Había llegado casi diez minutos tarde. No era la gran cosa, pero Sasori era fiel partidario de la puntualidad. Pocas cosas le eran tan importantes como llegar a tiempo a una cita, reunión o lo que fuera. Y cuando se trataba de un encuentro con la persona de la que estaba fervientemente enamorado, era mucho más delicado.
Cuando atravesó la cortina de bambú, lo primero que vio fue a Naruto de rodillas en el tatami. Tenía los ojos cerrados y las manos juntas frente al pequeño altar que Chiyo había construido tras la apertura del dojo. Debía estar meditando.
-Naruto- lo llamó mientras se encaminaba hacia el cuarto de té-. Iré a vestirme el uniforme. Estaré aquí en unos minutos.
Naruto no respondió. Pero Sasori decidió no repetirse, pues estaba convencido de que le había oído.
Seguro estaba algo molesto por el retraso. Y no lo culpaba. Además, le había quedado mal el día anterior.
Para ser instructor, no lo estaba haciendo muy bien que digamos.
A prisa se vistió y salió para acomodarse en su extremo del salón.
No tuvo que nombrar a Naruto de nuevo porque este se incorporó al sentir movimiento sobre el tatami.
-¿Listo?
Sasori miró extrañado hacia los incipientes ojos azules. Había un sentimiento que no lograba descifrar en ellos.
¿Disgusto, irritación?
Naruto se colocó en posición de firmes y después elevó los brazos. Estaba centrado como pocas veces le había visto antes.
-¿Qué tal te ha ido?- Sasori se fue por la tangente para alivianar un poco la incomodidad entre ellos.
-De maravilla.
La respuesta seca, cortante y en tono sarcástico de Naruto lo descolocó brevemente.
Sasori bajó los brazos, relajó el cuerpo y suspiró.
-Lamento no haber podido venir a entrenarte, estaba ocupado con otros asuntos.
-Me imagino- repuso Naruto, neutro el semblante.
-Oye, ¿Seguro que estas bien?...te noto diferente.
-Estoy bien- arguyó Naruto a la defensiva.
Sasori asintió. Si había creído que la situación no podía ponerse más tensa, se equivocaba.
-Te enseñaré a conectar un golpe simple. Hasta ahora has visto solamente defensa, pero el ataque tambien es importante.
Se acercó tres pasos hacia Naruto y levantó el brazo, describiendo una parábola lenta para que Naruto pudiera detenerlo a tiempo.
Naruto lo bloqueó usando el antebrazo.
-Muy bien- sonrió Sasori, repitiendo el movimiento con el otro brazo. Naruto lo interceptó por segunda vez. Luego retrocedió para hacer una reverencia.
-Ahora enséñame a dar una patada- pidió seriamente. Tanto que, Sasori se mostró confundido.
-No podemos saltarnos movimientos. Es contraproducente- adujo-. Debemos seguir con el primer paso. Aún no has devuelto los golpes que te he dado.
Ahí habría terminado la conversación, pero Sasori estaba dispuesto a lo que fuera con tal de recuperar un poco de la animosidad que Naruto había mostrado antaño en sus clases.
-Esta bien. Te enseñaré- cedió, separando las piernas a la altura de los hombros.
Naruto se preparó en su sitio, viendo fijamente a los ojos castaños.
-Por favor hazlo con toda tu fuerza. No te midas conmigo.
La nueva petición exasperó un poco a Sasori. No entendía por qué Naruto le pedía esas cosas. A qué jugaba, o qué intentaba probar.
-Como quieras.
Lanzó la patada directo a su rodilla, provocando que Naruto trastabillara un poco antes de volver a su posición inicial.
-De nuevo- lo incitó, acortando otro paso entre ellos.
Sasori dudó en dar su segundo golpe, pero lo hizo, confiando en que Naruto lo iba a repeler como antes. La patada fue a dar directo en el tórax. Esta vez Naruto gritó de autentico dolor antes de dejarse caer de rodillas sobre el tatami, sosteniendose la zona herida.
Sasori lo observó profundamente perplejo y sobrecogido.
-Lo lamento...¿Te golpeé muy fuerte?
Poco a poco Naruto recuperó el aliento. Alzó una mano para detener el acercamiento de Sasori.
-No ha sido nada.
-¿Cómo qué no ha sido nada?, acabas de gritar y nunca lo habías hecho.
-Creo que agarré aire, es todo- suspiró Naruto adolorido-. Necesito enjuagarme la cara y estaré bien.
¿Qué acababa de pasar?
Sasori lo vio incrédulo mientras Naruto cojeaba hacia el baño sin dejar de sujetarse el tórax.
Realmente no lo había golpeado tan fuerte. No había utilizado ni la mitad de su fuerza.
¿En verdad se había propasado con él?
Decidido a averiguarlo, Sasori siguió a Naruto, el cual yacía de pie ante el espejo del lavabo, con la solapa de la chaqueta entreabierta.
Sasori dejó escapar una exclamación de asombro al percatarse del enorme cardenal que surcaba y ensombrecía gran parte del abdomen. Un moretón así tomaba tiempo en formarse. No pudo haber sido por la patada. Naruto había llegado así a entrenar.
¿Pero quién?
¿Por qué?
Naruto se volvió a verlo, su mirada vacía no delataba su sentir, pero Sasori intuyó la rabia que se estaba reservando en su interior.
-Naruto.
-No me toques- se quejó el susodicho al tener una mano sobre su hombro. Sasori acató el pedido y dio dos pasos hacia atrás.
-¿Quién te hizo esto?
De forma retadora, Naruto le sostuvo la mirada.
-Pensé que tu lo sabrías...¿No fuiste tu quien lo envió?...oh, espera ¿Fue tu amigo Deidara?
-No...yo...- Sasori se llevó las manos al rostro, confundido, frustrado y alarmado.- ¿Cómo era la persona que te atacó?
Naruto se cruzó firmemente de brazos al recordar la amenaza de su atacante.
"Si le dices a alguien que estuve aquí, ya no seré tan buen chico contigo"
Sacudió la cabeza y se anudó el uniforme.
-Solo digo- murmuró con la vista clavada en el pelirrojo-. Que fue extraño que faltaras a clase justo el día que me pasó esto. Y la patada que me diste fue exactamente igual a la que recibí antes. Si no fuiste tu, fue alguien a quien conoces. Solo quería ratificarlo. Ya no entrenaremos más.
-Espera- Sasori le rodeó el brazo con la muñeca para impedirle seguir avanzando-. Si descubro quien lo hizo y le doy lo que se merece...si te pruebo que no tuve nada que ver en lo que te pasó...¿Seguirás viniendo?
Naruto le esquivó la mirada al apartar de golpe su brazo.
-Adiós, Sasori.
Y esa fue la despedida más escueta de todas.
ESTÁS LEYENDO
Aprender a pelear.
أدب الهواةCuando cruzaron el límite, Naruto supo que tenía que hacer algo, y pronto. [SasorixNaruto]
