Jean
Las viñas parecen no tener fin. Y el sol, que pega fuerte, no ayuda a que las cosas se vean más interesantes. Pero ahí está ella, agachada, recogiendo unas uvas que se han caído al suelo.
Nunca la había visto hacer algo tan... simple. Algo tan alejado de las luces, los eventos, la gente que la rodea normalmente. Es como si tuviera una paciencia que no me esperaba.
Me quedo mirando por un segundo, observando cómo hace el gesto una y otra vez, sin apuro, como si ese detalle pequeño importara.
Es curioso cómo se concentra en algo tan insignificante para mí, pero que parece ser todo para ella en ese momento.
Mi mente se va de repente a lo que me contó sobre el refugio, su propuesta. Es raro pensarlo, pero no puedo evitarlo. No la imaginaba tan... involucrada en algo como eso. Ella siempre ha sido la chica que está en el centro de la atención, rodeada de personas que la siguen, no una persona que se agacha a recoger uvas caídas de una viña en medio de la nada.
Nunca la había visto en ese tipo de contextos, tan genuina, tan enfocada en lo que realmente importa. Y eso, de alguna manera, me sorprende. No sé si es por la diferencia entre lo que creí que era y lo que realmente es, pero algo en mí cambia. Ya no es solo la chica famosa de Ferrari, de los grandes eventos.
Es alguien más.
Estaba tan metido en mis pensamiento que no estaba pensando en realidad lo que acababa de salir de mi boca.
-¿Bien, que necesitas?- ella me voltea a ver rapido dejando a un lado las uvas que habia recolectado
-¿Qué dijiste?
- ¿Qué es lo que quieres hacer para salvar el refugio?- ella me mira emocionada y me da una sonrisa de esas cuando se le marcan los hoyuelos.
Ella empieza a caminar por todo el viiñedo de regreso a la casa, yo la seguia apresurando mis pasos pues parece que queria volar, llegando a la casa ella subio por todas las escaleras hasta llegar hasta lo que parecia su cuarto. Me sente en los pies de la cama mirando de reojo todo lo que habia en la habitacion, estaba llena de papel tapiz rosa con un toque de verde, en las paredes habia fotos enmarcadas de toda la familia.
Ella saco un folder con hojas y me las dio, lo abri para ver que era y era todo la informacion y planeacion de su idea.
-En serio sabias que lo haria, ¿verdad?
-Es lo que esperaba – Ella se sento a un lado y empezo a señalar todas sus ideas en el folder que tenia.
—Okay, aquí va —empezó, con una mezcla de nervios y emoción en la voz—. La idea no es solo un evento benéfico cualquiera. Quiero que mezclemos tu mundo con el mío... F1 meets Humanity.
Fruncí un poco el ceño, curioso.
—Será una exhibición exclusiva de autos de F1 —explicó mientras pasaba las hojas con diagramas, ideas, presupuestos, hasta un mapa del lugar—. Pero el enfoque principal es recaudar fondos para el refugio. Todo lo que se consiga va directo para ellos.
—¿Una exhibición? —pregunté, inclinándome para ver mejor los planos—. ¿Y quién va a asistir?
—Solo patrocinadores, figuras importantes del automovilismo, algunos de tus fans —dijo con un gesto suave de manos—. Gente con dinero, influencia... gente que puede marcar una diferencia real. Yo me encargaré de toda la logística y la parte humana. Tú solo necesitas ser tú: Jean Stone, el piloto de Ferrari.
Me quedé en silencio por un momento, observándola. Estaba tan metida en eso... tan convencida. Pero no se detuvo ahí.
—Quiero que el evento también muestre las historias reales detrás del refugio. —Su voz bajó un poco el tono, más íntima—. Grabaremos intervenciones de algunas personas que han sido ayudadas allí. Ellos contarán sus historias. No quiero que sea solo glamour y autos... quiero que recuerden por qué están ahí.
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Dos mundos
Roman d'amourHarriet y Jean vienen de mundos opuestos. Ella quiere cambiar el mundo, él solo quiere ganar. Obligados a trabajar juntos en medio del caos de la Fórmula 1, lo que empieza como tensión se convierte en algo mucho más complicado... y tal vez imposible...
