Suspiraba repetidas veces con una tristeza que no dejaba de crecer en su pecho. No quería abandonar a la gente de la playa, pero tampoco quería abandonar a sus amigos. Abrazó a Kirara luego de colocar todas las flechas en su carcaj y cerró sus ojos, el aire estaba frío y seco, causándole escalofríos. Esperaba esta vez encontrar algo realmente útil para poder terminar con esa situación. No terminaba de comprender las razones que Naraku tenía, parecía que simplemente deseaba deshacerse de cualquier sacerdotisa que se topara.
Kirara gruñó, llamando su atención. El cielo se puso oscuro en un momento y el hermoso paisaje que estaba debajo se había destruido. Reconoció el miasma en cuanto el olor se coló en su nariz y el color que tomó la tierra era un púrpura muy oscuro. Tragó saliva y tomó una flecha para poder purificar el camino para Kirara. Esa era una señal de que estaba cerca o de que estaba ahí.
—Baja Kirara, por favor —Le pidió y ella lo acató de inmediato. Apretó un poco su agarre al pelaje de Kirara y movió su cabeza constantemente para ver su alrededor. No se sentía especialmente afectada, ya que su sola presencia podía deshacer la maldad que la rodeaba.
No reconoció el lugar en donde se encontraba, todo estaba muerto, podrido. Era un simple terreno vacío. No habían casas, ni vegetación y tampoco animales. Apretó sus labios, avanzó cautelosamente y dirigió su mano lentamente a las flechas. La vista era pobre, estaba oscuro por la densidad de las nubes de veneno. Apuntó decidida, y cuando lo hizo escuchó algo parecido a una cadena arrastrándose.
—¿Qué es? —Los nervios atacaron y se movió haciéndole una señal a Kirara para esconderse dentrás de un tronco que había quedado por ahí pudriéndose. Observó desde ahí, Kirara volvió a su forma pequeña y la acompañó sin llamar mucho la atención—. No logro ver nada, pero puedo escucharlo.
Se escuchaban pesadas, saboreó su boca al sentirla tan seca y luego se movió intentando seguir los ruidos de la cadena.
—¡Sal de ahí, Monje! —Detuvo sus pasos de inmediato. Era una voz áspera pero juvenil, y femenina. La reconocería aunque su tono cambiara—. ¡Esta pelea aún no acaba, te sacaré los ojos! —Sintió el escalofrío en toda su columna, aunque era Sango.. esas expresiones no eran comunes en ella.
—El monje Miroku debe de estar por aquí —Entrecerró sus ojos, tratando de averiguar que podía hacer—. Kirara, busca al Monje Miroku. En un momento iré detrás de ti.
La gata maulló, y así pequeñita se fue en busca del monje. La joven sacerdotisa respiró profundo antes de salir. Colocó una flecha en el arco y jaló viendo a su alrededor rápidamente, en un estado de alerta. Afinó su oído y prestó especial atención a la cadena que se arrastraba con dureza, dedujo la dirección y lanzó una flecha para poder aclarar su vista.
Silencio.
Escuchó los latidos de su propio corazón, y bajó el arco mirando a la dirección en la que había lanzado la flecha. Achicó los ojos cuando avanzó para intentar distinguir a la figura que había al final.
Lamió sus labios, y avanzó.
—¿Sango? —Tomó otra flecha. A una distancia considerable pudo detallar el traje de exterminadora y el cabello largo cayendo por sus hombros.
La nombrada se volteó un rato después, su rostro apenas era visible pero era evidente que estaba sucio y lastimado.
Caminó un poco más, con mucho cuidado. Gracias a eso, pudo ver la cadena enrollada en su muñeca y una espada que sostenía con la otra mano.
—Agh.. —La que aparantemente, podría ser la exterminadora se quejó y se enderezó. Una mirada sombría y sin vida se clavó en Kagome de inmediato, tuvo una sensación horrible. Sango era una mujer muy fuerte, y sabía pelear cuerpo a cuerpo muy bien. No podía usar sus flechas con ella, no era un oponente que podía simplemente purificar. Si le metía una en un lugar equivocado podría matarla.
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¿De donde viene nuestro odio? || Sesshome
FanfictionUn total malentendido que viene del pasado provoca una enemistad que no tiene razón ni lógica y que con el tiempo va perdiendo fuerza para transformarse en sentimientos humanos. Sesshomaru y Kagome, tendrán que pasar por ciertas situaciones juntos...
