Me dolía el brazo, abrí mis ojos y vi al Aemond de mi realidad quitando vendaje de mi brazo herido.
-Me duele. - Le dije y sujete su manopara detenerlo.
-Luke, despertaste. - Verlo a él en este momento era mejor que ver a su otra versión.
-¿Cuanto tiempo he pasado dormido?.-Aemond lo pensó.
-Casi una luna. - Era mucho tiempo.
-¿Por que me sigue doliendo?. - Pregunté por el brazo.
-Mucha piel fue mordida y entonces aún no termina de cicatrizar.
Me senté y Aemond se sorprendió, me vi el reflejo en un espejo qe tanto en esta cono en mi otra vida existían.
Mire mi brazo, estaba bastante bien solo una cicatriz no tan representativa.
-No está mal. - Susurre, no está mal, repetí en mi mente, Aemond me miro.
-Ya no me gritaras. - Lo mire molesto.
-¿Quieres que te grité?.-Lo amenace.-Traidor.
-Yo no quice lastimarte, podrías disculparme. - Me rei.
-Aemond Targaryen sabe pedir disculpas, que impresionante. - Me acosté.-Suficiente tengo con mis problemas en casa como para desear comprenderte. - No lo dije tan alto, pero por el momento prefería estar aquí que con el otro Aemond, este sienpre había sido un cabron, no me sentia mal a su lado.
-Luke, te juro que yo solo deseaba asustarte, no lastimarte. - Asentí.
-Tranquilo, ya lo has hecho a la final, espero te haya sido suficiente venganza. -Vi a la ventana, habia sol, era otoño, lo sabía por el color de los árboles que parecían no conocer diferencia de realodades, por que aquí y en mi hogar tenían la misma distribución, eran iguales.-Ya has conocido el pueblo. - Aemond levanto la ceja sororendido. - ¿Has volado a la aldea?. - Pense. - La aledea es bonita, me gustan las telas que venden y los chocolates de nuez de Alberth. - No sabia si se lo decía o si me lo decía a mi mismo. - Me gusta cocinar con los materiales de granja. - Lo miré.
-¿Cómo sabes que hay un pueblo y una aldea cerca de aquí?. - Me preguntó.
-Por que te puedo apostar que conozco el lugar mejor que tú. - Suspiré.
-Estamos lejos, muy lejos de Valyria, Dragonstone o Kingslanding, para que conozcas el lugar. - Se intereso.
-Yo jamás dije que estabamos cerca de ninguno de esos lugares Aemond. - Cerre los ojos, ya era suficiente. - Voy a dormir, te veo luego, estoy cansado.
Cerre los ojos al abrirlos estaba de nuevo en casa, tenía a Kai gateando en la cama cerca de mi y a Aemond sentado a mi lado, esta versión de Aemond sienpre me pareció única, buena, perfecta, a diferencia de mi tío que me sigue a matar.
-Despertaste. - Me sonrío, como si yo fuera lo mejor de su mundo y si dejaba de lado la irá, sabía que me amaba demasiado.
-Si, desperte. - Me sente y abracé a Kai que solo me respondió con un Mo suave mientras quería que lo soltara para seguir moviéndose.
-Puedes escuchar mi versión, por favor. - Me pidió Aemond.
-Que no lo besaste, se que no lo besaste llegue antes de que pasara. - Dije molesto.
-No es eso lo que iba a decirte, Dios. - Se quejo.
-Entonces si lo besaste.
-NO. - Me levanto la voz.
-Bueno, entonces ya olvídalo. - Le dije. - No pasa nada.
-Pero si de las ira te pones tan mal que hasta vomitas y no quieres que te explique las cosas. - Dijo sofocado.
-Tener dos versiones de ti es interesante. - Dije riéndome, ante su cara de confusión . - Me pregunto que tan buena es tu otra versión en la cama. - Estaba dispuesto a hacerlo enojar con algo que no entendía.
-¿Ya te volviste loco Luce?. - Dijo viendome.
-No, vamos a hacer algo, te haré una amenaza. - Aemond cruzó de brazos. - Si yo te vuelvo a ver con Eryn, no planeo volver a reclamarte nada, solo recuerda que si tu me engañas yo puedo engañarte aún peor.
-Yo no te engañe, y tu no serias capaz de engañarme. - Le levante la ceja.
-Tan incapaz me crees.-Me burle. - Sabes que los hombres por venganza hacemos muchas cosas.
-No serias capaz, pero yo no te engañe el me dijo que algo le dolia que lo ayudara y no se en que momento me puso la mano en la cara y tu llegaste y viste esa posición. - Explicó rápido.
-Bueno. - Volví a decir tranquilo. - Ya olvidalo si, yo tambien te amo, ya superalo.
Iba a reirme de su cara de confusión,pero no lo hice.
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El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
