InuYasha, es un joven híbrido. Kagome lo conocía, quería decir.. lo había visto en varias ocasiones por esa aldea hablando con Kikyo pero habían dejado de verse por un largo tiempo por que InuYasha no volvió a aparecer.
La sacerdotisa mayor a veces le contaba historias que él le había contado ya. InuYasha es más joven que ella, pero aún así, sabía que Kikyo sentía algo especial por él.
Ella nunca tuvo la oportunidad de hablarle, sentía que eran de la misma edad y que su presencia se le hacía parecida pero no sabía por qué. Aún así lo ignoró y pensó que nunca tendría una cercanía especial con él, que nunca lo volvería a ver.
Sin embargo, él apareció en el funeral de Kikyo.
—InuYasha.. —La azabache quedó embelesada con aquel muchacho con orejitas de perro. Era bastante apuesto, entendía por qué tal vez Kikyo lo quería tanto y parecía pensar en él todo el tiempo.
La expresión de InuYasha era muy difícil de explicar, ¿cómo se había enterado de lo que pasaba con Kikyo? Él se fue desesperado a la cabaña en la que ellas vivían. Kagome comprendió que debía ir con él y explicarle lo sucedido. Ni siquiera se detuvo a mirar el cuerpo que estaba envuelto en llamas.
Caminó hacia la cabaña y se asomó, InuYasha estaba desconcertado. Mirando la sangre seca en el suelo y el futon, y su gran olfato que nunca lo engañaría le indicó que esa sangre pertenecía a la sacerdotisa.
—Kikyo murió esta madrugada —Kagome habló detrás de él sorprendiéndolo.
—Imposible.. ¿Cómo ha pasado esto? ¿Quién lo hizo? —Habló con histeria.
—No lo sé. Salí un momento en la madrugada y cuando volví Kikyo estaba respirando con dificultad. Ella murió en mis piernas.. —Le respondió con mucho pesar.
La tristeza del híbrido se sintió en toda la cabaña. Entonces él debía estar encariñado con Kikyo de alguna forma.
—¿Tu quién eres? —Preguntó él acercándose. Podía percibir el mismo dolor en esa chica, pero no tenía idea de quién era. O tal vez sí, pero no la recordaba por que su aroma se le hacía parecido.
No podía creer que recién estaba conociendo aquella mujer y justo unos meses después la perdería de una forma tan inesperada.
Vivía en la aldea vecina con su madre que había fallecido hace algunas semanas, y vino a buscar a Kikyo para buscar un techo en esta aldea y estar cerca de ella.
Pero parecía.. que ya no iba a poder.
—Soy Kagome, la chica que vivía con ella en esta cabaña.
El peli-plateado alzó una ceja y después pasó a su lado para salir de esa horrible cabaña sin decir nada. Entonces el cuerpo que ardía era Kikyo, no pudo saberlo por que el fuego había desaparecido por completo su esencia.
Su corazón comenzó a sentirse roto y lleno de furia. Que injusto. Estaba ahora completamente solo.
Aún así, investigaría lo que causó la muerte de esa hermosa mujer.
Volvió a desaparecer, sin decir una sola palabra. Kagome lo siguió con su mirada, tal vez él podría ayudarle a matar a Sesshomaru y así vengar la muerte de su protectora. Después de todo, le tenía un cariño especial.
Cuando llegó el medio día, el cuerpo de Kikyo había desaparecido y ahora no era nada más que un polvo grisáceo. Kagome fue a recoger sus restos y recordó las palabras que la mayor le dijo un día.
"Amo los lugares fríos.. como la punta de una montaña.. o en donde existe la nieve.."
Llevaría sus cenizas al lugar más frío y las soltaría para que el alma de Kikyo fuera libre.
Si bien, ella había sido una mujer fría y llena de misterios, sabía que tenía muchos problemas que decidió callar y que tal vez a su hora de morir, no pudo desecharlos y así irse en paz.
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¿De donde viene nuestro odio? || Sesshome
ФанфикшнUn total malentendido que viene del pasado provoca una enemistad que no tiene razón ni lógica y que con el tiempo va perdiendo fuerza para transformarse en sentimientos humanos. Sesshomaru y Kagome, tendrán que pasar por ciertas situaciones juntos...
