Desde un principio todo lo que quería era acostarme con Damien para joder a Kyle y estaba a un paso de hacerlo.
El problema es que Damien no es como Kyle.
Él es completamente diferente y me estoy sintiendo culpable por lo que le estoy haciendo..
Nos adentramos a su pequeño piso y me quedé observándolo a cada detalle.
Damien fue atento conmigo y nos dirigíamos a su habitación.
Él encendía la luz de cuarto, entró a su habitación y se dirigía hacia al ventilador para encenderlo.
Se dio la vuelta repentinamente, señalándome el ventilador en forma redonda.
—Podrás dormir menos acalorada con el ventilador, y la cama es cómoda.—
Yo desvíe mi mirada hacia al colchón con sabanas de color púrpura y luego le miré a él.
—¿Tú dónde piensas dormir?—pregunté.—
—En el sofá.—respondió mirándome por segundos y se dirigía hacia al armario.—
Podría decirle de dormir conmigo pero.. eso sería muy atrevido por mi parte.
Ya bastante es que le he preguntado de ir a dormir a su casa.
Me fijé que estaba cogiendo ropa nueva, creo que un pijama y cerró el armario con la ropa en sus manos.
—Yo voy a darme una ducha para ir limpio mañana a la piscina, si quieres, cuando termine de ducharme puedes ducharte tú.—
—Vale..—
—Coge la ropa que quieras, seguro que tendré algún pantalón corto y alguna camiseta que te sirva.—
Asentía lentamente mientras que Damien me miraba por última vez, estaba sonrojado y resopló con profundidad.
Finalmente él se fue, dejándome a solas en su habitación.
Andaba por su cuarto con los brazos cruzados, me sentía fresquita a causa del ventilador y decidí abrir también la ventana aunque con la persiana cerrada.
Es un cuarto simple y sencillo aunque el color de sus sábanas me llamó la atención.
¿El púrpura será su color favorito?
Que tonterias estaba pensando..
Ya has llegado hasta aquí, Dafne.
Tienes que hacer lo tuyo.
Por qué aunque Damien es una persona comprensiva y tierna.. yo aún seguía teniendo en mente a Kyle.
Dejé que pasará casi diez minutos, y mantuve la mente fría.
Me adentraba en el baño repentinamente sin avisarle y Damien estaba duchándose aún de espaldas.
Pero dio un grito del susto al darse cuenta que yo entré al baño y se tapo su trasero con la mano.
—¡Dafne!—
Me giraba dándole la espaldas mientras me reía con diversión aunque luego le miraba de reojo.
—Perdona, Damien, pero necesitaba tu opinión.—
—¿Que ocurre?—
—Es que.. mañana voy contigo a la piscina y no llevaré biquini pero.. creo que la ropa interior que llevo puesta puede servir, por eso, me gustaría enseñártela y que me digas que opinas.—
Damien tardó segundos por responder.
—Está bien.—dijo de manera nervioso y yo me aguantaba la risa por ello, mordiendo mi labio.—
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Fatídico
RomansaDafne es una joven estudiante de filosofía que quiere escribir un libro pero por falta de experiencias en su vida no se vez capaz de hacerlo. Ha tenido una vida buena, una vida perfecta. Un novio que la quiere, una familia que la aprecia y rodeada d...