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La mención de Harry pareció detener el aire en la habitación. Voldemort se giró lentamente hacia él, su expresión cambiando de frialdad calculada a una mezcla de irritación y curiosidad.

¿Sirius Black? ¿Qué tiene que ver él con esto?- preguntó Voldemort con un tono bajo pero peligroso. Su mirada se clavó en Harry como si estuviera intentando descifrar un secreto.

Harry, a pesar de su situación, mantuvo la mirada desafiante. Sabía que estaba jugando con fuego, pero no podía dejar pasar la oportunidad.

Ron nunca fue tuyo, Voldemort, Tenía a Sirius. Lo amaba. Estuvo con él hasta el final. Eso no es algo que puedas borrar.- dijo Harry con firmeza.

Por un breve instante, la máscara de control de Voldemort se quebró. Una sombra de furia cruzó su rostro antes de que lo ocultara con una sonrisa forzada.

Ah, el sentimentalismo de los jóvenes. Lo que Black tuvo fue... un préstamo temporal. Una distracción. El corazón de Ron, su alma, siempre han sido míos. Aunque él mismo no lo entienda todavía.- murmuró Voldemort, aunque su tono era menos seguro de lo habitual.

Hermione, que había estado observando con atención, aprovechó la tensión en el aire.

Te engañas a ti mismo, No puedes forzar a alguien a pertenecerte. No importa lo que intentes, Ron es más fuerte que tú.- dijo Hermione con valentía.

Voldemort giró su atención hacia ella, su varita levantándose lentamente

¿Fuerte? Ronald Weasley es un niño asustado. Alguien que ni siquiera puede enfrentar sus propios miedos sin romperse. Pero no se preocupen, les mostraré cuán equivocada estás.- dijo Voldemort con desdén.

Antes de que pudiera continuar, un fuerte ruido resonó desde otra parte de la mansión. La conmoción distrajo a los Mortífagos, y Voldemort frunció el ceño con irritación.

Parece que nuestra pequeña conversación tendrá que esperar, Por ahora, disfruten de la incertidumbre... y de lo que le espera a su querido amigo.- dijo Voldemort, su tono volviendo a ser calculador.

Con un gesto, ordenó a los Mortífagos que los sacaran de la sala, dejando a Harry y Hermione llenos de preocupación por Ron y la amenaza que Voldemort representaba.

Voldemort caminó con paso lento y calculado hacia la habitación donde habían llevado a Ron. La puerta estaba custodiada por dos Mortífagos, quienes hicieron una reverencia apresurada antes de abrirla para dejarle pasar.

Dentro, Ron estaba encadenado a una silla, su cuerpo tenso, pero su mirada aún tenía un atisbo de desafío. Aunque sabía que estaba en peligro, no podía permitir que Voldemort viera el miedo que realmente sentía.

Mi querido Ron. Qué irónico encontrarte aquí, en el corazón de todo. Donde siempre debiste estar.- ijo Voldemort, cerrando la puerta tras de sí. Su voz era suave, casi melancólica, pero el brillo cruel en sus ojos delataba sus verdaderas intenciones.

Ron no respondió, pero su mandíbula se tensó. La voz de Voldemort tenía esa forma inquietante de colarse en su mente, avivando las inseguridades que tanto luchaba por enterrar.

No necesitas decir nada, Sé lo que estás pensando. Siempre lo supe. Ese beso en la Cámara de los Secretos... nuestro momento. Te preguntas si fue real, ¿verdad? Si lo que sentiste entonces era verdadero.- continuó Voldemort, acercándose más.

Ron apartó la mirada, pero eso solo hizo que Voldemort sonriera.

¿Y Sirius? ¿Pensaste que podría protegerte? Que su amor podría salvarte de lo que realmente eres?- preguntó Voldemort con un tono venenoso.

Cállate—murmuró Ron, pero su voz tembló.

Oh, Ron, No puedes huir de esto. Eres mío. Siempre lo has sido. Incluso ahora, puedo sentirlo. Cada pensamiento oscuro, cada duda, cada grito ahogado en la noche. Todo eso me pertenece.- Voldemort se inclinó hacia él, sus ojos rojos brillando intensamente.

Ron cerró los ojos, tratando de bloquear las palabras de Voldemort, pero las imágenes de Sirius y la Cámara de los Secretos inundaron su mente. La sensación de los labios de Tom Riddle sobre los suyos, el calor, la confusión, y luego la culpa que lo había atormentado desde entonces.

Sirius murió por ti, Y ahora llevas ese peso, pero no puedes evitarlo, ¿verdad? Sigues escuchándome. Sigues viéndome. Y eso nunca cambiará.- susurró Voldemort, su voz un susurro frío.

Las cadenas de Ron tintinearon mientras trataba de apartarse, pero Voldemort se inclinó aún más cerca, tan cerca que Ron pudo sentir el frío que emanaba de su piel.

No luches, Ron, Abandona esa lucha inútil. Déjame ayudarte a recordar lo que realmente eres. Lo que siempre has sido.- dijo Voldemort, su voz tan dulce como el veneno

Harry y Hermione corrían por los pasillos oscuros de la mansión Riddle, sus corazones martilleando con fuerza. Habían logrado evadir a los Mortífagos, pero la culpa por haber dejado a Ron atrás pesaba en cada paso que daban.

No podemos simplemente dejarlo, Hermione, Es Ron. No sabemos qué le está haciendo Voldemort.- dijo Harry, deteniéndose un momento para recuperar el aliento.

Lo sé, Harry. Pero enfrentarnos a Voldemort y sus Mortífagos ahora sería un suicidio. No lo ayudaremos si también caemos en sus manos.- Hermione, con lágrimas en los ojos, puso una mano firme sobre el hombro de Harry.

Entonces, ¿qué hacemos? No puedo abandonarlo.- preguntó Harry desesperado, apretando la varita con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos.

Necesitamos refuerzos, Harry. La Orden del Fénix. Ellos pueden ayudarnos a rescatarlo. No podemos hacer esto solos.- Hermione respiró hondo, tratando de pensar con claridad a pesar de la presión.

Harry asintió lentamente, aunque la decisión le dolía. Cada segundo que pasaban lejos de Ron sentía como si lo estuvieran traicionando.

Bien, vamos a buscar a la Orden. Pero te juro, Hermione, que no dejaré que Voldemort le haga daño. Lo traeremos de vuelta.- murmuró, con los ojos brillantes de determinación.

Hermione apretó los labios, claramente preocupada, pero no dijo nada. Sabía que Harry haría lo imposible para salvar a Ron, y ella haría lo mismo.

Mientras avanzaban en silencio por el bosque cercano a la mansión, usando cada truco que conocían para no ser detectados.

¿Crees que estará bien?- Harry se giró hacia Hermione.

Tenemos que creer que lo estará, Harry.- Hermione lo miró con dolor en los ojos, sabiendo que no podía darle una respuesta honesta que lo consolara.

Con esa última esperanza, los dos se apresuraron a buscar ayuda, mientras en su corazón, Ron luchaba con la oscuridad que lo rodeaba.

Continuara...

Me enamore de un criminal (SIRIUS X RON)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora