DORIAN
—Dorian…—ese susurro hizo que rápidamente abriera los ojos y me sentará correctamente sobre el sofá.
Pasé mis manos por mi cara para terminarme de despertar de la corta siesta que aproveché a tomar.
Me incorporé y caminé hacia un lado de la cama donde Anne yacía acostada.
Le sonreí y ella me devolvió el gesto.
Ella ya se encontraba mejor. Hace unas horas había tenido una recaída por los efectos secundarios de las quimioterapias, pero lograron estabilizarla.
—Dorian…¿Qué pasó? —parpadeó varias veces y se relamió los labios—. No recuerdo más que estar con…Arlenne.
—Te desmayaste. Tu debilidad es parte de las quimioterapias—le expliqué de manera breve.
—¿Y la niña...dónde está?
—Le están realizando unos estudios por su enfermedad. Más tarde la llevaremos a la casa, le llamé a Daniel para que viniera por ella.
Movió la cabeza haciendo un asentamiento.
Cerró los ojos y yo volví a mi posición en el sillón. Cuando estaba dispuesto a descansar, un mensaje llegó a mi celular.
Leí el texto que me enviaron, era un mensaje de Daniel que avisaba que ya había llegado al hospital, tuve que salir de la habitación.
Al estar afuera, me encontré en la puerta a Daniel, Alex, Carlos y a Leonardo.
—¿Qué pasó? —quisieron saber todos.
—Tuvo una recaída por los medicamentos…pero ya está estable.
—¿Porqué no vinieron al hospital una vez salieron de la ceremonia? —inquirió Daniel con toda la intención de reclamarme. Se cruzó de brazos y arrugó el entrecejo, estaba molesto—. Debiste ser responsable…tú sabes que ella necesita estar aquí…
—Ella me lo pidió—lo interrumpí. No quería una discusión, Daniel y yo siempre la teníamos cuando hablábamos de la salud de mi esposa—. No pude negarme. Pero ya pasó.
—¿Qué ya pasó? —sonrió de manera sarcástica—. No digas estupideces.
—Bueno ya…—Leonardo se interpuso—, lo importante es que Annie está bien y…
Una enfermera se encontró con nosotros, tenía agarrada de la mano a la pequeña Arlenne. La niña me sonrió en cuanto me vio.
—Aquí está la niña bonita…ya le realizamos las pruebas, mañana pueden venir a la consulta—me informó la enfermera y Arlenne pasó a tomarme la mano—. Se comportó muy bien.
—Gracias—ella se fue y me volví a los cuatro, ellos me miraban perplejos y confundidos. Me aclaré la garganta antes de decirles quién era la niña—. Ella es Arlenne…mi hija.
No fue la mejor aclaración posible. Abrieron levemente la boca, impactados por mis palabras sin sentido.
—Arlenne…—bajé mi mirada a la pequeña—, ellos son tus tíos. Te llevarán a casa para que te acomodes.
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FUISTE TÚ PRIMERO
Teen FictionEn toda historia como en la vida, existen dos versiones. No es fácil identificar cuál es la verdadera, pero puede que las dos sean reales dependiendo de la persona que se la crea. ¿Hay algo de malo en eso? Probablemente sí, porque a veces, sin quere...
