60

37 2 0
                                        

Mientras tanto, el equipo principal utilizó el caos para infiltrarse por el túnel subterráneo. Sirius iba al frente, con su varita lista, seguido de Harry y Hermione, que se encargaban de desactivar las trampas mágicas en su camino.

Casi llegamos. La sala donde podrían tener a Ron está justo al otro lado de esta puerta.- murmuró Remus, mirando un mapa reducido que sostenía en la mano

Espero que esté bien. No soportaría que Voldemort...- Peter, nervioso, se aseguró de que no hubiera enemigos cerca.

Ron es fuerte. Lo encontraremos.- James lo interrumpió con un tono firme.

La puerta se abrió de golpe, y ahí estaba Sirius Black, con su varita en alto y una expresión que mezclaba furia y determinación. Su figura, iluminada por la tenue luz de las velas, parecía la de un salvador resurgido de las sombras.

Ron, sentado en el suelo frente a Voldemort, sintió como si el tiempo se detuviera. Sus ojos se abrieron de par en par, incrédulos.

¿Sirius...? —susurró Ron, su voz quebrándose.

Voldemort, que estaba inclinado hacia Ron con una sonrisa victoriosa, se giró lentamente hacia la entrada.

Ah, Sirius Black. Qué interesante sorpresa. Crei que Bellatrix había terminado contigo hace tiempo. Parece que subestimé tu terquedad.- La voz de Voldemort era suave, pero cargada de veneno

Sirius no respondió de inmediato. Su mirada estaba fija en Ron, en su estado vulnerable, con las marcas visibles del sufrimiento y la lucha interna que había soportado.

ALEJATE DE EL , YA LE HAS HECHO SUFIECIENTE DAÑO- le grito Sirius a Voldemort

Voldemort rió suavemente, su varita brillando con una luz amenazante.

Oh, Sirius, no tienes idea de lo equivocado que estás. Ron no es un prisionero aquí. Está a punto de tomar la decisión correcta, ¿verdad, mi querido Ron? Finalmente está entendiendo dónde pertenece realmente. Conmigo.- Voldemort miró a Ron, su voz ahora casi seductora

Ron, que había estado luchando con la confusión y el dolor, sintió que su mundo se tambaleaba. La aparición de Sirius había encendido algo dentro de él, un destello de esperanza que Voldemort había estado intentando extinguir.

No... yo... no sé qué hacer... —murmuró Ron, mirando a Sirius y luego a Voldemort.

Sirius avanzó un paso, manteniendo su varita firme.

Ron, mirame Todo lo que Voldemort te ha dicho, todo lo que ha intentado hacerte creer, es una mentira. Tú no le perteneces. Nunca le has pertenecido. Tú eres fuerte, Ron. Más fuerte de lo que él jamás será.- Su voz era baja pero intensa

Pero... tú estabas muerto... Yo... estaba solo...- Ron comenzó a temblar, sus ojos llenándose de lágrimas.

Lo sé, Ron. Sé cuánto has sufrido. Pero estoy aquí ahora. Y no voy a dejar que él te tome. Jamás.- Sirius dio otro paso hacia él, ignorando la mirada gélida de Voldemort

Esto es conmovedor, Sirius, pero también patético. Ron es mío. Ya lo he reclamado.- oldemort se puso de pie, sus ojos rojos brillando con furia.

Entonces tendrás que pasar sobre mi cadáver otra vez, Voldemort. Porque no te lo llevarás.- Sirius levantó su varita, apuntando directamente a Voldemort.

En ese momento, un estruendo se escuchó desde el pasillo. James, Remus, Harry y los demás estaban entrando a la mansión, enfrentándose a los mortífagos que intentaban proteger a su amo.

La distracción fue suficiente. Ron, con lágrimas corriendo por su rostro, se levantó tambaleándose y corrió hacia Sirius, aferrándose a él como si su vida dependiera de ello.

