El inicio de otro año en Hogwarts llegó rápidamente para el trío de oro. Harry, Ron y Hermione se reencontraron con sus compañeros, ansiosos por los nuevos desafíos que les esperaba. Sin embargo, la atmósfera en la estación de tren estaba teñida por una nueva sensación de inquietud, algo que no podían ignorar.
Cuando llegaron al castillo, todos los alumnos fueron convocados al Gran Comedor, donde Dumbledore, con su usual serenidad, hizo un anuncio que no tardó en causar preocupación. A su lado, apareció una mujer que ninguno de ellos había visto antes. Tenía una postura rígida, una sonrisa desagradable y vestía de forma llamativa, con tonos rosados que no hacían más que acentuar su actitud impositiva.
Este es un nuevo miembro de nuestro personal, Les presento a la señora Dolores Umbridge, quien será nuestra nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras este año- comenzó Dumbledore, su tono era cordial pero su mirada tenía algo de incomodidad.
La señora Umbridge, con su voz afilada y su aire autoritario, tomó la palabra rápidamente, explicando que ella tenía un enfoque nuevo para enseñar No necesitamos enseñarles magia innecesaria o peligrosa.
Yo les enseñaré la forma correcta de manejar la magia, para que todos estén seguros. Nada de 'hechizos oscuros' o ideas fantasiosas- dijo dolores mientras sus ojos recorrían a los estudiantes, su mirada fría.
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La incomodidad en el aire creció al instante. Los murmullos comenzaron a esparcirse entre los estudiantes. Nadie confiaba en la mujer, y su presencia parecía llenar el castillo con una sensación ominosa.
Harry, Ron y Hermione intercambiaron miradas preocupadas. Sabían que la clase de Defensa contra las Artes Oscuras siempre había sido un espacio para aprender a defenderse de las fuerzas oscuras, algo crucial en tiempos como los que vivían. Pero por alguna razón, la presencia de Umbridge hacía que todo eso pareciera una mentira.
Esto no tiene pinta de ser bueno- murmuró Ron, frunciendo el ceño.
Definitivamente no- respondió Harry, su mirada fija en la mujer, que ya estaba sentada en una mesa de profesores, observándolos con atención.
De todos modos, esperemos que al menos sea una profesora competente. Quizás no todo sea tan malo- dijo Hermione, en un intento de calmar los ánimos
Pero Harry no podía deshacerse de la sensación de que algo terrible estaba por venir. El simple hecho de que Dumbledore pareciera incómodo con la llegada de Umbridge hablaba mucho más de lo que ella decía. Había algo extraño en la forma en que se movía, en su presencia. Era como si todo estuviera diseñado para imponer su control.
En los días que siguieron, Harry comenzó a notar cosas extrañas. Las clases de Umbridge eran completamente diferentes a las que había tenido antes. En lugar de enseñarles hechizos prácticos y formas de defenderse, ella les daba lecciones teóricas sobre la "magia correcta", como si los estudiantes no pudieran ser responsables de su propio aprendizaje.