¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- Profesor Dumbledore... no es lo que usted cree, yo... — intenté decir, con la voz todavía temblorosa.
- No te preocupes, Hermione —me interrumpió con tranquilidad — Sé todo sobre Draco y tú.
Lo miré, sorprendida.
- ¿Cómo... cómo lo sabe?
- Lo supe desde hace tiempo. Pero fue Draco quien me lo confirmó.
- ¿Cuándo?
- Hoy en la mañana.
- Entonces... ¿usted sabe todo?
- Si te refieres a su misión, a la marca... y a lo que hay entre ustedes dos, sí. Lo sé todo, Hermione.
Eso significaba que justamente había ido a hablar con él después de nuestra discusión. Justo después de ese momento en el que, cegada por el miedo y la furia, le dije que se estaba convirtiendo en un asesino.
- ¿Por... qué? —pregunté tartamudeando.
- Por ti, Hermione — me respondió. Esa respuesta hizo que el corazón se me acelerara y se me aguaran los ojos al darme cuenta de que había escuchado mis palabras y estaba tomando el camino que yo le había sugerido — Al principio, tanto Severus como yo nos sorprendimos de que entrara a mi oficina de esa manera, pero cuando comenzó a contarnos su misión y todo lo que le estaba pasando, entonces entendimos todo — hizo una breve pausa — ¿Sabes? Esta mañana vi a un chico valiente, uno que tomó una decisión que pocos se atreverían a tomar. Pero también vi a alguien roto, asustado hasta la médula por la idea de perder a las personas que más ama. Y tú, Hermione, eres el centro de ese miedo, la razón de su tormento y su esperanza al mismo tiempo — soltó una pequeña sonrisa — Cuando le pregunté si estaba seguro de lo que iba a hacer, ¿sabes qué me respondió? Que no le importaba poner en riesgo su vida, ni siquiera morir, siempre y cuando tú estés viva, siempre y cuando seas feliz. Que haría cualquier cosa para acabar con esta guerra, cualquier cosa, incluso si eso significa ponerse en contra de su propia familia, de todo lo que le han enseñado. Lo haría sin dudar, sin una pizca de miedo, porque para él, tu bienestar vale más que cualquier otra cosa.
Todavía estaba paralizada, intentando asimilar cada palabra que acababa de escuchar. Era lo más hermoso que alguien podría decirme, pero también lo más aterrador. Porque esas palabras confirmaban lo que ya intuía: todo lo que Draco había hablado y planeado con Dumbledore y su padrino no era algo sencillo, ni un acto de valentía momentáneo. Era una misión real, peligrosa, que ponía su vida en constante riesgo.
Recordé la sensación que me invadió hace unos minutos, ese miedo profundo que me paralizó al pensar que podría perderlo. Y ahora, saber que él estaba dispuesto a enfrentarlo todo por mí, incluso a desafiar a su propia familia y al mundo, me hizo entender cuánto estaba arriesgando.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo. No podía imaginar un futuro sin él. No podía soportar la idea de vivir sin Draco a mi lado.
- Él quiere protegerme tanto, pero lo que él no sabe es que yo también daría la vida por él.