Me levante, mi cuerpo estaba cansado, olía a sexo y sudor, camine fuera, Aemond no estaba o al menos no sabía donde se había metido.
-Luke. - Su voz me hizo verlo arreglando la casa.
-Mm.. - Respondí, no quería hablar.
-Disculpame por lo de ayer. - Se acercó y me abrazo, envolvió en sus brazos mi cuerpo.
-Ya. - Lo separe, muy en el fondo no quería separarme.
-Ven. - Ne llevó donde estaba una pequeña banca fuera y ne sento. - No te muevas.
-Estoy desnudo, Aemond hace frío. - Me quejé.
-Te ves guapísimo desnudo. - Me susurro por detrás y sentí agua caliente en mi cuerpo. - ¿Menos frío?. - Me pregunto.
-Si. - Me limpio sin decir nada más, uba mezcla de agua caliente, ub aceite de olor y una peinilla que pasaba por mi cabello, me deje cuidar, no le dije nada.
-Limpio. - Dijo cuando acabó y me cubrió con uba tela. - Entremos antes de que pesques un resfriado.
Volvimos y me ayudó a vestirme. - Gracias. - Susurre.
-Me perdonas por lo dicho. - Me dio un besito en los labios.
-Si, no hay problema. - Susurre, había intentado enmendar lo que hizo y ya tenía cierto mérito por ello.
-Te quiero. - Me beso.
-¿Cuando nos iremos?. - Cuestione.
-Yo te digo que te quiero y tu me respondes así. - Susurró.
-Me dijiste que nos iriamos cuando este bien y no quiero ilusiones con tus palabras si al final nos vamos a matar en una guerra Aemond. - Confesé vistiendome.
-Te quiero. - Repitió y sujeto mi cara. - No voy a volver a lastimarte.
-No mientas. - Aleje sus manos. - Por favor no mientas, no juegues conmigo.
-¿Qué es lo que deseas Luke?. - Me sujeto de nuevo. - ¿Qué le jure lealtad a tu madre?. - Negó. - Sabes que no lo haré.
Se separo un poco de mi arrodillandose. - Pero puedo juntarte lealtad a ti. - Beso mi mano. - No te volveré a lastinar, príncipe Lucerys Velaryon.
ESTÁS LEYENDO
El final de la guerra.- En edicion.
FanfictionLa guerra había comenzado y todo era cuestión de tiempo para definir quien estaría al mando, sin embargo que caprichoso es el destino y cuan complicados son sus caprichos. El dragón de Aemond estaba tan cerca de mi que todo el cuerpo se me heló, lo...
