«La vida sólo es un regalo que se te arrebata cuando tu viaje ha llegado a la última estación»
—Anne Miller.
DORIAN
Anne lentamente abrió los ojos. Parpadeó repetidas veces tratando de adaptar su visión a las luces del cuarto de hospital.
Me incorporé rápidamente del sillón donde estaba descansando.
No llevaba tanto tiempo aquí, pero verla durmiendo en una camilla me ponía ansioso y se me hacían eternos los segundos.
Hizo un movimiento de querer levantarse pero desistió cuando los cables del intravenoso la detuvieron de jalarse más.
Alzó su vista a mí.
Sus ojos marrones se notaban cansados y débiles.
—Dorian, ¿Qué hago aquí? —me preguntó, confundida.
—Te sangró la nariz y te desmayaste cuando estábamos en el jardín—me incliné para acariciar su mejilla—. ¿Cómo te sientes, princesa?
Parpadeó una vez más y se tocó la cabeza.
—Un poco cansada, pero bien.
—¿Segura? —su estado de salud me preocupaba mucho. Parecía tener anemia pero un poco más grave.
—Sácame de aquí—me tomó el brazo y me dio una mirada cargada de súplica—. Ya no quiero estar aquí. Odio los hospitales y…los niños, debo estar con ellos.
—Necesitan hacerte unos estudios, tu salud no está bien. Tú no estás bien, esto es muy…
—Por favor, Dorian. Por favor, no quiero estar aquí—sus ojos se cristalizaron y me odié a mí mismo por ser tan débil por ella.
Asentí.
—Está bien, pero estaremos pendiente de tu salud.
Acepté porque ya habían hecho muchos estudios pertinentes para saber las razones de su desmayo. Entre ellas estaba los de sangre y el neurológico.
Tenía mis dudas respecto a su salud. He notado ciertos cambios en ella, como que baja de peso rápido y casi no se alimenta bien, además, esos hematomas sin razón me preocupan mucho.
Aunque soy médico, quiero descartar tantas cosas que se me ocurren por los síntomas que ella tiene, me niego a creer que ella tiene algo grave.
***
Samantha tuvo la necesidad de quedarse en la mansión para cuidar de los bebés, pero estuvo cien por ciento al pendiente de Annie. Daniel también estuvo conmigo en el hospital, esperando noticias.
—¿Qué tiene? —mi suegra se acercó a nosotros.
—Todavía están haciendo los estudios con las muestras de sangre. Mañana regresaremos al hospital para que nos den los resultados—ayudé a Annie a sentarse en uno de los sillones.
Mini Dorian y Sarifer llegaron corriendo a abrazar a su mamá y ella los recibió con los brazos abiertos.
Samantha me hizo un movimiento con la cabeza para que nos alejáramos a platicar.
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FUISTE TÚ PRIMERO
Teen FictionEn toda historia como en la vida, existen dos versiones. No es fácil identificar cuál es la verdadera, pero puede que las dos sean reales dependiendo de la persona que se la crea. ¿Hay algo de malo en eso? Probablemente sí, porque a veces, sin quere...
