Ir de compras con Kat era realmente peligroso, desde que habíamos llegado salía con dos bolsas llenas de ropa y apenas llevábamos una hora dentro del centro comercial, para las dos horas ya habíamos perdido a Mae excusándose que si no llegaba temprano al departamento su novio no le dejaría nada de cena, Emma y Tea se perdieron en su mundo al irse por su lado pero Kat y yo nos alcanzamos a llevar muy bien más a parte su experiencia en la moda me beneficiaba para bien, alrededor de las ocho de la noche nos reencontramos con las chicas para volver a casa, Kat se había ofrecido a llevarnos al departamento de Emma, cuando llegamos no teníamos ni idea como haríamos para subir los cuatro pisos del edificio.
Tea se ofreció a quedarse para ayudar a bajar las bolsas, en mi opinión se había quedado para pasar más tiempo con Emma, pero no me venía mal la ayuda, le presté mi llave para que se adelantara y Emma y yo tomamos las bolsas restantes, nos despedimos de Kat y nos adentramos al edificio, al parecer Tea tenía una muy buena condición física porque llegó en menos de dos minutos a nuestro piso, a nosotros nos tomó un poco más que eso.
- Si siguen tomando descansos en cada piso obviamente tardarán más – escuchamos arriba de nosotras.
- Mira, señora voy al gimnasio todos los días – comenzó Emma – no nos restriegues tu condición si no quieres que nos tardemos más.
- Solo les doy consejos – se defendió Tea.
- De acuerdo – me levanté del piso – solo un piso más.
Emma hizo un quejido, pero se paró, comenzó a subir las escaleras conmigo detrás, cuando llegamos al nuestro piso Tea celebró besando a Emma y yo sonreí.
- Tenemos que hacer que reparen el elevador – dije abriendo la puerta del departamento, puse las bolsas junto a las que Tae había subido y me dirigí hacia la cocina, tomé dos vasos del estante y los llené de agua, tomando del mío le tendí uno a Emma.
- ¡Gracias! – exclamó, lo tomó gustosa y se lo llevó a los labios.
Cuando terminé mi vaso me dirigí otra vez hacia la cocina para volver a llenarlo, no me culpen, mi condición física nunca había sido muy buena.
- ¿Hola? – escuché fuera.
Caminé fuera de la cocina bebiendo de mi vaso, pero cuando vi hacia la puerta casi me atraganto.
- ¿Tú? – preguntó.
- ¿Qué hace aquí? – pregunté a Emma.
- ¿Tú que haces aquí? – me dijo cruzando sus brazos.
- Chicos tranquilos – nos dijo Emma - Fred ella es Noa, ya la conocías...
- También la sufrí – la interrumpió, Tea le dio un golpe en la cabeza y Emma prosiguió.
- Noa se quedará un tiempo conmigo – anunció.
- ¿Qué? – preguntó incrédulo.
- Noa – me llamó mi amiga – él es Fred, mi vecino.
- ¡¿Vecino?! – pregunté incrédula.
- Del departamento de enfrente – agregó.
- ¡¿Qué?! – exclamó.
- Yo también vivo aquí – dijo Tea tratando de animar el ambiente – justo arriba de ustedes.
Los siguientes días pasaron muy rápido, salía más temprano que Emma para evitar ver al imbécil que tenía por vecino y llegaba antes que todos a la oficina, en ocasiones me topaba a Silas y tomábamos café juntos antes de empezar a trabajar, era un buen chico, podíamos hablar de cualquier cosa sin aburrirnos, en una ocasión me llegó a invitar a un evento de caridad pero decliné dicha oferta, era en viernes y esos días tenía que ir con Ariel para mis citas semanales, había empezado a sentirme bien conmigo misma, sé que es un proceso largo y que tendré altas y bajas pero Ariel me calmó diciéndome que era normal, a mí me asustaba pero en el fondo sabía que en algún momento iba a pasar, solo rezaría para que no pase frente a los chicos.
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Después de ti. (TERMINADA)
RomansaNoa se encuentra perdida en la vida. Después de la muerte de su hermana no encuentra otra forma de vivir, decide que lo mejor es terminar con su sufrimiento pero finalmente ve una salida. No se imagina que esa salida es un inicio para encontrarse as...
