77

227 15 12
                                        

Lucas gritó, pataleó y lloró hasta sentir que se deshidrataba, pero a la hora de llegar a casa se presentó como si nada hubiera pasado. Jerome le había dejado a solas llorar en paz todo lo que había pasado en las últimas horas y él simplemente unas horas más tarde se presentó con un rostro calmado. Si bien sus ojos estaban un poco hinchados y su voz algo tomada, aparentaba que estaba perfectamente.

—Cariño, estoy en casa. —anunció en voz alta mientras se quitaba los guantes de su traje táctico.— al final no fuimos a la misión. Bucky es un borde, me cae fatal.

Caminó por su casa, había un silencio sepulcral. Tenía una mala sensación en el pecho, pero pensó que quizás estaba sugestionado.

Quizá fue intuición, pero fue directamente a la habitación de la niña y ahí, nada más abrió la puerta se encontró con él, cara a cara. Se quedó mirándolo fijamente por unos segundos y ni siquiera reaccionó, simplemente asintió.

—¿Visión, no? —preguntó y cuando se llevó una respuesta afirmativa por su parte, Lucas alzó su mano.— Lucas Murphy, encantado. —se hizo un breve silencio.— puedes cambiar a forma humana... No lo sabía.

—Sí. —respondió él escuetamente.

—Te recordaba más rojo y tal... —Lucas rascó su frente, tratando de contener todas sus reacciones.— este es... Es el cuarto de mi hija. Preferiría que no hicieran nada aquí. Dile a Wanda, donde quiera que esté, que me diga dónde está la niña y yo no les molesto más.

—Ella no está aquí.

Lucas alzó ambas cejas. Empezaba a expresar más de lo que originalmente creía. ¿Se estaba empezando a molestar, o estaba perdiendo su autocontrol?

—No me digas... ¿Y dónde está, por favor?

—Si no lo sabes tú.

Parpadeó y sintió que todo el aire se le iba del cuerpo.

—¿Es que encima tú eres el ofendido? —preguntó con calma.— ¿eres consciente de que estás en mi casa, esperando a mi mujer y en el cuarto de mi hija?

—Soy consciente de muchas cosas.

Respondió con una carcajada seca, fingida.

—¡Es verdad! Eres telépata, parte del club. —le sonrió con exagerada simpatía.

—Es diferente.

—Ah sí, eres la gema de la mente. —contó con un tono de voz "tenebroso", obviamente haciendo burla.— yo no soy telépata... En realidad no me presenté bien. —aclaró la voz y de todo su cuerpo salió una ola de luz momentánea, que recorrió este hasta su mano derecha como un flash dorado. Dejó a visión completamente paralizado, como una piedra.— Soy Dionisio, de Olimpia. —se acercó a su cuerpo paralizado, quedando cara a cara con él.— y aunque tú seas quien seas, no eres ni la mitad de poderoso que yo. Y no quería llegar a este punto, pero me parece que no tomaste la postura correcta en nuestra conversación.

Visión seguía inmóvil, Lucas volvió a sonreír.

—¿No dices nada? Ah, sí. No puedes. —soltó una risita.— ven, vamos a esperar a Wanda juntos. —caminó con tranquilidad hacia la sala principal, la figura de Visión le seguía como si se moviera por sí misma con su rigidez corpórea, pero realmente la movía Lucas haciendo uso de sus poderes.— hacía muchísimo tiempo que no usaba mis poderes. Eso sí te lo tengo que agradecer. He tenido un día movido.

Se sentó en la sala, con toda la calma del mundo, y se encendió un cigarrillo. Puso ambos pies sobre la mesa de café y jugó con el móvil como si detrás no tuviera a visión levitando en estado vegetativo.

Who is? | Bucky BarnesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora