La ubicación de la tarjeta se encontraba a las afueras de los suburbios, en una zona poco transitada. Se trataba de una fábrica en desuso de difícil acceso debido a las vías ferroviarias y un armamento de chatarra en el perímetro.
Aun así Sasori llegó con casi cuarenta minutos de anticipación. Como odiaba la impuntualidad. Incluso a esas alturas pensaba que si iba a morir, debía ser en tiempo y forma.
No tenía caso escapar o esconderse. Akatsuki era una organización con demasiados enlaces en el bajo mundo. Tarde o temprano lo encontrarían y le harían rendir cuentas por su "traición".
La brisa nocturna soplaba con fuerza a medida que el pelirrojo traspasaba las vías. Pensó en Deidara, en su abuela y en Naruto. Cada uno lo había marcado a su manera. Pero ahora no tenía a ninguno de ellos consigo. Estaba solo, igual que en el comienzo, poco después de haberse alejado de su abuela para tratar de vivir e independizarse a su modo.
¿Habría sido diferente si hubiera contado con el apoyo de sus padres?
Por ínfimos segundos se imaginó teniendo una vida normal. Siendo un niño saludable, educado, entablando relaciones sanas en un ambiente adecuado.
Sin embargo todo aquello siempre se le antojó netamente aburrido. Seguro habría tropezado en algún punto y su vida se habría descarrilado de igual o peor forma.
Apretando la tarjeta en su puño, Sasori se detuvo junto a un automóvil viejo y una pila de chatarra. La construcción del edificio en ruinas se le hacía vagamente familiar.
Pain solía elegir sitios así para instaurar las reuniones de la organización. Pero Sasori estaba al tanto de que esta no era una simple reunión como tal.
Había ido en contra de los principios de Akatsuki y había sobrevivido...hasta ese momento.
Su cabello rojo cual ocaso se agitó con una nueva ráfaga de aire.
El cuerpo de Sasori se tensó al ver salir de las sombras del edificio a Pain, Konan y Tobi. Todos ellos vestidos con su respectiva capa oscura.
En contra de su voluntad Sasori sonrió. Lo hizo sin ganas, como quien se rinde a un fatídico e ineludible destino.
-¿Y el resto?- preguntó al notar la ausencia del grupo.
Konan fue a contestar, pero Pain le puso una mano en el hombro para silenciarla.
-Tienen misiones que cumplir- informó Pain en tono lacónico-. Perdimos a un par de miembros, pero contigo volveremos a estar completos.
Sasori arrugó el entrecejo ante la engañosa información.
-¿Qué quieres decir con eso?- dudó-. ¿Piensas reclutarme otra vez?
"¿Con que fin?"
Entusiasmado, Tobi cambió su peso de un pie al otro.
-¿Puedo decírselo, amo Pain?- se impacientó.
Pain dio un leve asentimiento.
-Deidara esta muerto.
Sasori no se inmutó, pero su expresión denotó súbita sorpresa cuando Tobi siguió hablando.
-Tobi lo mató por tramposo. Y Hidan tampoco esta.
-Wow- exclamó Sasori con ironía-. Se van quedando sin sabandijas. Que triste, pero ¿Qué pinto yo en esto?...¿No se supone que debo estar muerto también?
-Deberías- afirmó Pain, inmutable-. Pero conseguí un mejor trato. Dios siempre sabe jugar bien sus cartas...¿O no, Naruto?
Sasori abrió más los ojos al ver la nueva silueta en las sombras acercarse. La incertidumbre se transformó poco a poco en una emoción apaciguada y condescendiente. Un sentimiento de irrealidad que trituraba su escasa paz mental.
Había creído no haber escuchado bien, pero entonces vio a Naruto con la capa de Akatsuki y la mirada baja. Un repentino mareo lo azotó, pero supo sobreponerse.
Naruto no estaba muerto, pero a qué se había prestado.
¿Por qué estaba con ellos?
-¡Naruto!- gritó Sasori forzandole a alzar la vista. Podía haber sido una trampa, podía haberse tratado de algún impostor que se le pareciera, pero indudablemente era él.
Naruto lo miró con aquellos ojos incipientes y oceánicos. Se veía tranquilo a pesar de la situación.
-Iba a matarte- admitió Pain antes de arrojarle un anillo a los pies. Era la sortija que todos los miembros activos debían utilizar para identificarse entre sí.
Sasori lo tomó con manos temblorosas.
-Pero Naruto me hizo cambiar de idea. Fue él quien me buscó al final para abogar por tu patética vida.
>>Lo hemos estado entrenando. Naruto es bastante fuerte y aprende rápido. Ha sido la mejor adquisición que he hecho hasta el momento.
Con discreción, Konan apartó la mirada, dolida.
Sasori ignoró las palabras del líder para ir directamente con Naruto. Lo sujetó de los hombros y lo sacudió con fuerza.
-¿Por qué lo hiciste?...- pero dejó de reprocharle al instante. Él mismo sabía la verdad. No había forma de vencer a Pain. No había manera humana de escapar de su red de corrupción y engaños.
Realmente Naruto había sido astuto al adelantarse a su destino. Y además, también lo había hecho por él. Para salvarle la vida.
Lo abrazó con fuerza, como si temiera que Naruto fuera a desvanecerse de un segundo a otro.
Mientras lo abrazaba, Naruto acercó sus labios a su oído.
"Te amo"
Sasori lo apartó de sí para verlo una vez más a los ojos. Lo besó, sin importarle nada más. Después se puso el anillo y aceptó la capa que Tobi sostenía ahora en las manos.
-Hay mucho por hacer- dictó Pain, dándose vuelta para volver al edificio, seguido de cerca por Konan, y poco más atrás por Tobi.
Naruto también echó a andar. Solo Sasori aguardó un poco para darle alcance y tomarlo con fuerza de la mano.
Al menos seguían estando juntos. Enfrentarían cualquier peligro y saldrían victoriosos.
Quizá, incluso, con el tiempo, podrían ganarle a Pain en su propio juego.
ESTÁS LEYENDO
Aprender a pelear.
FanfictionCuando cruzaron el límite, Naruto supo que tenía que hacer algo, y pronto. [SasorixNaruto]
