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- Por supuesto que no – sentenció.

- Solo es una cena – aclaré.

- ¡Una cena con sus padres!

- ¡No me grites!

En toda la semana no había visto a Frederick, al parecer no bromeaba sobre que prácticamente no me vería, me había dejado una llave el lunes por la noche debajo de mi puerta por si quería dormir en su departamento, pero sencillamente no quería que sintiera que invadiera su privacidad.

Lo había vuelto a ver hasta hoy, justo el día en el que saldría a cenar con Silas y sus padres, no quería avisarle por teléfono y para ser sincera no le causaba tanta importancia ya que yo tenía muy bien decidido con quien quería estar, pero al parecer a alguien no le había quedado claro. Estos últimos días había tenido el doble de carga en el trabajo, tenía varios mensajes que contestar incluidos los de Braun, que había salido de la ciudad por el trabajo, pero había vuelto antes porque mañana es la inauguración, Tea me había dejado casi todo su trabajo porque quería dedicarse más tiempo a su padre y no quería preocupar a nadie más, al yo ser la única que sabía me pidió que fuera realmente discreta, así que perdonen si consideré que sería mal educado avisar a mi actual pareja que saldría con alguien que besé justo antes de decidir con quién estar.

- No vayas – sentenció Frederick.

- No pasará nada – le dije – es la ocasión perfecta para hablar con él después de la cena.

- ¿Enserio crees que reaccionará bien después de cenar con sus padres?

- No solo lo creo – puse mis manos en mis caderas – estoy segura.

- Que ilusa – rodó los ojos.

- Estoy harta de que no confíes en mí – llevé mis manos a la cabeza – primero Braun y luego Silas.

- Tengo derecho a pensar lo que yo quiera.

- Una cosa es pensarlo y otra muy distinta a que lo creas – crucé mis brazos.

- Pues estoy muy decidido porque con Braun no pasó nada, pero con Silas de todo.

- ¡Solo fue un maldito beso! – exclamé – ¡Y fue antes de que tú y yo habláramos de lo nuestro!

- ¿Solo un beso? – preguntó - ¿estás segura?

Que no sea lo que estoy pensando, ¿acaso el hijo de puta estaba insinuando otra cosa?

- ¿Qué intentas decir? – pregunté furiosa.

- Pues si insistes tanto en seguir saliendo con él claramente te dejó con ganas...

No terminó de decir la oración porque mi mano se estampó directamente con su mejilla, todo su departamento quedó en silencio, el último sonido que fue emitido fue el golpe que le di.

Estaba que mi cara estaba expresando completamente lo que sentía, podía sentir las lágrimas acumuladas en mis ojos, pero por orgullo a que me viera llorar las hice detener, el corazón estaba completamente sin control, en realidad creía que en cualquier segundo saldría disparado de mi pecho. No podía creer que él creyera que fuera capaz de hacer semejante cosa cuando yo fui quien puso las reglas del estúpido trato de que nos puso aquí en primera lugar, cuando él sabe que yo no tenía ni una idea de qué hacer cuando aparecí en su puerta la primera noche que estuvimos juntos, había ignorado todo este tiempo que él creyera eso de mí y me sentía completamente una idiota.

Los dos seguíamos sin decir nada, él había regresado la cabeza en su lugar, pero ahora era una cara completamente distinta a la que me hizo cometer el golpe.

Después de ti. (TERMINADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora