Unos días después y al faltar solo tres días para viajar las cosas en casa se habían puesto algo tensas, Aemond estaba con su mente en el trabajó y en reunir más piezas de oro, plata, bronce para poder llevar al viajé.
Kai había empezado a gatear y seguía a Aemond cuando le permitía y jugaba con tierra y ramitas.
Esa tarde antes de que Aemond llegará, tocaron la puerta.
-Mo. - Me dijo Kai.
-¿Quien es?. - Pregunté sin abrir la puerta.
-Soy Jaeena, soy del pueblo. - Abrí la puerta viendo a la chica.
-¿Dime?. - Sostuve a kai con mi pie para que no le viera.
-Via a Eryn y a Aemond en el pueblo y me mandaron a avisarte.-¿Aemond y Eryn?, pense.
-Oh.. ¿Y eso que?. - Le sonrei. - No me interesa, gracias por avisar. - Tenía la vista nublada y no escuche lo ultimo que dijo y cerre la puerta.
-Mo. - Grito Kai.
-Esperame un momento si. - Lo cargue metiéndolo en la cuna donde no podía moverse.
Me dirigí al patio y mi cuerpo se cayo al piso y fue inevitable no vómitar, sentía el estómago presionado como si me fuera a salir por la garganta en cualquier momento.
Cuando termine limpié con agua y entre a la casa Kai estaba llorando. - No llores. - Lo cargué. - Pequeñito shh.. Shhh.. - Lo deje seguir jugando y me sente en la sala, quería ir a buscar a Aemond.-Kai, vamos. - Lo cargue y nos fuimos en el caballo hasta el pueblo que estaba menos lejos que la aldea.-No se a que vinimos. - Le susurre tapandolo bien en mi espalda que tan solo parecía que tenía una bolsa pequeñita.
Camine y camine y cuando iba a irme por uno de los callejones apareció Eryn y Aemond.
Eryn estaba con su mano en la cara de Aemond y parecía querer darle un beso, me quede helado.
Mi cuerpo actuo solo, aplaudiendoles como si festejara que estaban juntos , les sonrei, no sabía por que les sonreía.
-Luke, esto no es lo que parece. - Dijo Aemond asustado separándose de Eryn que solo me miraba y me recorría con sus ojos de serpiente de manera desafiante.
-Esta bien, no te lo estoy preguntando. - Le conteste a Aemond de forma tranquila, no sabia de donde salía esa tranquilidad si lo unico que deseaba más que otra cosa era uno y cada uno de esos cabellos de Eryn fuera de su cabeza.
Aemond me miro sorprendido, asustado.
-En cuanto a ti.-Dije mirándolo despectivamente, para mi no valía nada, era un trabajador sexual y yo un príncipe de Valyria, entre su valia y la mía gracias a los Dioses yo era el vencedor.-¿Dime?.-Me acerqué un poco. - ¿Lograste satisfacer a mi esposo?.-El miro rápidamente a Aemond y solo paso saliva.- A juzgar por tu apariencia. - Era mi momento de recorrerlo con mis ojos. - Creo que no.-Si pensabas que me volvería loco por verte besarlo, estas equivocado. - Di un pazo atrás. - Lo conozco desde hace años. - Mire a Aemond. -¿Y tú? ¿Hace cuánto?. - Le sonrei. - No te compares conmigo, yo soy el único ante sus ojos. - Me di la vuelta. - Vamonos Aemond, llegaremos tarde a casa. - La boca del estomago me ardía. - Pero si no deseas venir, puedes quedarte todo lo que gustes.
Aemond empezó a caminar sorprendido y yo me apresure en no hablar más, no quería decir nada más o lloraría y degollaria al promiscuo de Eryn.
-Luke espera.-Me dijo ya cuando nos alejamos. - No lo iba a besar.
-No quiero hablar. - Puse por delante a Kai y el lo miraba como si mi molestia el la sintiera y por acto seguido viera mal a Aemond. - Soy un idiota. - Le dije molestó.
Cuando volvimos a la casa me senté con Kai y fingi que no existía Aemond, tenía tanta ira por dentro que sentia que moriría.
-No lo iba a besar. - Repitió.
-Bueno. - Lo seguí ignorando. - Callate si. - Le Señalé. - Prefieres un puto a un príncipe, que te puedo decir de tus gustos, no me sorprendes Aemond Targaryen.
-Lucerys te juro que no.
-Dioses, que ya, que te creo pero que te calles, no me interesa, si. - Suspiré. - Ademas entiendo el papel que cumplo para ti. - Sonreí. - Yo cocinó, yo te espero, yo cuido la casa, yo cuido a Kai, te complazco cuando deseas. - Lo mire. - Soy un objeto bonito que camina y hace lo que deseas, si ese es mi papel yo lo voy a seguir cumpliendo, pero tú no me hables yo no deseo escucharte.
-Luke.
-Aemond. - Lo mire mal.
-Nisiquiera me vas a escuchar.
-No. - Cargue a Kai. - Dejó a Kai y te caliento la comida.
El bebé se durmió y cuando yo salí Aemond me rodeó con sus brazos pegando mi cuerpo a la pared.
Me quede quieto, no me iba a mover, me miro y cuabdo me iba a besar Cerré los ojos y le mostré mi mejilla, me baje el pantalón y tire del de el.-Si quieres hacerlo hazlo rápido. - Le dije dandome la vuelta y oegando mi frente a la pared. - Vamos que no tengo toda la noche.
-Luke yo no quiero esto. - Me abrazo he intento darme la vuelta.
-Ya me quedo claro que esto es lo único que buscas, un puto que te habrá las piernas, así que bueno hazlo y no me molestes. - aPuse fuerza y no me aleje de la posición, Aemond me subió el pantalón y me miro molesto.
-No me vas a dejar explicar. - Me susurro.
-No. - Caminé a la cocina y puse a calentar la comida.
Varias lagrimas fugitivas empezaron a caerme por las mejillas.-Luke por favor. - Me abrazo. - Te voy a contar aun que no desees escucharme.
Cuando el iba a empezar a hablar me di la vuelta y vomite. - Agh.. - Un líquido amarillo salia con el vómito. - Agh.. - Vomite de nuevo.
-Mi amor que te pasa. - Me sujeto asustado.
Cuabdo termine de vomitar tenía el cuerpo frío y Aemond me sostenía.
-Traidor de mierda, cambiar un príncipe de Valyria por un puto. - Le susurre antes de cerrar los ojos y no sentir nada más.
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El final de la guerra.- En edicion.
FanfikceLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
