemond, a la final la vida tranquila que teníamos aquí en parte era gracias a su trabajo.
-Dibujas. - Susurro en mi oído abrazándome, hace unos días había acabado el otro cuadro, poseía talentos distintos en este lugar, distintos a los que tenía en mi otra vida, aquí mis manos eran menos torpes y era más talentoso en cosas que jamás hubiera pensado hacer.
-Si, me gusta el cielo a está hora. - Deje el pincel. - Voy a calentarte la comida, te deje agua caliente en la tina.
-Y si te duchas conmigo.
-Yo ya me duche. - Le Sonreí. - Así que no.- Bese su mejilla.
Aemond suspiro y se fue al cuarto de baño, mientras que yo me lave las manos y calenté la comida para el y para mi.
Había pasado un rato y aun no salía de la bañera. - Oye. - Toqué la puerta. - ¿Estas bien?. - Pregunté.
Iba a entrar pero un sonido llego a mi oído cuando abrí un poco la puerta. - Mmm.. Hghg.. - Pude ver a Aemond muy concentrado en lo que evidentemente le daba placer. - Ah.. - El sonido hizo que una corriente eléctrica me invadiera y me sonroje de vergüenza.-Lu..Luce..ah.-Eso me sonrojo aún más, el había hecho eso pensando en mi, despues de eso solo escuché su respiración y luego disminuyó, deje la puerta y volví a la cocina, un rato despues el apareció ya vestido.-Perdón por la tardanza. - Me Sonrió.
-No te preocupes. - Creo que ahora yo necesitaba una ducha en el patio con agua helada. - Yo ya comí. - En realidad había vuelto a poner todo en la olla por que se me quito el hambre, Aemond se sentó a comer.
-Está bien. - Me volvió a sonreír, y cada que lo escuchaba hablar mis oídos escuchaban sus jadeos y ya no lo quería escuchar.
-Voy a sacar el agua de la bañera. - Aemond me sujeto la mano.
-Lo hago yo en un rato. - Sabía por que no quería que fuera pero yo quería ir.
-Estas muy cansado, tu come yo arregló lo olvidas. - Sin embargo no me soltó.
-Lucerys, siéntate hazme compañía. - Lo mire negando.
-Voy saco el agua y te hago compañía, Aemond. - Si no lo hubiera visto no estaría disfrutando su cara de desesperado por que no quería que vaya a ver sus hazañas en el baño.
Me soltó. - Mierda. - Lo escuché susurrar en cuanto entré al baño y me reí un poco, ya sabía lo que me iba a encontrar y solo saque a cubos el agua y ya, no hice mucho drama en eso aun que tuve la mirada de Aemond nerviosa viéndome todo el tiempo, cuando termine me acerque a sus espaldas y le sujete los hombros con mis manos pegando mi boca a su oreja para susurrarle.
-Travieso. - Le dije con un risita bajita, y me alejé sentándome en la silla a su lado. - Acaba de comer.-Le Señalé el plato.
Aemond estaba rojo, y era gracioso verlo rojo y avergonzado, jamás lo había visto asi. - Luke. - quería empezar a explicar.
-No pasa nada. - Negué, sabía que en parte debía ser mi culpa, que el debía morirse de ganas de poder hacer eso conmigo y yo había dicho que no a todas sus insinuaciones y su habilidad para respetarlo me sorprendía, pero en realidad quería ser dramático con el, quería ver que tanto podia molestar a este Aemond. - Estas en tu derecho, solamente espero que no tenga que preocuparme por que estas pensando en otras personas mientras lo haces.
-¿Otras personas?. - Me miro molesto. - ¿Éstas hablando en serio?. - Se cruzo de brazos. - En quien puedo pensar, Lucerys.
-No lo se, ya queda en tu conciencia. - Me hice el afectado.
-Resulta que he querido estar contigo y te vives negándote a mi Luke, mira, yo también necesito atención si. - Dijo tranquilo sin embargo ahí me dio la oportunidad de pelear un poco más con el.
-¿Atención?. - Me cruce de brazos adaptando su postura. - Te cocino, te hago ropa, te corto el cabello, te caliento agua y para ti eso es que no te presto atención.
-No me refería a eso Lucerys, se que haces mucho por mi y te lo agradezco. - En realidad el era el que hacía mucho por mi.-Pero no me refiero a ese tipo de atención, me refiero al tipo de atención marital, que me has estado negando todo este tiempo.
-Discúlpame. - Ya no iba a ir más lejos, a la final al parecer el podía mantener la calma. - Sólo que no se que me pasa respecto a eso.
-Y yo no te estoy obligando Luke, pero tengo mis necesidades, como cualquier ser humano. - Me Sonrió. - Pero no por ello pienso en alguien que no seas tú.
-Bien. - Despues de tener su imagen jadeando en mi cabeza yo tampoco pensaba en nadie más que en el.
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El final de la guerra.- En edicion.
Fiksi PenggemarLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
