Chenle y Jisung se encargaron de organizar la salida con sus amigos a acampar, o bueno, no acampar del todo. Por seguridad no irían al bosque de los lamentos, sino que estarían en unas cabañas ubicadas a las afueras de la ciudad.
Jisung se recostó en el sofá, cayendo de espaldas y usó el reposabrazos como almohada. Siempre cuando está nervioso hace ese mismo gesto de cerrar y abrir las palmas de las manos. No miente, ha estado algo preocupado desde hace unos días, pero no quería aparentarlo. Trató de distraerse para dejar el tema a un lado, pero cada tanto surgían de la nada. Quería hablarlo, pero a la vez no porque sabía que rumbo terminaría tomando la conversación.
Él suspiró y admiró el rostro de Chenle, se veía tranquilo, tan sumergido en su tarea.
Y Jisung volvió a suspirar.
—Si algo te preocupa es mejor que lo digas ahora. —dijo Chenle, sin apartar la vista.
Jisung con un leve gesto de su mano hizo desaparecer los hologramas para que Chenle le prestara total atención.
—Mi madre está pensando en adelantar la fecha de la boda. —Jisung intentó lucir lo más tranquilo ante lo dicho, pero no lo estaba, su voz temblaba.
—¿Eso es malo? Bueno, no sé mucho de bodas. Pero creo que solo quieren ser esposas lo más rápido posible.
—No lo entiendes.
—No lo entiendo porque no sé a qué te refieres.
—Ella no lo dijo con sus palabras, pero lo hace porque no está segura si estaré vivo para verla llegar al altar. —dijo Jisung con pesar.
A Chenle le tomó unos segundos procesar eso.
—Solo está preocupada.
—No es así.
—Ella es tu madre, creo que solo quiere que estés ahí.
—Exacto. Quiere que esté presente para su boda temprana porque cree que moriré.
Jisung estaba más que enojado desde que su madre le había dicho eso, no enojado con ella, enojada con él mismo por creer que en serio ese sería su final. Nunca antes se había preocupado por el futuro, siempre vivía en el aquí y ahora, pero los últimos días hacían que su garganta se secara y sus ojos fuesen los únicos capaces de expresar lo que sentía.
—Escucha. —Chenle se puso de pie y se encaminó al sofá, quedando justo al frente del pelinegro.
La expresión de su rostro hizo a Jisung removerse un poco, conocía esa cara, se venía un regaño más no un consuelo.
—Por favor no trates de consolarme.
—Jisung, tu madre confía en ti. Solo está preocupada como todo buena madre lo estaría. Está nerviosa y siente miedo de que le pase algo a su hijo. Ella sabe que saldrás con vida, no victorioso, pero al menos estarás con nosotros
—Victorioso… Así llegue a ser el líder no creo que se sentirá como si hubiera ganado algo. —dijo Jisung mirando a algún punto fijo en el techo—. Mi madre dice muchas cosas y todas las hace. Sé que confía en mí, pero ¿qué hay de lo que yo pienso?
—¿Y qué es lo que piensas?
—Creo que es buena idea adelantar el casamiento. Quiero estar más tiempo con mi familia antes de que inicie ese juego.
—Jisung.
—No, Chenle. No ahora.
Chenle frunció el ceño, pero trató de mostrarse lo más calmado posible.
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The Crown
Fiksi PenggemarCuatro reinos, una sola corona. Una maldición que cayó sobre el Príncipe Chenle y desató un mar de preguntas. Los sucesores al trono de cada nación se van a unir en una búsqueda de respuestas. Pero para cambiar la historia, primero deben conocer el...
