10/14
Con el paso de los días, el ejercito de Dumbledore fue creciendo en secreto. Harry, Hermione y Ron reunían a más y más estudiantes en las sombras, enseñándoles hechizos de defensa en el aula que habían encontrado en los pasillos del castillo. Cada vez más alumnos se unían a ellos, ansiosos por aprender a defenderse de la creciente amenaza de las artes oscuras. Aunque Umbridge nunca lo supo, el poder de la resistencia dentro de Hogwarts comenzaba a crecer, y las aulas clandestinas de la Armada se llenaban de estudiantes dispuestos a luchar por su libertad.
Pero mientras todo esto ocurría, Harry comenzó a experimentar algo extraño. Durante varias noches seguidas, comenzó a tener sueños vívidos. En estos sueños, veía a personas en peligro, atrapadas o siendo atacadas por fuerzas oscuras. Los sueños eran tan reales que, al despertar, sentía como si hubiera estado allí, como si de alguna manera tuviera una conexión con las personas que veía en esos lugares.
El primer sueño que tuvo fue especialmente aterrador. Vio a Arthur Weasley, el padre de Ron, siendo atacado por una serpiente gigante mientras patrullaba la zona de los Muggle. El dolor de ver a su amigo en peligro fue tan real que Harry despertó empapado en sudor, su corazón acelerado. No pudo ignorarlo. Sabía que tenía que hacer algo.
Al día siguiente, le contó a Dumbledore sobre su sueño. El director escuchó atentamente, sus ojos llenos de preocupación al comprender la gravedad de lo que Harry estaba diciendo. El Ministerio de Magia no había informado de ningún incidente relacionado con Arthur Weasley, pero el instinto de Harry nunca había fallado. Dumbledore sabía que si Harry había visto algo en sus sueños, era porque algo importante estaba ocurriendo.
Harry, confío en ti, tu conexión con el peligro que acecha a las personas que amas parece más fuerte que nunca. Lamentablemente, no podemos subestimar lo que el Ministerio podría hacer, pero puedo enviar una alerta a la Orden del Fénix. Ya están vigilando, y actuarán según sea necesario.- le dijo Dumbledore con una expresión seria.
Dumbledore emitió una rápida orden a la Orden del Fénix para que se dirigieran al lugar donde Harry había visto a Arthur. La tensión creció en el castillo, ya que Harry sabía que, de alguna manera, lo que veía en sus sueños tenía un propósito. Los miembros de la Orden del Fénix, incluyendo a Sirius, Remus y otros, se movilizaron rápidamente para proteger a Arthur. La situación era grave, y Harry, aunque preocupado, sentía que había hecho lo correcto al alertar a Dumbledore.
Horas después, un mensaje llegó a Hogwarts. Arthur había sido atacado, pero gracias a la intervención de la Orden, había sido rescatado a tiempo. Afortunadamente, el daño no había sido fatal, pero la amenaza de las artes oscuras estaba muy cerca, y todos sabían que la lucha no había hecho más que comenzar.
Esa misma noche, Harry, Ron y Hermione se reunieron en la sala común de Gryffindor. Harry no podía dejar de pensar en lo que había sucedido, en cómo había sido capaz de prever el peligro
No entiendo cómo lo supe, pero estoy feliz de que tu papa este a salvo Ron-dijo Harry, mirando a sus amigos con una mezcla de alivio y preocupación.
Sólo nos queda prepararnos para lo que venga y gracias Harry. respondió Ron, mirando a Harry con seriedad.
Exacto, Esto es solo el comienzo. Si algo hemos aprendido, es que tenemos que estar siempre listos para defendernos.- dijo Hermione, apretando la mano de Harry.
El ejercito de Dumbledore seguía su curso en secreto, y aunque las amenazas eran cada vez mayores, Harry sabía que con sus amigos a su lado, nada podría detenerlos. Mientras tanto, los sueños de Harry continuaban, y sabía que el vínculo con los sucesos del mundo mágico, aunque desconcertante, era más importante de lo que podía imaginar. Las piezas del rompecabezas comenzaban a encajar, y la guerra contra las fuerzas oscuras, que ya se había desatado, solo estaba tomando más fuerza.
La reunión de la Armada de Dumbledore estaba en pleno apogeo esa noche. Los estudiantes, reunidos en la sala secreta del castillo, estaban concentrados en practicar un hechizo de defensa avanzada, sin saber que una traidora se encontraba entre ellos. Mientras Harry, Ron y Hermione ayudaban a sus compañeros, Dolores Umbridge, con su mirada inquisitiva y siempre sospechosa, finalmente descubrió el secreto que se había mantenido oculto por tanto tiempo.