 Ron, con lágrimas corriendo por su rostro, se levantó tambaleándose y corrió hacia Sirius, aferrándose a él como si su vida dependiera de ello

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Lo siento... Sirius, lo siento tanto... —sollozó Ron, enterrando su rostro en el pecho de Sirius.

No tienes nada de qué disculparte, Ron. Estoy aquí. Siempre estaré aquí.- Sirius lo abrazó con fuerza, acariciando su cabello.

Voldemort, furioso, levantó su varita para atacar, pero en ese instante James y Remus entraron al salón, lanzando hechizos que lo obligaron a retroceder.

¡Sirius, saca a Ron de aquí! —gritó James, bloqueando un hechizo de Voldemort con su propia varita.

Vamos, Ron. Es hora de volver a casa.- Sirius asintió, sujetando a Ron con fuerza mientras buscaba una salida.

El tiempo pareció detenerse cuando Voldemort, con una sonrisa fría y calculadora, agarró el brazo de Ron y, antes de que alguien pudiera reaccionar, juntó sus labios en un beso.

Ron, paralizado por la sorpresa y el terror, apenas pudo moverse, mientras un escalofrío le recorría la columna. Era como si todo el peso de la oscuridad que Voldemort representaba se hubiese materializado en ese gesto.

¡SUÉLTALO! —gritó Sirius, su voz retumbando como un trueno, cargada de furia y desesperación.

James, Remus, Harry, Peter y Hermione se quedaron inmóviles por un instante, el impacto de lo que estaban presenciando grabándose en sus mentes. La incredulidad y la indignación llenaron el aire.

Sirius, con una rabia incontrolable, levantó su varita, lanzando un "Expelliarmus" que separó a Voldemort de Ron con tal fuerza que el señor oscuro retrocedió varios pasos.

¡Jamás vuelvas a tocarlo! —rugió Sirius, avanzando hacia Voldemort con una determinación que rayaba en la temeridad.

Ron, tambaleándose, cayó al suelo, llevándose una mano a los labios como si intentara borrar la sensación. Su rostro estaba pálido, sus ojos llenos de confusión y asco.

Ron, ¡mírame! Estás bien, estás a salvo.- Harry, recuperando el sentido de la situación, corrió hacia Ron y lo sujetó por los hombros.

Hermione se apresuró a unirse, arrodillándose junto a Ron y lanzándole un hechizo protector mientras sus ojos parpadeaban con lágrimas de furia contenida.

¡Tenemos que salir de aquí! —gritó ella, mirando a los demás con urgencia.

Voldemort, recuperándose del ataque, soltó una carcajada fría.

¿De verdad crees, Sirius, que puedes protegerlo de mí? Ron ya me pertenece. Lo sabes tan bien como él.- susurró Voldemort con su voz llena de burla

¡Él no te pertenece! ¡Ni ahora, ni nunca!- gritó Sirius, apuntándole con su varita

James y Remus se posicionaron junto a Sirius, sus varitas levantadas, mientras Peter y Harry protegían a Ron y Hermione. La tensión era palpable, como si una tormenta estuviera a punto de estallar.

Ron, escucha. Vamos a sacarte de aquí. No importa lo que él diga o haga, no eres suyo. Nunca lo serás.- Sirius miró a Ron, que todavía estaba conmocionado en el suelo, y sus ojos brillaron con una mezcla de preocupación y amor.

Con un último vistazo desafiante a Voldemort, Sirius lanzó un hechizo explosivo contra el techo, creando una distracción que llenó la sala de polvo y escombros.

¡Corran! —gritó James, jalando a Peter y Remus mientras Harry y Hermione ayudaban a Ron a ponerse de pie.

Esto no ha terminado. Pero él nunca será tuyo.- Sirius, el último en salir de la habitación, se volvió una vez más hacia Voldemort, sus ojos ardiendo de furia.

Con esas palabras, se giró y corrió tras los demás, dejando atrás el eco de la risa fría de Voldemort, que resonaba como una amenaza en la oscuridad.

Continuara...

Me enamore de un criminal (SIRIUS X RON)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora