N/A: Hice otro, también es bien puerco, pero disfruten.
Narrador Omnisciente.
Lena Luthor jamás pensó que su primer viaje fuera del planeta la dejaría sin patria, sin nombre y sin libertad.
Había nacido y crecido en la Tierra, bajo la sombra de un apellido que en el mundo empresarial abría puertas, pero que dentro del hogar solo sembraba distancia. Era la hija menor de Lionel y Lillian Luthor, parte de una familia respetada dentro de la clase media alta terrestre, aunque el dinero jamás compensó la falta de afecto. Su hermano Lex había seguido el camino del poder, con esa mezcla entre brillantez y egolatría que siempre la repelió. Lena, en cambio, eligió construir su mundo entre microscopios, circuitos neuronales y desarrollo de tecnología médica.
Jack Spheer apareció en su vida durante un congreso en Oslo, uno de esos en los que todos usaban trajes sobrios y hablaban de ética científica con sonrisas falsas. Él fue distinto. O eso creyó.
Tenía carisma, una sonrisa desordenada y esa capacidad de hacerla reír incluso cuando llevaba horas entre estadísticas. Era brillante, sí, pero también soñador. Idealista. Hablaba de mejorar el mundo, de sanar a la humanidad. Y Lena, con hambre de amor y reconocimiento, se permitió creer.
—Si alguna vez conseguimos que la nanotecnología regule los impulsos nerviosos directamente desde la médula, podríamos eliminar el dolor crónico sin medicamentos. —Le decía él, dibujando esquemas en el mantel de un restaurante barato, mientras Lena tomaba vino con la mirada encendida. — Sería como enseñarle al cuerpo que no debe sufrir.
—Podríamos cambiar vidas, Jack.
—Podríamos salvarlas, Lena. — Lanzó él con una sonrisa brillante que cada vez encantaba más a la pequeña Luthor. — Salvar a la gente de ese peligro adictivo que le dan los fármacos,
Las palabras "nosotros" y "futuro" empezaron a mezclarse con besos y café por las mañanas. Compartieron laboratorio, ideas, valores. Incluso un departamento que era usado por los dos, pero que no les permitía ir más allá, ya que ambos estaban muy cegados por su investigación. Pero lo que Lena no sabía era que Jack también compartía deudas. Muchas. Con personas a las que no les importaba la ciencia, solo los números.
Las apuestas comenzaron como un juego. Luego como una solución temporal. Y después... como desesperación.
—Tengo una noticia. —Jack llegó tarde aquella noche, los ojos brillando con una mezcla entre entusiasmo y ansiedad apenas disimulada.— ¡Una beca, Lena! Para ti. En Krypton.
—¿Krypton? —Repitió ella, parpadeando.— ¿Y cómo...? — Ella mantenía entre sus manos un mapeo genético de una persona con lumbago crónico. — Yo no he postulado.
—Es un programa nuevo. Curso intensivo en nanotecnología kriptoniana aplicada a cuerpos biológicos. Solo postularon cuatro personas en toda la Tierra. Y tú fuiste seleccionada.
—Pero no recuerdo haber enviado solicitud.
—Yo lo hice. Usé tu perfil académico, tus papers, tus credenciales. Sabía que no lo harías sola, así que... lo hice por ti. —Sonrió, tomándola del rostro, casi con adoración. — Vas a brillar allá, Lena. Como siempre lo haces.
—No sé, es mucha distancia. Y el idioma...
—Yo te ayudaré a prepararte. Vas a estar bien. Solo son dos meses.
En la nave, Lena intentó tranquilizarse. Jack la acompañó hasta el portal de despegue, sus dedos entrelazados con los de ella.
—¿Y si no encajo? ¿Y si es demasiado?
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One Shot Supercorp
FanfictionOne shot Supercorp de creación propia, algunos serán según la serie, otros serán de universos alternos.