Todo comenzó cuando una de las estudiantes, Lavender Brown, se acercó a Umbridge en el pasillo sin que nadie lo notara. Aunque nunca se sabría qué la motivó exactamente, algunos sospechaban que la presión de la directora y el miedo a las represalias del Ministerio de Magia la habían llevado a traicionar a sus compañeros. Con una sonrisa nerviosa, Lavender entregó a Umbridge la información sobre la reunión secreta del ejército de Dumbledore.
Esa misma noche, cuando los estudiantes estaban ensayando hechizos y aprendiendo más magia, la puerta de la sala secreta se abrió de golpe, y los alumnos fueron sorprendidos por la presencia de Dolores Umbridge, acompañada de varios miembros del personal de Hogwarts que los habían seguido. La sorpresa y el miedo se apoderaron de todos. La directora, con su mirada fría y su sonrisa de satisfacción, observó a cada uno de los estudiantes mientras los miraba como si ya estuvieran condenados.
¡Les he dicho que estas actividades ilegales se terminarían!, el ejercito de Dumbledore es una amenaza para el orden en Hogwarts, y no toleraré más rebelión. ¡Todos ustedes serán castigados!"- exclamó Umbridge, su voz llena de furia.
Los estudiantes intentaron defenderse, pero sabían que no había forma de escapar de la furia de la profesora. Era evidente que la traición de Lavender había sellado su destino. Como castigo, Umbridge no tardó en actuar, y todos fueron arrastrados a su oficina para enfrentar las consecuencias.
En el Gran Comedor, Dumbledore fue convocado para ser interrogado por la Junta Directiva. La situación se complicó aún más cuando el Ministerio de Magia intervino y, bajo la presión de Umbridge, le ordenaron a Dumbledore que dejara el castillo y Hogwarts perdió a uno de sus mayores defensores de la libertad.
Cuando Dumbledore se despidió de los estudiantes, les dijo en voz baja que no se rindieran y que lucharan por lo que creían, a pesar de todo. Sabía que su partida marcaría un cambio drástico, pero confiaba en que los estudiantes, como Harry, Ron y Hermione, seguirían la lucha.
La amenaza de Umbridge no terminó ahí. Los estudiantes que habían formado parte de la Armada de Dumbledore fueron castigados con el cruel y temido castigo de las plumas de sangre. La directora Umbridge, satisfecha con su victoria, obligó a los alumnos a escribir frases con plumas encantadas que les cortaban la piel cada vez que escribían, dejando marcas de sangre en el pergamino.
Harry, Ron y Hermione sufrieron el dolor físico mientras escribían, pero lo que realmente les dolía era ver cómo la lucha por la justicia y la libertad parecía desmoronarse bajo el control opresivo de Umbridge. Sin embargo, sabían que esta era solo una pequeña batalla en la guerra que aún estaba por venir. Cada marca en sus manos era un recordatorio de lo que estaban dispuestos a enfrentar.
Ron apretó los dientes mientras la pluma le cortaba la piel, pero no dejó de escribir las palabras crueles que Umbridge le había ordenado
No me atreveré a desafiarte nunca más , escribía una y otra vez, su muñeca sangrante.
Hermione, al igual que él, luchaba por mantener la calma, mientras Harry sentía una furia creciente. Sabía que Umbridge estaba jugando sucio, y aunque sentía el dolor físico, lo que más le preocupaba era que, a pesar de todo, no podían dejarse vencer.
Cuando el castigo terminó, los tres amigos se encontraron en la sala común de Gryffindor, silenciosos y llenos de ira. Sabían que la situación estaba empeorando y que, a pesar de la derrota temporal, aún tenían un propósito claro.
Esto no se acaba aquí, Si Umbridge cree que nos ha detenido, se equivoca.- dijo Harry, su voz llena de determinación.
Lo que ha hecho está mal, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados. Dumbledore nos lo dijo tenemos que seguir luchando- Ron asintió, sobando su muñeca marcado por las cicatrices de la pluma
La guerra no se gana de un solo golpe. Sabemos lo que debemos hacer, y no vamos a rendirnos.- Hermione, aunque aún herida por el castigo, apretó la mano de Harry y Ron
A pesar de la opresión, de la cruel victoria de Umbridge y de la derrota momentánea de Dumbledore, los tres amigos sabían que la verdadera batalla estaba por comenzar. Y con sus corazones llenos de valentía, se prepararon para enfrentar lo que venía, luchando por el bien de todos en Hogwarts y el mundo mágico.
Continuara...
ESTÁS LEYENDO
Me enamore de un criminal (SIRIUS X RON)
FanficSIRIUS X Ron Espero que les guste y que le den apoyo a la historia
