-Tomar ésto como adultos, ¿Exactamente a que te refieres Aegon?. - Me miro, era casi de mi tamaño, quizas más pequeño que yo por uno o dos centímetros.
-Tu quieres dejar de jugar, tu dime. - Le rete.
Jacaerys se acercó y me beso en la mejilla antes de soltar el nudo de mi toalla y dejarlo caer. - Ya no soy un niño con quien debas tener cuidado. - Me acorralo cobtra la pared caliente y yo solte su toalla y bese sus labios, pegue su cuerpo al mío.
-Entiendo. - Quice dar vuelta a su cuerpo y ponerlo contra la pared y el se negó.
-Yo jamás voy abajo Aegon, si quieres acostarte conmigo vas a tener que seguir mis reglas. - Asentí.
-Como desee mi príncipe, pero yo tengo las mías. -Forcejemos un rato y le di la vuelta poniéndolo de espaldas. - Pero dejame disfrutarte así un momento, no seas difícil . - Bese su cuello y subí a su oreja mientras descendía mis manos a su entrepierna y empezaba a masajear.
Jacaerys tenía aquella linda reacción donde su espalda se arqueaba y abria su boca sin emitir ningún ruido en específico, sus jadeos eran muy silenciosos no se escuchaban a menos de que prestaras mucha atención. - Seguro no quieres que sea yo quien vaya arriba, te ves muy deseoso como para querer dejar de disfrutarlo. - Seguía suviendo y bajando mi mano y lo hice caminar y salimos del cuarto de vapor a la habitación y lo acosté en la cama. - Responde. - Dije moviendo más mi mano.
-Bien. - Habló y abrió sus piernas un poco más para que pueda dejar de masturbar y en su lugar introducir mis dedos en el mientras lo besaba.
Tenía ambos ojos abiertos y la boca entreavierta cuando no lo estaba besando, haceleraba el ritmo. - Jamás emitiras ningún jadeo y aceptaras qué te gusta ¿verdad? . - meti otro dedo de manera agresiva y solo se arqueo más y cerro los ojos.
Le di la vuelta a pesar de sus quejas y lo penetre un poco y bese la base de su cuello. - Si vas a meterlo metelo de una puta vez, no estoy para tus juegos Aegon. - La voz de Jacaerys salia baja pero aun así era una orden.
-Esto es lo malo contigo, siempre quieres que sea rápido, nisiquiera lo disfrutas. - Le mordi el hombro. - Quieres que sea rudo, sere rudo y luego no quiero ver que te quejes.
Penetre y sin esperar nada sali y entre rápido y lo golpeteaba lo suficientemente fuerte que sus brazos fallaron y ahora tenia los codos sobre la cama y las manos sujetando la cobija, tome abos brazos haciendolos hacía atrás y sujetandolos con mis manos mientras lo penetraba. - Ah.. - Salió un jadeo de su boca. - Ah...Mal...dito.-Gimió, al tener sujeto sus brazos yo controlaba que no cayera su cara contra la cama y la fuerza de como su cuerpo rebotaba en mi, sin embargo el movio su cuerpo más hacia atrás provocando que me corriera en un gemido ahogado de la sorpresa y Jacaerys soloto un. - Mm...mm.. - Sus jadeos subieron de volumen y depronto en una de las estocadas escuche un sonido más matizado, como cuando cortas piel cruda con um cuchillo, me fije en Jacaerys y libere sus brazos ante ese sonido y baje la velocidad drásticamente. - Ya te cansaste. - Me dijo en burla y el mismo movia un poco su cuerpo.
-No, pero ya te lastimé. - Jacaerys se quedó quieto ante lo que dije y salí de el con cuidado.
-Sangre. - Dijo el viéndose.
-Si, ves lo que haces por tu necedad. - Regañe.
-Mi necedad, no me duele nada. - Dijo moviéndose y se sento.
-Quedate quieto dejame ver.
-Que no me duele. - Me pego.
-Ven acá. - Sujete sus piernas y las abrí. - Quieto.
-Aegon solo fue por la fuerza, que no me dule ya olvidalo.
El liquido que escurria entre sus piernas era en parte mio y en parte era sangre, que el insistía que no le dolia.-Femonos una ducha. - Limpie las cobijas con agua tambien y las puse sobre la silla de un escritorio esperando a que se sequen, Jacaerys salio de ducharse tiempo despues y se vistio.
-Estoy bien, ves.
-No te duele nada. - El negó.
-No. - Me dijo.
-No volvermos a acostarnos si vas a empalarte tu solo contra mi, podía herirte de verdad. - Le regañe. - Yo no quería verte sangrar.
-Ya calmate. - Se rio. - No es tan anormal como parece o preguntárselo a cualquiera que haya tenido un poco de sexo rudo en su vida.
-¿Te había pasado antes?. - El me miro. - ¿Esa mirada es un si?.
-Te digo que es bastante común, ya calma, incluso podias continuar y nada hubiera pasado.
-Con que clase de idiotas te acuestas, a quien puede gustarle ver a su pareja sangrar.
-Aegon, es solo sexo, calmate.
ESTÁS LEYENDO
El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
